"Es muy importante el activismo feminista, pero debemos crear acciones más concretas"
Madrid. 17 dic. 20. AmecoPress.- Natalia San Juan, periodista y artista uruguaya, nos hace un hueco en la agenda y nos brinda la oportunidad de conocer más profundamente su historia y su proyecto estrella, Femnøise, una plataforma tecnológica que combina música y feminismo y que permite poner en contacto a mujeres de todo el mundo relacionadas con la industria musical, logrando cubrir las necesidades de cada una y creando una gran red internacional hecha por y para ellas.
Me gustaría empezar por tus orígenes; tú naciste en Uruguay, años después te trasladas a Chile con tu familia y, finalmente, te mudas a España, ¿qué hace que encuentres en este país tu tercer hogar?
Sí, la parte de Uruguay la omito un poco, porque era muy pequeña cuando me fui y apenas tengo recuerdo. En Chile trabajé mucho tiempo en la producción de eventos musicales y tuve también un bar ambientando en la música y nada, esa cosa que te pasa a los treinta años y dices "Vamos a cambiar un poquito y vamos a ver qué opciones hay por ahí".
Así que me vine a España a estudiar un máster y un doctorado en Didáctica de Patrimonio Cultural y Natural, algo súper diferente a lo que yo estaba acostumbrada, la verdad, pero es que al llegar no pensé que me iba a poder meter en la industria de la música aquí en Europa, porque para mí eran como las "súperligas", era difícil acceder a ellas y dije "Venga va, vamos a empezar por el Turismo" y, casualmente, como yo trabajaba ya con la industria chilena, desde Chile me empiezan a pedir que los representase en festivales de aquí, en ferias internacionales como el Primavera Sound, el Sónar, etc. y ahí surge un concepto, la ’conectología’, que es el arte o la ciencia de conectar y mi misión era conectar la oferta que tenía Chile con la demanda que podía tener Europa. Así empezó de nuevo mi vinculación con la música y me di cuenta de que no era tan difícil entrar en esas "ligas mayores".
Y hablando de inicios… ¿cómo empiezas a ser feminista, en qué momento tu mente hace "click" y dices "esta es mi lucha"?
Es curioso porque vengo de un país muy machista, yo creo que la Cordillera de los Andes nos hace una barrera natural ante todas estas circunstancias de los movimientos que ahora hay y que, por suerte, están tomando mucho vuelo. Yo me veía sumergida en un mundo bastante machista y muy homófobo también y, en definitiva, para mí todo esto del feminismo me generaba cierta reticencia, en Chile era un tema complicado y en los colegios tampoco nos daban una formación con la que tú pudieses decir "tengo otra perspectiva".
En el año 2015/2016 me pide, un productor chileno, hacer un evento de Electrónica en Andorra; me llamó mucho la atención que este productor solo tenía a chicos en la lista y yo justo había conocido a una chica que hacía este tipo de música y que disfrutaba mucho de ella. Le pregunté que por qué solo había hombres en esa oportunidad y me dijo "Bueno, hazme alguna propuesta", así que le propuse a esta chica y me puso como condicionantes que tenía que ser la primera persona que abriese el evento, sin escuchar antes su set y que, además, se le iba a pagar menos que al resto del equipo.
Eso sumado a posteriores actitudes que tuvo un poco agresivas y a cierto abuso de autoridad que ejercía, hizo que me pusiera a investigar y llegué a unos documentos de la Universidad de Edimburgo que hablaban de la presencia de la mujer en el mundo de la música electrónica y fue ahí cuando mi mente hizo ese "click" que antes decías, quería saber por qué pasaba eso, necesitaba una explicación. Me di cuenta de que no era algo determinado, sino una cuestión generalizada y así llegué a los primeros conceptos del Feminismo.
Lo del suceso puntual que me cuentas es algo común en la mayoría de mujeres que se consideran feministas, es decir, la mayoría de ellas también ha tenido que hacerle frente a alguna circunstancia que le ha hecho pensar "esto es intolerable" y que, de una forma u otra le ha hecho llegar al movimiento, ¿no crees?
