Perfil de las 56 víctimas de violencia de género de 2019: mujer de 44 años con hijos e hijas que mantiene una relación afectiva y convive con su agresor
Madrid, 01 de febrero de 21. Amecopress.- Durante 2019, 56 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas. En ese mismo año, la violencia de género acabó con la vida de 3 menores, todos ellos muertos a manos de sus padres biológicos, mientras otros 47 quedaron en situación de orfandad. En 12 de los casos (el 21,4 %) había denuncia previa.
Estos datos se recogen en un informe elaborado y hecho público por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, que analiza las muertes causadas durante 2019 por la violencia de género y por la violencia doméstica en el ámbito de la pareja o expareja. El documento se divide en cuatro partes: análisis de las muertes de mujeres por violencia de género; estudio de los casos con antecedentes judiciales; muertes de menores por violencia de género.
En el capítulo dedicado al estudio de los 12 casos en los que hubo denuncias previas, el informe incluye resúmenes individuales de los expedientes judiciales, una cronología de los hechos y actuaciones judiciales así como los antecedentes de malos tratos no sólo por el que terminaría siendo el autor del feminicidio sino también por anteriores parejas. Del mismo modo, figuran también los antecedentes de los agresores, en el caso de que hubieran sido condenados con anterioridad. Este análisis pormenorizado es una herramienta útil que contribuye a detectar fallos del sistema o debilidades en la cadena de protección que sea prioritario reforzar.
Una mujer asesinada cada 6,5 días
En 2019 hubo 56 asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas, tres más que en 2018, lo que supone una muerte por violencia de género cada 6,5 días.
A partir de los datos extraídos de los expedientes judiciales se puede concluir que el perfil de la víctima es el de una mujer con una edad media de 44,1 años (45,4 años en 2018) que en más de la mitad de los casos (64,3 %) mantenía la convivencia con su agresor en el momento en que se cometió el crimen. Pese a que la cifra ha descendido con respecto al ejercicio anterior (en 2018 había convivencia en el 69,8 % de los casos), sigue siendo más alta en casi cuatro puntos si se compara con la media del periodo comprendido entre 2003 y 2018.
Cerca de cuatro de cada diez feminicidios (39,3 %), el agresor era el marido de la víctima. En el 42,9 % de los casos, mantenían otra relación afectiva. Respecto a años anteriores, en 2019 aumentó el porcentaje de feminicidios ocurridos en momentos de crisis de la pareja: de representar el 11,3 % en 2018, pasaron a ser el 16,1 % del total, hecho que pone de manifiesto que esta circunstancia incrementa el riesgo.
El 58,9 % de las víctimas eran españolas y el 41,1 %, extranjeras, dato que indica un aumento de estas últimas respecto al año anterior, en el que representaron el 35,8 % del total, siendo Europa y América Latina, ambas con un 47,8 %, las zonas geográficas de procedencia de la mayoría de ellas.
Menores en situación de orfandad
La violencia de género dejó huérfanos a 47 menores en 2019. Más de la mitad de las asesinadas, el 53,6 %, tenía descendientes menores de edad. El agresor era el padre biológico del 68 % de los menores que quedaron huérfanos. Los otros 15 nacieron durante otras relaciones de las víctimas.
La cifra de los que perdieron a sus madres asciende a 92. El 78,6 % de las mujeres asesinadas eran madres.
Perfil del agresor
El perfil del autor de los feminicidios cometidos en 2019 se corresponde con el de un varón con una edad media de 48,3 años, cuatro años superior a la edad promedio de las víctimas. El 60,7 % de ellos eran españoles y el 39,3 %, extranjeros. En un tercio de los casos (30,4 %), víctima y agresor no compartían nacionalidad, una circunstancia que ha aumentado notablemente respecto a 2018 (20,8 %).
Casi la mitad de los autores de los feminicidios de 2019 fueron detenidos tras cometer el delito; en un 14,3 % de los casos se entregaron y en un 30,4 %, se suicidaron. La edad media de los que decidieron quitarse la vida tras cometer el asesinato fue de 48,9 años. La mayoría de ellos (58,8 %), tenía un vínculo matrimonial con la víctima.
Denuncias previas
En 2019, una de cada cinco víctimas (12, que equivale al 21,4 %) había presentado denuncia previa contra su agresor, un promedio inferior al registrado en 2018, año en el que el 34 % de las víctimas había denunciado con anterioridad al crimen a su pareja o expareja. Seis de ellas convivían con su agresor en el momento en el que se cometió el crimen.
