La pandemia perjudica la difícil situación laboral de las mujeres
Madrid, 22 mar. 21. AmecoPress.- María Gema Quintero, subdirectora del Instituto Universitario de Estudios de Género; Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación Estatal de Mujeres Progresistas; Ana Carolina Elias, directora del Centro de Empoderamiento de Trabajadoras de Hogar y Cuidados; Pilar Expósito, secretaria de Mujeres e Igualdad de la Federación Estatal y Cristina Fernández, inspectora de Trabajo y Seguridad Social en la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Madrid ponen de manifiesto la falta de recursos y de protección ante la situación laboral de las mujeres en la pandemia
La pandemia ha hecho visible la difícil situación laboral a la que se exponen las mujeres en la sociedad. Antes de ella, señala Gema Quintero, subdirectora del Instituto Universitario de Estudios de Género, ya existía esa desigualdad, pero de manera totalmente invisible a pesar de las leyes que lo regulan. Quintero expone dos tesis principales que se han profundizado en los últimos meses, la primera tiene que ver con las rentas y la situación de la mujer en el mercado laboral, donde explica cómo las mujeres han quedado totalmente destapadas de derechos sobre todo en la conciliación.
La segunda tesis, que la califica como “el talón de Aquiles en nuestra sociedad” es la del sector de cuidados no profesional, que recae totalmente en las mujeres haya pandemia o no. Esto provoca que la mayoría de las bajas solicitadas sean por parte de ellas para cuidar a los menores o a las personas mayores, incluso muchas se ven obligadas a abandonar el puesto de trabajo.
A juicio de Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación Estatal de Mujeres Progresistas, la violencia contra la mujer no ha disminuido por la crisis sanitaria. A pesar de que el número de víctimas mortales (45 mujeres asesinadas) haya sido el menor desde el 2003 (cuando se empieza a contabilizar), esto no quiere decir que haya habido menos violencia. “Lo que ocurre es que las mujeres se ven obligadas a soportar en silencio esta violencia”, de hecho, el número de llamadas al 016 ha aumentado, así como las consultas online. Según Besteiro, los problemas psicosociales afectan de lleno a las mujeres en esta pandemia. La experta hace también una breve mención a la brecha digital que está presente y reclama medidas inclusivas que protejan a las mujeres y estén lejos de la jornada reducida o las excedencias que afectan al bolsillo de la mujer.
Además, la pandemia viene a recrudecer la pobreza de las empleadas del hogar que no disponen de subsidios a la altura de otras medidas como los ERTES que se han prorrogado más allá de los tres meses del confinamiento. “El miedo de las trabajadoras del hogar está en no poder llegar a fin de mes, antes que el contagiarse o no por el covid”, apunta Carolina, directora del Centro de Empoderamiento de Trabajadoras de Hogar y Cuidados. Cristina Fernández, inspectora de Trabajo y Seguridad Social en la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Madrid, asegura que supone un reto controlar la situación laboral de este colectivo, ya que la normativa vigente no las equipara al resto de los trabajadores. Existe una imposibilidad de comprobar la jornada que desarrollan salvo por pruebas indirectas. Carolina cierra diciendo que es necesario transformarse y para ello es necesario la conciencia de la sociedad y los diferentes movimientos como el feminista.
Conclusiones
Como conclusión y solución, además de la educación (a largo plazo), a corto o medio plazo Besteiro se plantea la necesidad de acciones de discriminación positiva. De esta forma, se podría potenciar la participación del hombre en la conciliación y el cuidado. Pilar Expósito, secretaria de Mujeres e Igualdad de la Federación Estatal, añade que desde el sindicato venían reivindicando que esas medidas de acción positiva impliquen a la Administración. Según han estudiado, los hombres se acogen de forman mayoritaria a los permisos retribuidos, pero no a los que implica una reducción de salario. “Creemos que debería de implementarse de forma obligatoria la adaptación frente a la reducción. Penalizar a las empresas que posean una elevada cifra de mujeres con reducción de jornada. Hay que potenciar la adaptación frente a la reducción”.
Foto: archivo AmecoPress.
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Economía – Empleo y género – Conciliación – Situación sociales de las mujeres. 22 mar. 21. AmecoPress
