II Foro de Debate "Mujeres frente a la pandemia": Brechas laborales de género
Madrid. 24 feb.22. AmecoPress. -La segunda edición del foro de debate de Mujeres frente a la pandemia, organizado por la Universidad Carlos III y el Instituto de las Mujeres, contó con la presencia de mujeres de diferentes ámbitos que expusieron su visión, desde el campo con el que se relacionan, de las brechas laborales de género.
Gema Quintero, profesora de Derecho del Trabajo de la Universidad Carlos III, fue la encargada de guiar y dirigir la jornada, y definió el tema del webinario como "Un tema trascendente que no es nuevo, pero que está siendo objeto de una atención renovada, sobre todo, después de la pandemia y necesita una especial atención porque tiene un carácter polimorfo y es multicausal. Esto hace de él un tema poliédrico que necesita ese abordaje multiactor que también está muy de moda." Además de esto hizo hincapié en la situación de la brecha de género como la punta de un iceberg que contiene otras desigualdades también muy importantes y que se encuentran en las brechas de formación y los sistemas defectuosos de los servicios sociales en la atención a la dependencia y la infancia. La presentación de la jornada finalizó aludiendo la importancia que tiene esta debido a los variados campos de acción de los que forman parte cada una de las ponentes, pudiendo ofrecer así diferentes puntos de vista, soluciones, o formas de actuar, al contar con diferentes situaciones de las mujeres en cada ámbito.
En primer lugar, Eva Blázquez, profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, comenzó su ponencia refiriendo el concepto de brecha, " la brecha es el porcentaje de la diferencia de salario entre trabajadores y trabajadoras, no hay mucho más, y ese porcentaje de diferencia, de una forma en general quiero decir, no en particular por sectores, que se puede hacer también y por edad, en genera." A lo que sumó todos los problemas derivados en el futuro de estos menores salarios, tanto en la posible dependencia de un hombre debido a su mayor salario, como en luego las menores pensiones una vez llega el cese de actividad. Además aportó datos de la Unión Europea sobre el porcentaje de la brecha en algunos países. "La media es 14,15% en la Unión Europea y España estamos por debajo, en 1,9%.Estonia es la que más tiene, 21,7%, Austria casi un 20%, Alemania, Suiza un 18%, Finlandia un 16%, Francia un 16%,estamos hablando de países que parece que han evolucionado más, que las mujeres han empezado a exigir sus derechos antes que nosotras y, sin embargo, la brecha sigue siendo muy importante." concluyó. Por último también aludió a la maternidad como un factor clave. "Está claro que sólo hay una cosa que nos diferencia con los hombres, que es que podemos ser madres. "Cuando somos potencialmente madres, en edades que por estadística no lo somos, también tenemos una brecha. Esto es lo que nos lleva a la necesidad de adoptar los cuidados, que sabéis que los cuidados por muchas cuestiones los asumimos mayoritariamente las mujeres y hace que nos lleve a una discriminación en las condiciones de acceso, en la contratación y también en la brecha."
Yolanda Besteiro, abogada y presidenta de varias organizaciones, también se centró en las causas de la brecha salarial. La conciliación y el cuidado son otras de las mayores causas de esta situación, debido a la falta de compatibilización de la vida personal y familiar con la laboral. "Uno de los principales factores que implican, que forman parte tanto del techo de cristal como del suelo pegajoso es la ausencia de políticas de corresponsabilidad para compartir del cuidado y que cada parte asuma su parte con la consecuencia dramática de la reducción de la tasa de natalidad y, con eso, que estemos en crecimiento vegetativo negativo, lo que es una auténtica tragedia" señaló.
Por su parte, Isabel Caballero Pérez, en representación de Fundación Cermi Mujeres, desarrolló la situación de las mujeres con discapacidad en torno la brecha de género. Mediante diferentes datos ilustró la situación desfavorable en la que se encuentran tanto hombres como mujeres discapacitadas laboralmente, tanto que tienen una menor presencia como unos salarios inferiores. "Las mujeres con discapacidad tienen un salario menor en un 13.7%,3000 euros anuales, menor que hombres discapacitados. Hay una situación de exclusión y pobreza a las que se ven avocadas las mujeres de este sector", expuso. Otro colectivo que se encuentra en una situación semejante a esta son las personas migrantes, cuestión que fue tratada por Ana Encinar, de Accem. Se centró mucho en las empleadas del hogar, ya que es un sector que cuenta con un alto porcentaje de mujeres migrantes, y que se han enfrentado a una dura situación debido a la pandemia ya que las trabajadoras del hogar no contemplan prestación por desempleo. Muchas de estas mujeres se ven forzadas a trabajar en sectores de salarios bajos o incluso teniendo que frenar su progreso laboral debido a la conciliación, factor que se señalaba antes. "Las mujeres migrantes sufren, siempre han sufrido una doble o incluso una triple penalización por el hecho de primero, ser mujeres, segundo, ser migrantes, y en muchos casos, ser pobres", concluyó.
En el final de la jornada intervinieron Teresa Navazo, para mostrar la situación de las personas LGTBIQ+, y Ana Porras, Jefa de Servicio en la División de Tecnologías de la Información de la Secretaría de Estado de la Función Pública. La primera señaló la poca empleabilidad que tienen tanto mujeres trans, migrantes, víctimas de violencia y en contexto de prostitución, que son con las que trabaja a menudo Imagina Más, la organización que representa Navazo. A esto añadió el problema de la conciliación desde este prisma, "no puede ser que la conciliación sólo esté contemplada para lo que entendemos por familia, o que tenga que contraer matrimonio, me da igual civil o de qué forma, porque la conciliación no solamente es el cuidado de los hijos, la conciliación tampoco tiene que ser justificada a través de algún tipo de registro."
Por su parte, Porras cerró el webinario señalando la brecha que existe también en la función pública. Mediante diferentes gráficas señaló que los trabajos de mayores salarios cuentan con un porcentaje mayor de hombres, y que en los trabajos de salarios menores las mujeres tienen mucha más presencia. "En general, al calcular la brecha salarial no se incluyen conceptos como productividad, dieta, asistencias a tribunales, a cursos, a jornadas retribuidas, que normalmente suelen acudir más hombres que mujeres", aclaró.
Foto: Instituto de las Mujeres
Sociedad - Seminarios - Brecha salarial. 28 feb 22. AmecoPress.
