Erradicar la Mutilación Genital Femenina es un deseo y una meta de la agenda 2030

16 de febrero de 2021.

Por Nerea Martínez

Derechos humanos | Madrid | Infancia | Sociedad | Salud y género | Ablación



Entrevista a Luisa Antolín responsable técnica de los programas “Promoción de la Salud Sexual” y “Prevención e Intervención ante la Mutilación Genital Femenina” de UNAF


Madrid, 11 feb. 21. AmecoPress.- La Mutilación Genital Femenina (MGF) tiene que ver con el control del cuerpo y la sexualidad de las mujeres, que es un mandato patriarcal, además es una violación de los derechos humanos de las mujeres, por ello la necesidad de que forme parte de la agenda urgente. Con motivo del Día Internacional contra la MGF hablamos con Luisa Antolín, técnica en el equipo del área Culturas, Géneros y Sexualidades de UNAF, una organización que realiza un importante trabajo de prevención e intervención ante esta forma de violencia de género en el Estado español.

La Mutilación Genital Femenina es un tipo de violencia de género ¿crees que no se ha considerado así o no ha sido visible de este modo en la sociedad?

Desde que UNAF comenzó su trabajo de prevención e intervención ante la Mutilación Genital Femenina, y ya en sus primeras jornadas internacionales, hace 10 años, se reconocía la MGF como una forma de violencia de género, tanto en la agenda internacional, en la resolución de 2012, como en el Convenio de Estambul del Consejo de Europa, que en España entró en vigor en 2014. También lo recogen así varias leyes autonómicas contra la violencia de género, y en el Pacto de Estado.

Siempre ha estado reconocida como una forma de violencia de género, pero quizá a partir del reconocimiento de forma explícita en el Pacto de Estado, y recientemente, con la realización del informe GREVIO para España sobre el cumplimiento del Convenio de Estambul, se haya incorporado más a los discursos.

En España la MGF está penalizada, prohibida, pero sabemos que hay miles de mujeres y niñas en riesgo de sufrirla. ¿Qué procedimientos usan las familias para someter a las niñas a esta práctica?

Es importante saber que son muchas las familias que residen en España que proceden de países donde se practica la Mutilación Genital Femenina, que NO están a favor. También que es necesario poner más medios para que la información sobre las consecuencias que la mutilación genital femenina tiene para la salud y la vida de las mujeres y niñas, que constituyen una violación de sus derechos humanos, llegue a éstas familias. Así como, en el caso de las mujeres y niñas, las medidas y recursos que existen a su disposición de protección ante las violencias de género, incluida la MGF.

Como sabemos la Mutilación Genital Femenina es un mandato social patriarcal, y el hecho de oponerse a ella puede suponer un fuerte enfrentamiento con tu familia y tu comunidad. Su realización es una decisión más comunitaria, que de la familia. Teniendo esto en cuenta, respondiendo a la pregunta, las niñas residentes en España con orígenes en países o comunidades donde se practica la Mutilación Genital Femenina, pueden tener un riesgo potencial de ser sometidas a esta violencia en los viajes que realicen a sus países de origen.

¿Cómo se está combatiendo por parte de instituciones y organizaciones?

La prevención es la mejor estrategia para poner fin a la Mutilación Genital Femenina. Prevención a través de la información, la sensibilización. Desde el sector sanitario, que es el sector en el que más se ha avanzado en materia de estrategias y protocolos, por ser un ámbito principal de relación y contacto con las familias, principalmente, la prevención se realiza desde pediatría en atención primaria o desde ginecología y obstetricia. La información sobre las consecuencias de la mutilación genital femenina, el establecimiento de relaciones de confianza entre familia y profesionales, desde un abordaje intercultural y de género, son básicas para lograr una toma de conciencia y un cambio de posición desde las propias familias de oposición a la MGF, que sea duradera.

El sector educativo también tiene un papel clave. Los centros educativos son interlocutores fundamentales con las familias, y con las propias chicas que puedan estar en riesgo potencial, y la información y sensibilización que puedan realizar es fundamental. Por eso es importante la formación del personal educativo, y el acceso a herramientas que permitan esta sensibilización. También es importante poder establecer canales y relaciones de confianza, para casos en los que alguna chica se dé cuenta que está en riesgo potencial, encuentre los canales para poder comunicarlo, y que se le dé respuesta.

Los servicios sociales tienen también un papel muy importante, ya que tienen una relación frecuente con las familias para facilitar acceso a otros servicios, y el trabajo de sensibilización e información sobre las consecuencias de la MGF y los recursos que existen tanto para prevenirla como para atenderla, es esencial. Por nuestra parte, las ONG y asociaciones de mujeres, tenemos también un papel clave en la formación de profesionales, la sensibilización y el trabajo comunitario, la visibilización política y social.

