En AmecoPress nos vamos de vacaciones

30 de julio de 2021.

Por Redacción AmecoPress

Madrid | Opinión | Comunicación y género | Medios de Comunicación



Pero amenazamos con volver con el fresquito. Estad preparadas.


Madrid, 30 julio 2021. AmecoPress.- Queridas compañeras, amigas y amigos: nos vamos de vacaciones hasta septiembre. Durante unas semanas no recibiréis el boletín periódico de AmecoPress.

Cuando se empezó a hablar de la nueva normalidad que venía tras el susto de la pandemia, a muchas personas aquella nueva normalidad ya nos sonaba a vieja y si bien es lícito querer recuperarse tras un choque o un hecho traumático, es improbable el avance si no hay reflexión sobre lo vivido, aprendizaje y propuesta de cambio.

Hacer como si no pasara nada lleva a la indiferencia y de esta al cinismo hay muy poca distancia. Por eso es importante mirar, zambullirse en lo que sucede y comprender, para transformar.

Violencia machista

Antes, durante y especialmente después del confinamiento hemos visto cómo la violencia machista existe y se recrudece. El estado de alarma acabó el 9 de mayo. Desde entonces han sido reconocidas oficialmente 19 víctimas mortales por violencia machista. El número de mujeres asesinadas por violencia de género en España asciende a 28 en 2021 y a 1.106 desde 2003.

Los feminicidios son la punta del iceberg, la forma más brutal y visible de violencia contra las mujeres, pero es muy importante relatar las violencias machistas como un continuo, como una forma que abarca a muchísimas manifestaciones y espacios donde las mujeres sufren la opresión y las violencias de todo tipo. Todo ello responde a un sustrato que forma parte de esa normalidad vieja, que nunca se fue.

Existe una desigualdad estructural entre mujeres y hombres que se ha visto agravada por la crisis provocada por el Covid-19. A la vez, la pandemia ha dado visibilidad a elementos que las feministas vienen destacando desde hace tiempo: la centralidad de los cuidados y la importancia de las políticas públicas con enfoque de género.

Desde las instituciones aseguran que la perspectiva de la igualdad entre hombres y mujeres se ha tomado en cuenta a la hora de diseñar planes, asignar fondos y establecer medidas para afrontar la crisis económica y social que la pandemia ha acelerado. Un ejemplo es el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, uno de cuyos cuatro ejes es la igualdad de género. Veremos.

Porque lo cierto es que, a pesar de las evidencias y los datos, los impulsos y avances son pocos. Esta semana nos alegramos por el nombramiento de Pepa Bueno como directora de El País, pero pocos días antes conocíamos los resultados del proyecto Monitoreo Global de Medios (GMMP), la mayor investigación sobre la representación de las mujeres en las noticias que se realiza cada cinco años: seguimos sin igualdad en los medios de comunicación y los progresos son extremadamente lentos. Sí nos gustaría destacar, porque es uno de los componentes fundamentales del tipo de periodismo que defendemos en AmecoPress, el contar con expertas como fuentes de la información, que, en clave nacional, en la categoría de fuente experta las mujeres pasan del 9% al 34%.

Hace un año, quisimos denunciar lo que NO se había hecho durante la pandemia con las jornaleras del campo (artífices de que frutas y hortalizas lleguen a nuestras mesas) y con las empleadas de hogar y cuidados (nutrientes principales de las llamadas cadenas de los cuidados, tan esenciales). Con un poco más de visibilidad gracias a la labor de trabajadoras de estos sectores, cada vez más organizadas, y de aliadas en medios de comunicación, justicia y activismo, lo cierto es que todavía las transformaciones en esos ámbitos están por llegar.

En 2020 tuvimos que aguantar que se nos culpara de la propagación del virus: el 8M era responsable de la catástrofe. No valían los argumentos ni las razones. Las mujeres, una vez más, eran las culpables de una crisis que, una vez más, iba a caer sobre sus espaldas, si atendemos al porcentaje de mujeres entre el personal sanitario (más del 80 por ciento), a las cifras de paro o pobreza (feminización), o a la foto de la conciliación en este extraño periodo.

En 2021 vivimos un 8 de marzo extraordinario: las mujeres podían subir en vagones de metro abarrotados, trabajar, comprar en supermercados llenos de gente, llevar a las niñas al cole y cuidar, cuidar en las casas, los hospitales, las residencias y en los parques, pero no podían participar en concentraciones ni marchas para celebrar el 8 de marzo. A pesar de las “prohibiciones”, había necesidad de salir a la calle y así se hizo, con cuidado, en los portales, en las plazas, en los barrios, en los espacios que diariamente habitamos: vestidas de morado. No pudieron producirse las aglomeraciones de otros años, pero el movimiento feminista puso imaginación y músculo organizativo para estar presentes en las calles en cientos de convocatorias, de muchas maneras diferentes.

¿Esperanza?

El momento sigue siendo inestable y el cambio veloz. Las crisis no son superficiales y los parches y las parcialidades no alcanzan para corregir el rumbo. Lamentablemente la fragmentación y las viejas prácticas han permeado en todos los ámbitos, personales, interpersonales y sociales. También el feminismo se ha visto teñido por esa tonalidad violenta que impide el diálogo y que, sobre todo, desalienta. Ojalá esta “parada estival” nos ayude a reflexionar, porque urge construir.

En esta crisis, todas, en algún momento, más o menos breve, pero siempre bello y verdadero, nos hemos sentido cerca de las otras y de los otros y hemos agradecido a quienes nos cuidaban desde los hospitales, los campos, los supermercados o con una sencilla llamada.

Claro que también, después aparecieron las desilusiones y supimos que el bichito pequeño y contagioso, llevándonos al aislamiento, no nos haría en sí mismo “mejores”. Claro que las inercias del “mundo de siempre” parecen reforzadas. Pero el contraste también aclara y es buena condición para mirar y mirarse. No nos quedemos en la superficie, donde los gritos y el ruido lo inundan todo, y buceemos, porque tal vez en el sustrato, encontremos un mar de posibilidades.

Nos encontramos en septiembre y ¡Feliz verano!

Fotos archivo AmecoPress, de Pablo de Pedro (http://pablodepedro.com)
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Opinión – Medios de comunicación – Comunicación y género; 30 de julio. 21. AmecoPress

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