El porcentaje de víctimas mortales que presentaron denuncias previas entre los años 2003 y 2019 es irregular y presenta importantes oscilaciones interanuales que van desde el 15,8 % de 2005 hasta el 34,5 % de 2014.
Las víctimas mortales de 2019 que habían presentado denuncia previa tenían una edad media de 38,9 años, casi cuatro años inferior a la edad promedio de todas las víctimas, que en 2019 era de 44,1 años. Es significativo que ninguna víctima mayor de 65 años hubiera presentado denuncia. Por otra parte, fueron las víctimas extranjeras las que más denunciaron con anterioridad (34,8 %). El porcentaje desciende hasta el 12,5 % en el caso de las españolas.
Medidas de protección
En 4 de los 56 casos del año analizado existía una medida de alejamiento en vigor que el agresor vulneró, accediendo al domicilio de la víctima para cometer el crimen. En uno de esos casos, víctima y agresor convivían a pesar de la orden de alejamiento.
Análisis individualizado de los casos con denuncia previa
Del análisis individualizado de los 12 casos de 2019 con antecedentes judiciales se desprende que las denuncias presentadas por las víctimas dieron lugar a una veintena de procedimientos judiciales ya que cinco de ellas habían presentado más de una denuncia por violencia de género contra el agresor.
El análisis se circunscribe a 16 de los 20 procedimientos, pues el Observatorio contra la violencia Doméstica y de Género no ha tenido acceso a los expedientes judiciales de dos de las víctimas. La existencia de antecedentes, ya sea por delitos de violencia de género, doméstica o de otro tipo y no sólo contra la pareja actual sino también contra anteriores parejas, son factores de riesgo que deben ser tenidos en cuenta.
En 12 de los 16 procedimientos analizados, que representan un 75 % de los casos, fueron las propias víctimas las que presentaron la denuncia inicial. El porcentaje es superior al de los años anteriores. Todas ellas fueron ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, ninguna se presentó directamente ante el Juzgado de Guardia.
En 11 de esos 16 procedimientos, los hechos denunciados consisten en actos de violencia física que van desde empujones y tirones de pelo hasta todo tipo de golpes e intentos de asfixia. En tres de los casos, también los descendientes menores de las víctimas sufrieron violencia física.
La violencia psicológica denunciada por las víctimas consistió principalmente en amenazas de muerte, insultos, desprecios y vejaciones o amenaza de privar a la víctima de sus descendientes.

La mitad de las víctimas solicitaron la adopción de medidas de protección, una cifra inferior a la de otros años. En todos los casos, menos en uno, se adoptaron dichas medidas, que consistieron principalmente en prohibición de aproximación a la víctima, prohibición de comunicación con ella por cualquier medio y, en uno de los casos, privación del derecho de tenencia y porte de armas. En el momento del feminicidio, seguían vigentes medidas de protección en cuatro casos.
En los 10 casos en los que hay constancia de la declaración del acusado ante el juez, la actitud más frecuente es la negación de los hechos (5), junto a la negativa a declarar (4). En uno de los casos, el agresor minimiza la entidad de los hechos.
Las víctimas ratificaron el contenido de la denuncia en el 58,3 % de los procedimientos. En cuatro casos, se acogieron a la dispensa del deber legal de declarar.
Siete de los 16 procedimientos finalizaron con auto de sobreseimiento provisional; en seis casos se dictó auto de apertura de juicio oral, llegándose a celebrar juicios que dieron lugar a cinco sentencias condenatorias y una absolutoria. De las cinco condenas, cuatro fueron de prisión. Los tres restantes procedimientos no llegaron a finalizarse por la comisión del feminicidio.
Menores
En 2019, tres menores –dos de 10 años y uno de 15- engrosaron las cifras de muertes por violencia de género. En uno de los casos, el agresor acabó con la vida de la mujer y la de uno de sus descendientes, logrando huir el segundo. Los tres menores asesinados eran varones y el agresor era su padre biológico. En todos los casos hubo denuncias previas de las madres.
El contenido íntegro del informe está disponible aquí
Foto: Archivo AmecoPress, cedidas por el Observatorio
Pie de foto: 1) Porcentaje de denuncias previas 2003-2019 2) Hechos denunciados y anta quien se denuncia
Estado Español - Instituciones de Igualdad - Infancia - Violencia de género

