‘Esenciales: Energía, Agua, Alimentos y Vivienda en clave Ecofeminista’, una siembra de esperanza
Madrid, 02 mar. 2021. AmecoPress.- Berta Cáceres fue asesinada hace cinco años, pero su labor de defensa de la tierra, el territorio y el medio ambiente pervive en la vida y la acción de miles de mujeres de todo el mundo. En el Feminismo, cada vez se levantan más voces que sostienen que la tierra también es un asunto suyo. Si el feminismo defiende una vida digna para las mujeres y para todas las personas, no puede olvidarse del medioambiente y debe exigir que las diversidades se incluyan como riqueza. En vísperas de un 8 de marzo extraño, Feministas Por Clima convocó un “mosaico de miradas” que albergan el feminismo (siempre junto a la palabra esencial) y la ecología como claves del futuro.
Marta Pascual, integrante de Feministas Por Clima y Ecologistas en Acción y moderadora del encuentro, explicaba que el feminismo es esencial porque las mujeres sostienen la gestión de los recursos, cada vez mas escasos, y a la par que sufren especialmente esa escasez, son las que plantean resistencia a un orden establecido que menosprecia a buena parte del mundo.
Un ejemplo: la feminización de la pobreza energética. Carmen Sánchez-Guevara explicaba los principales resultados del informe sobre pobreza energética en Madrid: el perfil de las personas que sufren pobreza energética es el de una mujer de 47 años, sustentadora principal de un hogar en el que viven tres personas, dos de ellas dependientes. Para transformar esta injusta situación, cuyas consecuencias afectan a campos como la salud física y mental de las mujeres, las expertas proponen planes de acción frente a las olas de calor y especialmente de frío, que contemplen datos y necesidades desagregadas por sexo, desarrollo de políticas de fomento de las capacidades tecnológicas de las mujeres e incorporación de la voz de las mujeres en las intervenciones en los barrios.
La alimentación y el consumo son un acto político, desde la perspectiva que defiende Carro de Combate, colectivo que estuvo representado en el encuentro por Laura Villadiego. En su intervención destacó cómo se ha ido feminizando el sector agrícola en el Sur global, aunque esto no se traduce en que las mujeres hayan aumentado su capacidad económica o de toma de decisiones. Las mujeres llevan a cabo el 76 por ciento del trabajo en el campo, producen más del 50 por ciento de la comida en todo el mundo, pero son propietarias de solo el 1 por ciento de la tierra. Y son las mujeres quienes plantan cara al modelo de cultivo actual, basado en el monocultivo, con terribles impactos sobre la tierra y las vidas.
La antropóloga ecofeminista Yayo Herrero habló de agua. Habló de lo evidente, de lo sabido, de lo conocido y, sin embargo, ignorado. El agua es finita y se regenera a un ritmo menor que el de la economía. Este choque de tiempos produce la llamada crisis ecológica. Pero nuestra economía se ha construido como si esto no existiera. “En todo el mundo hay guerras por el agua”, dijo Yayo Herrero, “y al frente de los pueblos que resisten, están las mujeres”.
Marisa Pérez es politóloga y activista de ‘Bloques en lucha’ y ‘Lavapiés, ¿Dónde vas?’ Fue la encargada de hablar sobre el derecho a una vivienda digna, asequible, accesible y adecuada. La vivienda como bien común choca con su concepción económica, que la define como un dispositivo financiero. En España, las legislaciones –entre otras, el Decreto Boyer- han ido potenciando esta visión de la vivienda como “bien de inversión y negocio”, alejándose de una mirada en la que la casa aparece como ese lugar “desde el que te compones”. “Poner la vida en el centro”, dijo Marisa Pérez, “es sacar los cuidados de la cuestión esencialista” y convertirlos en “palanca de transformación social” para todas las personas.
“Las mujeres sabemos que si no se lucha y se comparte desde la alegría, el entusiasmo y la esperanza, estamos muertas en vida”, dijo Berta Cáceres, guardiana de los bosques y los ríos. Asesinada hoy hace cinco años, pero siempre viva. En vísperas de este 8 de marzo tan extraño como necesario, el debate ‘Esenciales: Energía, Agua, Alimentos y Vivienda en clave Ecofeminista’ fue una siembra de esperanza.
Fotos: archivo AmecoPress
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Política – 8 de marzo – Feminismo – Ecofeminismo – Encuentros y jornadas. 02 marzo. 21. AmecoPress