Sí, en el caso de las mujeres de nuestra generación suele suceder y, probablemente en una más pequeña o incluso en dos, siga sucediendo; pero yo a lo que abogo ahora es a que eso no tiene que pasar más, sino que las niñas, desde el principio y en base a la educación, deberían, ya de por sí, ser feministas. Debemos generar cambios que sean acordes, todo lo relacionado con los roles de género, los estereotipos… Lo que está claro es que estos cambios deben empezar en la educación, que es la base, y hacer que las niñas, desde pequeñas, tengan un acceso a esa información, que puedan pensar y razonar libremente decidiendo cuáles son las opciones buenas y cuáles son las que irán en contra de sus valores. Son cambios que ya se están haciendo, pero es un proceso muy lento. Está muy bien hacer activismo feminista, pero hay que empezar a generar acciones más concretas.
Encaminándonos un poco hacia Femnøise, tu gran proyecto, ¿cómo surge? ¿Es una de esas "ideas rayo" que vienen de repente a la cabeza o es fruto de un largo tiempo de reflexión?
Bueno, el proceso como tal fue bastante largo, aunque, quizás, esta última plataforma condensa todo ese concepto flash que dices tú. Yo en realidad vengo del género Indie, así que durante el año 2017 me adentré a conocer la música electrónica, no sabía muy bien en qué consistía, cómo era, etc. Me eduqué mucho en la igualdad de género en este ámbito y a finales de ese año lanzamos el proyecto por primera vez, basado en una idea de colectivo, pensamos "Bueno, vamos a tratar de ayudar desde aquí, las artistas que conozco que quieran avanzar, que quieran innovar… vamos a juntarlas y a hacer pequeños eventos".
Después, durante todo 2018 empezamos a tener comunicados de prensa, a hacer un poco más de ruido y pensé lo que te comentaba antes, que es muy importante hacer activismo, porque es una parte fundamental del avance, pero para generar cambio real hay que elaborar acciones concretas que vayan más allá y decidí tomar la figura de una agencia de representación, así que la idea de colectivo pasa a ser una agencia de booking cuyo objetivo era buscarle bolos a las chicas, con la única premisa de que tenían que ser mujeres desconocidas de la escena y que tuviesen talento sumergido. Todo esto sirvió para que, ya en 2019, tuviésemos grandes escenarios que contaban con nosotras y hacer que estas mujeres tuviesen la oportunidad de participar en importantes festivales.
Empezaron a contactarnos mujeres de todo el mundo para que las representásemos pero yo no me veía capacitada ni para poder ayudar a todas, ni para juzgar el trabajo de cada una, así que empecé a pensar cómo poder hacerlo y llegué a la idea actual, Femnøise es una forma de saber cuántas mujeres hay por ahí trabajando en el mundo de la música y qué hace cada una de ellas; yo sabía que había mucho talento desconocido por el mundo, necesitaba dar con la fórmula que permitiese a esas mujeres poder ponerse en contacto. Cuesta un poco incluir a la mujer en el ámbito de la tecnología y eso también hay que estudiarlo, pero hay planes de generar proyectos futuros enfocados a poder trabajar todos esos pequeños detalles, pero bueno, aquí estamos, Femnøise ya es un proyecto tangible.
Exacto, el tema de las nuevas tecnologías no para de crecer y de adquirir importancia, más ahora con las restricciones de presencialidad, ¿crees que en un futuro se podría llegar a construir un "Feminismo 2.0"? Porque el feminismo siempre ha sido un movimiento de calle, de piel con piel, de hacer quedadas, manifestaciones, etcétera, pero en los tiempos que corren, ¿se convertirá en una "sororidad online"?
