La perspectiva feminista en los objetivos de desarrollo sostenible 2030: Los cuidados como eje central
Madrid, 13 abr. 2021. AmecoPress.- El jueves tuvo lugar el acto “La perspectiva feminista en los objetivos de desarrollo sostenible 2030. Cómo lo hacemos en los barrios”, que recoge el trabajo de los colectivos y asociaciones vecinales que llevan desarrollando todo este trabajo conjunto, con perspectiva de género.
El acto, que tuvo lugar en la Asociación Vecinal La Flor, de Madrid y se puede volver a ver a través de este enlace. Esta mesa redonda, contó con la participación de ponente como Begoña San José, para hablar de los Objetivos de Desarrollo sostenible en los Cuidados; Azahara Merino, sobre los ODS Medioambientales y Silvia Iturraspe, sobre los ODS en los barrios.
En el 2018, ONU Mujeres publicó el informe Hacer las promesas realidad: la igualdad de género en la agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Un documento en el que, además de realizar una lectura feminista de cada uno de los 17 objetivos, avanza líneas estratégicas para la acción. Además, “En junio de 2020 conocimos el diagnóstico de situación que realizó el Instituto de las Mujeres en relación con el Género y Cambio Climático. Conocer las diferencias del impacto del cambio climático en mujeres y hombres, es el primer paso para diseñar las respuestas necesarias en un contexto de desarrollo sostenible, que necesariamente ha de contemplar la reducción de la pobreza y la justicia social” afirman los organizadores.
Los derechos, o son universales o son privilegios
Begoña San José afirma que para que los derechos realmente sean efectivos, han de ser universales y para ello, la ONU es la única autoridad a nivel global que puede garantizar que estos derechos sean universales. En cuanto a los indicadores, la ponente explica que “cada país debe establecer una estrategia propia y para hacerla efectiva cada país tiene que establecer unos indicadores propios, no todos los países parten de la misma base ni tienen los mismos objetivos”. Además, explica, los indicadores de los objetivos han ido adquiriendo más importancia: “No basta con decir “España va bien”. No, todo es cuantificado y objetivable, las evaluaciones genéricas de los gobiernos no son suficientes”
Los objetivos son universales para los 193 países miembros, pero cada país ha de adecuar los objetivos prioritarios. En España, a principios de marzo, el gobierno publicó las Directrices Generales de la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030, en la que propone 8 retos de país sobre los que avanzar a lo largo de la década: En primer lugar, reducir a la mitad la pobreza “hay hay 12 millones de personas en situación de pobreza en España, este es un objetivo prioritario en el que no se está avanzando, la pandemia y el fracaso de algunas medidas como el Ingreso Mínimo Vital evidencian esta situación” explica Begoña. Entre los objetivos prioritarios se encuentran además el objetivo de emergencia climática y medioambiental, el de igualdad de género, eliminar la precarización del empleo, revertir la crisis de los servicios públicos o la justicia global.
En septiembre pasado, el BOE publicaba la Orden DSA/819/2020 que regula la composición y funcionamiento del Consejo de Desarrollo Sostenible. El Consejo Interterritorial en el que se encuentran las asociaciones es muy heterogéneo: desde la CEOE hasta la plataforma Impacto de Género ya! son miembros, y de ese consejo, han salido grupos de trabajo concretos como “Feministas trabajando por los ODS”, que trabajan en varios ejes, como son el reparto de los cuidados como medida central o garantizar los derechos sexuales y reproductivos “La industria de la pornografía no debe ser educación sexual” explica Begoña San José.
Medidas para la igualdad de género
En cuanto al objetivo de la igualdad de género, constituye un único objetivo de los ODE de desarrollo sostenible. Begoña afirma que “Dentro de Naciones Unidas no es el mejor momento para las políticas de igualdad, hay una ofensiva de la ultraderecha, de un tercio de los países del mundo, que no solo no quieren avanzar en los derechos de las mujeres. Hay países como Turquía que han abandonado el Convenio de Estambul”.
Por ello, afirma Begoña, se está proponiendo reconocer y medir el trabajo de hogar y cuidados con el fin de que el reparto de cuidados sea un servicio público: “Necesitamos que se sustituya el trabajo no remunerado por uno digno y pagado”. Además, según el indicador de la ONU, en España 3 de cada 4 mujeres en edad fértil tiene la posibilidad de acceder a métodos anticonceptivos modernos. Es muy grave, afirma, que haya mujeres que aún no tengan acceso de forma plena a la salud reproductiva y sexual.
