La importancia de establecer nuevos vínculos afectivos

Celebrar sororidad

11 de febrero de 2021.

Por Aroa López Naranjo

Opinión | Sociedad | Cultura y arte | Feminismo | Mujeres creadoras



"Nos han metido en la cabeza que las mujeres tenemos que competir entre nosotras, la amistad entre mujeres, fundamentada y trabajada, siempre es subversiva”


Madrid, 11 feb, 2021. AmecoPress.- Es difícil disfrutar más del amor y sufrir menos por él. En el imaginario colectivo, marcado además por una sociedad con una fuerte tradición judeo-cristiana como es la nuestra, es muy difícil desprenderse de la idea del sufrimiento, de la culpa y, más difícil aún, eliminar su asociación con el amor.

El amor romántico encasilla

La representación del amor romántico es, además, una representación del amor completamente heterosexual. Este tipo ideal y tradicional de relacionarse refuerza los roles de género. El amor romántico es la visión del amor que nos encontramos desde que nacemos en el seno de la familia tradicional y que además encontramos mayoritariamente en los productos culturales y audiovisuales que consumimos. Desprenderse de esta idea interiorizada es muy difícil, como también lo es escapar a esas lógicas heterosexuales y patriarcales que lo perpetúan.

La escritora Coral Herrera es una de las mujeres que más ha ahondado en el seno de las relaciones de pareja y el amor romántico, además de la violencia intrínseca que se establece en este marco relacional patriarcal. Uno de los mitos del amor romántico a los que suele aludir es el de la media naranja. Coral analiza este mito como el ejemplo más representativo de la socialización patriarcal, “en el que hombres y mujeres somos radicalmente opuestos y nos complementamos en nuestros roles”. La autora además habla del término “autocrítica amorosa” la autocrítica amorosa supone analizar el modo en el que hemos asimilado el patriarcado para así poder destruirlo y eliminarlo de nuestra vida.

En el camino para establecer relaciones horizontales encontramos nuevos modelos relacionales que escapan del modelo tradicional de familia nuclear. Un ejemplo representativo es el de Gabriela Weiner, periodista y escritora que exterioriza y habla abiertamente, junto con Rocío y Jaime, sus compañeros, de su relación poliamorosa, en la que, además, tienen un proyecto de crianza común.

Se acerca un día conocido por la exaltación del amor y también por los bombones, el vino, las rosas: la tendencia a la mercantilización de un ideal romántico del amor

Esa idea criticada por Coral sobre que los hombres y las mujeres son radicalmente opuestos es una idea que consumimos a diario a través de los productos culturales, mediatizados, o que forman parte de la sociedad de consumo, que además siguen excluyendo otros espectros del amor y orientaciones sexuales. Es una forma, también social, de reforzar estereotipos y legitimar la violencia que supone asumir la problemática de este modelo relacional.

Tanto Coral como Gabriela se han desmarcado de la creación de productos culturales que contribuyen directamente a la idea tradicional del amor. Ambas producen otro tipo de productos culturales que cuestionan el modelo hegemónico de amor romántico. Estos productos culturales que rompen con la idea del amor tradicional, también se están abriendo paso en San Valentín: “En esta semana en la que algunas personas celebran el amor, nosotras celebramos el encuentro. Hemos querido rodearnos de amigas, de compañías cercanas para celebrar la vida en presente. Llenar de alegría nuestro hoy, nuestro tiempo”. El Teatro del Barrio, en Lavapiés, ha querido contar con esta visión del amor para celebrar otros modelos de unión. En esta reunión de amigas estará presente Gabriela Wiener y su familia poliamorosa, Las niñas de Cádiz, Nerea P. De las Heras, Pamela Palenciano y Alejandra Martínez de Miguel.

El amor con perspectiva de género

Celebrar el amor significa también celebrar otro tipo de amor, como el amor propio, o los vínculos de amor y de amistad entre mujeres. Para María San Valentín significa: “celebrar el amor que mi abuela y mi madre me han inculcado. Un amor propio, que lleva mi nombre, que forma mi identidad y que es, ante todo, indomable e insumiso. Y este amor lo comparto con todas las mujeres, sean familia o no. Porque, al final, nos une lo mismo: la lucha constante contra todo aquello que intenta pisotearnos. Por eso, querernos es el primer paso para que todo cambie”.

Adriana cree que el amor: “Debemos demostrárnoslo a nosotras mismas todos los días, delante del espejo y debemos recordar que no existe ninguna competición entre mujeres ya que nos unen más lazos de los que nos separan”. Marina entiende que es más viable mantener una relación de amistad que una de pareja en términos de amor romántico: “Como nos han metido tanto en la cabeza que las mujeres tenemos que competir, que siempre vamos a ser rivales y no aliadas, al final la amistad entre mujeres trabajada, siempre es subversiva y siempre va a ser mejor a largo plazo”. Para Elisa, los vínculos entre mujeres son ese amor “entre amigas, entre mis hermanas y yo. Es el amor que sabe cuidar y acompañar”.

Marina explica el proceso de deconstrucción, las vivencias que experimentamos, que sufrimos como mujeres y compartimos con nuestras amigas, sobre cómo esas experiencias generan un vínculo que “probablemente sea más duradero, más sólido y más saludable que cualquier relación que puedas tener en términos pasionales”.

Las mujeres tradicionalmente hemos recibido una educación sentimental profundamente machista, que ha reforzado los roles de género, que ha relegado a lo privado lo común

Estos vínculos entre mujeres están muy ligados al término sororidad. Marina habla de los vínculos que tienen un nivel de empatía muy alto, ya que, a pesar de las diferencias, se viven experiencias muy parecidas que entran en conflicto con los valores y creencias con los que las mujeres se desarrollan en el mundo. “La amistad entre mujeres es siempre una relación de igualdad si existe una deconstrucción y reflexión previa”. Para Elisa, este vínculo con sus amigas implica: “cuidarlas y acompañarlas en lo que es su vida en ese momento, por supuesto infundiendo esperanza e insistiendo en el autocuidado”.

Marina define sororidad como “una actitud con el fin de crear un espacio seguro donde las mujeres nos apoyemos entre nosotras. Es liberarte de prejuicios para serle útil a las mujeres de tu alrededor”. Además de ser “una actitud disidente y subversiva, porque siempre se nos ha metido en la cabeza que tenemos que ser enemigas entre nosotras”.

Foto: Archivo AmecoPress.
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Pie de foto: 1) Sororidad 2) Coral Herrera, extraída de su blog 3) Obra de teatro autobiográfica interpretada por Gabriela Weiner
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Cultura y arte- Mujeres creadoras- Feminismo. Madrid, 11 feb. 2021. AmecoPress.



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