Te lo transmito desde el siguiente ejemplo. Cuando hice la investigación sobre la cantidad de asociaciones de mujeres que podría haber alrededor del mundo enfocadas a la música, descubrí unas 327, entonces está muy bien que sean dos corrientes complementarias, porque el activismo de calle tiene un impacto súper positivo y es muy necesario, pero también aleja a mucha gente de la posibilidad de acercarse a este círculo, hace movimientos un poco aislados desde su propio punto. Lo que nosotras planteamos con esta plataforma es usar la tecnología como herramienta para luchar también contra esa brecha de género. Los movimientos independientes tienen que seguir existiendo, pero la tecnología nos facilita ese acceso a trabajar con mucha gente de muchos países distintos. Te hablo respecto al enfoque de la música, porque tiene que seguir persistiendo la unión local, pero debe haber también un punto global donde todas las ideas se pongan en común y donde podamos luchar más unitariamente, porque creo que unidas, hoy en día, podemos ser mucho más fuertes.
El Covid-19 ha afectado a todos los sectores en general, pero es cierto que la cultura ha sido uno de los más dañados, ¿se han vivido de forma más particular estas consecuencias en el mundo de la música?
Sí, por eso nosotras tratábamos de pensar cómo poder lograr que las mujeres que participan en la plataforma pudiesen conseguir algún rédito económico de lo que hacían, porque creemos que todo esto de la pandemia ha metido a la cultura en un hoyo bastante negro y porque nos dimos cuenta de que había mucha economía sumergida, había mucha gente, por lo menos en la música electrónica, que cobraba en negro y que ni siquiera estaba dada de alta como autónoma. Se ha generado una serie de circunstancias muy desfavorables que van a hacer del 2021 un año todavía complejo para la gente que trabaja en la música y en la cultura en general.
Retomando a Femnøise como protagonista de la charla, ¿en qué consiste más profundamente? Es decir, el objetivo principal es conocido, se trata de poner en contacto a mujeres del sector musical para que colaboren en base a sus necesidades, pero, ¿qué hay más allá, qué se intenta realmente con esta iniciativa?
Como misión real, nosotras intentamos, a través de la tecnología, luchar por crear mecanismos que puedan reducir la brecha de género en la industria de la música, ¿cómo lo hacemos?, pues la plataforma busca generar funcionalidades que aporten determinadas ventajas; en nuestro caso hay tres funcionalidades principales. La primera de ellas sería un motor de búsqueda, el cual nos permite saber cuántas somos, dónde estamos y qué hacemos. La segunda funcionalidad sería la red social que se genera dentro, que ofrece la posibilidad de crear grupos, foros de discusión mediante los que puedes establecer más contacto. La tercera y última es un sistema situado dentro de la plataforma a través del que se pueden realizar cursos online, es decir, cualquier mujer o persona no binaria puede compartir cualquier habilidad o conocimiento desde cualquier parte del mundo; se trata de cursos económicos para el público. La mujer que imparte el curso se queda con la mayor parte de las ganancias y la plataforma se queda con un pequeño porcentaje que utiliza como recurso para el mantenimiento del sistema.
Lo has comentado antes de pasada, pero me gustaría insistir en que Femnøise es un proyecto a gran escala, el hecho de que se cuente con mujeres de todo el mundo genera una expansión relevante, ¿surgió desde el principio la idea de hacerlo internacional o pensabais empezar de manera local o nacional?
Sí, las circunstancias rodaron un poco por libre. La visibilidad que obtuvimos a través de los festivales hizo que más gente nos conociera y que, con el tiempo, nos contactaran personas de muchos países. Fue ahí donde dijimos "no podemos centrarnos solo aquí, tenemos que hacer algo que ayude a más gente" y un día durante una conversación se me ocurrió esta posibilidad, reunir a todas las que somos y estamos de forma global.
Femnøise es un proyecto profesional, pero también personal, al fin y al cabo. ¿Qué te enseña a ti, de forma particular, este proyecto? Cuando acabas tu jornada y llegas a casa, ¿qué sentimientos te genera el haber creado una iniciativa así?