El trabajo que vienen haciendo estas asociaciones para la consecución de la igualdad de género desde los cuidados, tiene como objetivo mejorar en 10 puntos el índice de igualdad de género. Hay varios factores que influyen en este reparto de cuidados, como son el uso del tiempo del trabajo doméstico no remunerado “Las mujeres dedicamos la mayor parte del tiempo al trabajo doméstico, y debido a esta carga de cuidados no pagados, no podemos acceder a la igualdad en el empleo. Si tenemos alguien a quien cuidar, no tendremos libertad para mantener carrera profesional ni el empleo remunerado, por lo tanto, no existe igualdad económica” afirma la activista.
Además, recalca que esta vía solo puede ser posibilitada con un empleo precario, ya que se puede tener empleo y seguir siendo pobre. Es por ello, que para la consecución del objetivo, proponen como política palanca, crear un millón de empleos en servicios públicos de cuidados de aquí a 2030 en sanidad, educación, servicios sociales y empleo del hogar. Esto, explica, facilita el acceso de muchas mujeres a un empleo digno, y afecta como cuidadoras al resto de las mujeres: “Con más servicios de ayuda a domicilio, no tienes que pedirte una excedencia para cuidar”. “No estamos pidiendo la luna, estamos pidiendo que con la misma inversión de los fondos europeos sirva para crear empleo público, de calidad y estable, además, es medioambientalmente sostenible. El empleo de cuidados no agota recursos naturales, utiliza el recurso natural de miles de jóvenes que no encuentran empleo” sentencia.
Además, explica, hay que poner especial atención a cuestiones como la dependencia y al hecho de que sólo un tercio de niñas y niños menores de tres años están escolarizados. También, explica, hay que establecer medidas eficaces para que el Pacto de Estado contra la Violencia de Género se cumpla y acabar con las listas de espera “para que te atiendan social, psicológica y jurídicamente. En prácticamente todas las CCAA existe este problema. Proponemos partidas plurianuales que vengan acompañadas de indicadores de ejecución y calidad para garantizar que se cumpla”.
Medioambiente
Azahara Merino, dedica su intervención mayoritariamente al problema medioambiental asándose en las líneas de actuación que están llevando a cabo desde el sindicato mayoritario CCOO. “Con anterioridad a la pandemia, el mundo no se estaba configurando para la consecución de la igualdad, y durante la pandemia la desigualdad que afecta a las personas más vulnerables, se ha agravado” explica.
Azahara pone en relevancia el escaso tratamiento de aguas residuales, que se gestione desde la administración pública, aspectos como energía asequible y no contaminante, aplicación de medidas contra la pobreza energética, como impedir los cortes de luz a las casas más vulnerables. y explica, iniciar un proceso de transición energética dominado por las energías renovables es imprescindible.
En cuanto a las comunidades sostenibles, tanto las ciudades como los asentamientos, explica, necesariamente tienen que ser inclusivos y sostenibles, ya que, el rápido avance de las urbes ha provocado un crecimiento descontrolado de las ciudades: “883 millones de personas, en datos de la ONU, vive en barrios marginales”. Azahara afirma que están trabajando en objetivos como el acceso a la vivienda para todas y todos, desarrollo de un transporte sostenible o desarrollar escenarios de adaptación frente a futuros escenarios de cambio climático. En cuanto a la producción y consumo responsables, proponen impulsar contratación pública y compras verdes, además de criterios de circularidad en los procesos productivos y poner freno al desperdicio y derroche alimentario.
Los barrios
Por último, Silvia González Iturraspe, pone de manifiesto la importancia de los diagnósticos que se llevan a cabo desde la sociedad civil y los indicadores de medición y desafío, que permitan aprender a construir un modelo barrial sostenible. “Es fundamental apropiarnos de los objetivos de desarrollo sostenible, y traducirlos desde la sociedad civil, ya que, en los barrios llevamos a cabo constantemente iniciativas que fomentan el desarrollo sostenible”.
Para conseguir estos objetivos, explica, es necesario seguir trabajando hacia unos planes integrales de los barrios, señalar claramente dónde se encuentran las desigualdades sociales de la comunidad y redistribuir los recursos, además de intentar ser voz y participación en los diferentes equipos de trabajo que se constituyen.
Fotos: Archivo AmecoPress.-
Estado Español- Sociedad- Voces de mujeres- Situación social de las mujeres- Género y desarrollo- Derechos humanos- Trabajo doméstico. Madrid, 13 mar. 2021. AmecoPress.-