Las instituciones públicas, por su parte, son responsables de facilitar los mecanismos y los recursos. El desarrollo de un marco normativo, facilitar y promover la coordinación entre actores, que es la estrategia clave para la prevención. Y reconocer la figura de la mediación intercultural como agente esencial y darle su lugar y recursos en las medidas y estrategias.

Ya existen varios protocolos de prevención, tanto a nivel estatal como autonómico, también municipal, o en algunos hospitales y centros de salud, pero todavía falta por avanzar. Entre otras cosas, falta más información sobre la MGF, sus consecuencias, los recursos que existen para prevenirla, cómo llegara esos recursos, el acceso. Todo esto es una importante demanda por parte de las familias y de las mujeres.

Siguiendo con el Estado español, la situación y los recursos con los que cuenta cada Comunidad autónoma en esta materia son distintos, ¿se debería unir todo el trabajo y la información de todas las comunidades para llegar a un ámbito más amplio y a un servicio más eficiente?

Lo importante es la coordinación entre actores, tanto a nivel estatal, a nivel autonómico, como a nivel local, esto facilitaría una mejor prevención y atención a las familias y a las mujeres y niñas afectadas. No existe un registro de casos a nivel estatal, ni autonómico, quizá esté más avanzado el registro en algunos municipios.

El tener estimaciones más precisas en cuanto a cifras, quizá pueda determinar una mayor inversión de recursos. Pero en todo caso, es muy complejo, porque esa estimación está relacionada también con la situación administrativa que puedan tener las familias, mujeres y niñas afectadas, y esto, a su vez, condiciona su acceso a los recursos y servicios. Por eso, lo importante es la coordinación entre agentes en los distintos ámbitos de intervención, local, autonómico, estatal.

El patriarcado siempre ha querido controlar la salud y los derechos sexuales de las mujeres. ¿Esto forma parte del sustrato de la MGF?

La Mutilación Genital Femenina está relacionada con el control del cuerpo y la sexualidad de las mujeres, que es un mandato patriarcal universal que tiene ver con el mandato de la virginidad, de la pureza, de la posesión del cuerpo de las mujeres…y todos esos mandatos son comunes en las sociedades patriarcales
Tiene que ver también con la idea de la feminidad y de lo que significa ser mujer y tener un cuerpo de mujer, en este sentido, para ser reconocida como mujer de “pleno derecho” en algunas sociedades, tienes que haber sufrido la Mutilación Genital Femenina.

¿Cuál es la atención que se le tiene que dar a las mujeres que ya han sufrido la MGF?

Una atención integral, que significa que una atención multisectorial, en la que estén implicados varios servicios. Por una lado, toda la atención sanitaria, tanto desde el punto de vista de las consecuencias físicas, como de las consecuencias psicológicas (la pediatría, ginecología, obstetricia, cirugía, matronas, fisioterapeutas, y también la salud mental, psicólogas/os, sexólogas/as).

La atención debe ser centrada en el acceso a todos los servicios de salud y cuidados, incluyendo la mediación intercultural, atendiendo a las mujeres desde una visión integral, teniendo en cuenta qué situación de vida tienen, en cuanto a recursos económicos, situación administrativa, a trabajo, autonomía. Es muy importante también tener en cuenta un enfoque de género, y el hecho de que las violencias de género están a menudo interrelacionadas.

¿Cómo no revictimizar?

Lo más importante es que las mujeres puedan ser protagonistas de su destino y de su vida, y tomen sus decisiones, y promover que esto sea así, por eso no hay que tener miedo a informar.

Es necesario hablar más con las mujeres, que no se tenga miedo a informar sobre sus derechos, sobre las consecuencias de la Mutilación Genital Femenina, y facilitar los servicios y recursos para su bienestar y autonomía. Es muy importante escuchar y no juzgar, tratar de superar todo tipo de prejuicios y estereotipos. Desde un enfoque de Derechos Humanos, trabajar “con” las mujeres y no “para” las mujeres, sin paternalismos, sin colocarse en una situación de superioridad moral, ni de conocimientos. Fundamentalmente, con el enfoque de derechos humanos, que incluye el enfoque de género e intercultural, y de dignidad.

Hay muchos recursos y un gran trabajo desarrollado por parte de las organizaciones para sensibilizar y prevenir la MGF ¿Cómo se podría visibilizar más?

Hay algunos recursos, pero no son tantos, todavía faltan más recursos, fondos de apoyo y medios, para las organizaciones y también para que dentro de las propias instituciones públicas se pueda realizar esta atención. Uno de los recursos importantes que es necesario desarrollar es la mediación intercultural. Que en los servicios se cuente con mediadoras /es interculturales para asegurar que todos los recursos puedan ser accesibles a todas las mujeres. Se necesita también más información y formación por parte de las/los profesionales.