Nos pasa sobre todo cuanto recibimos mensajes de chicas por Instagram. Nosotras no tenemos recursos, hasta que dispongamos de la ayuda del Ministerio, para crear campañas de marketing. Nos ponemos en contacto con las chicas tratando de hacer una comunicación más personal, más cercana. Cuando a ellas les llega el mensaje y piensan "Guau, esto es lo que necesitaba", sabemos que lo estamos haciendo bien, que vamos por el buen camino. Cada mensaje que recibimos nos demuestra que hay una necesidad constante de conectarse, de estar juntas, y a veces lo comentamos y decimos "Uf, estamos haciendo algo que permite que otra persona siga, que no deje de hacer lo que le gusta". Hace poco recibimos un mensaje de una chica que nos decía que nuestra invitación le daba la oportunidad de pertenecer a algo, de formar parte de algo más global, porque hay algunas mujeres que se sienten un poco solas en la lucha.
Es cierto que la desigualdad de género se ve reflejada en muchos de los sectores culturales, pero especialmente en la música es complicado abrirte un hueco si eres mujer, ¿qué medidas consideras necesarias para erradicar esta brecha dentro de la industria musical?
Lo primero que falta es investigación, falta saber por qué la mujer que estuvo en clases de música y que fue al conservatorio, no siguió después haciendo carrera; por qué el hombre que cursó lo mismo que ella sí continúo haciendo música, por qué hay tan pocas mujeres haciendo producción, por ejemplo, o por qué les cuesta tanto acceder a este mundo. A grandes rasgos, lo primero que habría que eliminar es el sexismo, esta industria está gravemente sexualizada y debemos comprender que el talento va más allá de tener buena apariencia, no por ser guapa eres buena y viceversa. Los sellos deben dejar de exigir determinadas condiciones a las mujeres y las artistas, por su parte, deben tomar conciencia y no permitir acceder a cumplir ciertos requisitos. La brecha salarial y las políticas de igualdad son otros de los temas a tratar. Por ejemplo, muchos de los grandes festivales cuentan con ayudas gubernamentales; si yo tengo ayuda de los estados y estos estados tienen una Ley de Igualdad de Género, esto tiene que trasmitirse al hecho de que hay que cumplir con esa igualdad y con los valores de esa ley.
Para ir concluyendo, y dejando a un lado Femnøise, ¿hay nuevos proyectos en mente?
Como veníamos de cosas muy diversas, teníamos que centrarnos. Decidimos que se pudiesen desarrollar diferentes proyectos dentro de la misma aplicación, porque, si no, diluimos mucho la acción. Crear la aplicación móvil de Femnøise, elaborar un apartado de Marketplace en el que las artistas puedan también poner en venta sus productos, por ejemplo, y colaborar con algunos organismos para relacionar la música con el cuidado del medio ambiente son algunos de los planes futuros, pero todos ellos serán conducidos a través de la misma plataforma.
Por último, querría preguntarte, como profesional de la música y como feminista, activista y emprendedora que eres, ¿qué consejo le darías a esas mujeres que, de una forma u otra, están en la misma situación en la que tú un día te encontraste, esas mujeres que tienen un sueño, una ambición, y no saben por dónde empezar?
Creo que, por lo menos aquí en España, tenemos mucha suerte de contar con algunas Agencias de Desarrollo Local, como Barcelona Activa, que ofrece acceso a cursos gratuitos, a atención más detallada… Lo importante es investigar, el mensaje sería que no están solas, que hay un montón de recursos a los cuales pueden acceder y que no se necesita mucho dinero, sino tener pasión por lo que te mueve. No tienes que tener una idea clara desde el principio, puedes moverte, pivotar, modificar lo que quieres hacer, pero es necesario no tener muchos frentes abiertos y estructurar todo lo que nos gustaría hacer en un proyecto principal. Mi consejo para todas las mujeres que lean esto y que quieran emprender es que hay que persistir, es un proceso largo y lento, pero no deben rendirse ni dejar de hacer lo que les gusta. Si tienen una idea y se ven en la obligación de rehacerla porque no resultó como querían, eso no es un fracaso, es un aprendizaje que les ayudará a llegar a la meta que se propongan.
Foto: Archivo AmecoPress
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Pies de foto: 1) Natalia San Juan. 2) Mujer profesional de la música electrónica con la camiseta de Femnøise
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Cultura - Música - Feminismo - Proyectos - Nuevas tecnologías - Empleo y género - Mujeres del mundo - Mujeres creadoras. 17 dic. 20. AmecoPress.


