Violencia obstétrica y su reconocimiento
Madrid, 22 sep. 21. AmecoPress.- El Ministerio de Igualdad se ha propuesto reformar la ley del Aborto, en vigor desde 2010, con el objetivo de ampliar los derechos para las mujeres en este ámbito. Entre otras cosas, la ministra de Igualdad, Irene Montero, quiere incluir el concepto de violencia obstétrica como violencia de género.
Sin embargo, organismos como el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) no ven con buenos ojos esta iniciativa y se posicionan al lado de la comunidad científica, que asegura: “la inexistencia de actos violentos en la atención a las pacientes y recuerdan el compromiso de los especialistas en Ginecología y Obstetricia de velar, en todo momento, por el bienestar de las mujeres, su salud y la de sus hijos y por la mejora de la práctica clínica basada en la evidencia”. De hecho, el CGCOM ha rechazado el concepto de violencia obstétrica para describir las malas prácticas profesionales de asistencia al embarazo, parto y postparto en España.
Agrupaciones como El Parto es Nuestro o la Asociación Gallega de Matronas (AGAM) han querido mostrar su “total desacuerdo” con el comunicado realizado por el CGCOM e insisten en la necesidad de considerar las prácticas irrespetuosas durante el parto y postparto como violencia de género.
Además, organismos internacionales de gran calado también se han posicionado sobre este asunto. En 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento denunciando la falta de respeto y la vulneración de derechos que sufren algunas mujeres durante el parto. La Organización considera necesario establecer medidas para garantizar un control de calidad, puesto que la mayoría de las madres no son conscientes de la violencia a la que se las somete.
La Asamblea de Naciones Unidas hacía lo propio en julio de 2019, reconociendo la existencia de la violencia obstétrica y la necesidad de una serie de recomendaciones a los Estados para combatirla.
Supervisar y publicar datos en relación a la transparencia obstétrica, así como promover la formación continua de profesionales son algunas de las soluciones que la asociación de El Parto es Nuestro manifiesta a las autoridades. Por su parte, la AGAM se suma a estas peticiones y añade la posibilidad de destinar recursos suficientes para acabar con la falta de matronas e infraestructuras para garantizar una atención de calidad.
Foto: archivo AmecoPress.
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Estado Español – Violencia de género – Legislación y género – Salud reproductiva – Aborto. 22 jul. 21. AmecoPress