El primer día de Jornada se dijo que, aunque era un reto ambicioso, para 2030 se pretendía que la MGF estuviera totalmente erradicada, ¿lo ve un objetivo asequible?

La erradicación de la Mutilación Genital Femenina, es un deseo y una meta de la Agenda 2030, por eso es importante que se priorice como agenda urgente, como una prioridad a nivel global, internacional, en todos los países del mundo implicados, en los países europeos, en los países de origen, con más financiación, más programas, con una acción coordinada. Es necesario que constituye una prioridad para los gobiernos, porque todavía en algunos países, aunque haya leyes que la prohíban, se trata como agenda social menor, y no como una agenda de derechos humanos que tiene que ser prioridad.

Durante la pandemia y con los confinamientos, la pandemia de la violencia de género siguió existiendo e incluso se recrudeció y también aumentaron los casos de MGF. ¿Qué factores influyeron en este aumento?

La violencia de género contra las mujeres y niñas ha aumentado durante la COVID-19 en todos los países, las medidas de confinamiento, han puesto más barreras de acceso a los servicios y recursos de apoyo y protección para las mujeres. En el caso de la MGF, el aumento se ha producido por esto mismo, medidas como el cierre de escuelas, que son lugares de protección e información, el aumento de matrimonios infantiles y/o forzados, como parte de una estrategia de supervivencia económica de las familias, casar a las hijas para recibir una dote, eso también ha hecho que aumente la MGF en comunidades donde es un requisito para el matrimonio. Las redes de las ONGs se han debilitado también con la pandemia, por las dificultades en la comunicación, cuando se realiza trabajo de terreno y son imposibles los desplazamientos. La pandemia del COVID 19 ha supuesto un aumento de la violencia de género, incluida la Mutilación Genital Femenina, porque, entre otras cosas, han desaparecido o se han debilitado importantes servicios y herramientas de protección para las mujeres y niñas.

¿Qué se debería hacer para evitar que ocurra?

Para esa pregunta quizá tengamos algunas respuestas al final del año, ya que para este 2021 UNAF junto con la ONG Alianza por la solidaridad y la Universidad de Salamanca, realizaremos una investigación precisamente para analizar cuáles fueron las medidas que se establecieron para la prevención, intervención y atención frente a la violencia de género contra mujeres y niñas a nivel estatal, valorar su impacto y elaborar recomendaciones sobre cómo se podrían mejorar en futuros escenarios de emergencia.

Para terminar, desde el punto de vista de los medios de comunicación, como entidades que influyen en la sensibilización y en la percepción de la realidad, ¿Qué errores están cometiendo a la hora de informar de este tipo de violencia?

El papel de los medios de comunicación es muy importante, porque conforman la imagen y el concepto de la realidad, por eso desde la red europea ENDFGM, de la que UNAF forma parte, hemos hecho una guía para los medios de comunicación, sobre cómo comunicar sobre Mutilación Genital Femenina. UNAF también hizo unas jornadas en 2016, con este mismo tema como monográfico, en la que participaron periodistas de diferentes países.

Es muy importante no abundar en tópicos y estereotipos sobre la MGF, nombrarla como una violencia de género, como algo que sucede a mujeres y niñas que pueden ser nuestras vecinas, nuestras amigas y que tiene que ver con la cultura patriarcal, en relación al control del cuerpo y la sexualidad de todas las mujeres.

También evitar las fotografías de las cuchillas, niñas gritando.... Desde UNAF estamos en contra de esas imágenes, porque estigmatizan y revictimizan, y no aportan nada. Además de que estas imágenes están señalando una imagen limitada y estereotipada de la mutilación genital femenina. La MGF es una realidad global, no limitada al continente africano, y en algunos lugares, como varios países asiáticos, su práctica está medicalizada y se realiza en un entorno de quirófano. Todo esto deben tener en cuenta los medios, y no abundar en los estereotipos.

De cara a las mujeres supervivientes, el trato tiene que ser de respeto y dignidad, como se trata a otras mujeres supervivientes de violencia sexual o de pareja, no abundar en el cómo fue, realizar la entrevista desde la ética informativa, evitando el morbo, el sensacionalismo, ofreciendo una información rigurosa y completa. No se trata de que el público lector/espectador sienta pena, sino implicación, toma de conciencia, empatía, sentido de la justicia, y motivación para la acción, para contribuir, cada persona desde donde esté en su mano, para ponerle fin.

Foto: archivo AmecoPress.
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