Bangladesh: la vida de las trabajadoras textiles pende de un hilo

27 de abril de 2021.

Por Redacción AmecoPress

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Cuando se cumplen 8 años del accidente del Rana Plaza las marcas que producen su ropa en Bangladesh están a punto de dar la espalda al programa que ha logrado que las fábricas sean más seguras para 2 millones de trabajadores y trabajadoras desde entonces


Madrid, 27 abril. 2021. AmecoPress.- El 24 de abril de 2013 el edificio Rana Plaza se derrumbó con miles de personas –la mayoría mujeres- dentro. Al menos 1.134 personas murieron y miles más resultaron heridas. Este es el peor desastre industrial que ha visto la industria de la confección y se podría haber evitado. Quienes allí trabajaban cosiendo las camisetas y vaqueros que visten “la otra parte del mundo” se vieron obligadas a entrar en un edificio que sabían que era inseguro bajo la amenaza de perder sus salarios. Cuando se cumplen 8 años del accidente, las marcas que producen su ropa en Bangladesh están a punto de dar la espalda al programa que ha logrado que las fábricas sean más seguras para 2 millones de trabajadores y trabajadoras desde entonces.

Ya el año pasado, cuando el aniversario de la tragedia llegó en mitad de una pandemia mundial que llevó a la mayor parte de los países a apostar por el confinamiento, diversas organizaciones denunciaron que los acuerdos en protección laboral empezaron a estancarse y las industrias, ante la caída de la demanda, cancelaban o postergaban los pedidos, dejando a millones de personas en la miseria.

A raíz de las protestas públicas y el eco mediático, algunos compradores –no todos- cambiaron de opinión y acordaron pagar sus pedidos en vías de producción. Pero las cosas no han hecho sino empeorar y las organizaciones como Campaña Ropa Limpia se movilizan y construyen propuestas. Es el caso de la plataforma online RanaPlazaNeverAgain.org (disponible en inglés y bengalí) desde la que se pretende recordar a las víctimas y sus familias y reivindicar la continuidad del único programa que ha conseguido salvar vidas en Bangladesh desde su implementación: el “Acuerdo sobre seguridad de Edificios y contra incendios”, que pende de un hilo pues vence el próximo 31 de mayo.

Desde esta web cualquier persona desde cualquier lugar del mundo puede unir sus mensajes para recordar y rendir homenaje colectivo a las víctimas del Rana Plaza. Pero la plataforma permite lanzar también reivindicaciones: mensajes directos a las marcas que producen su ropa en Bangladesh y que están a punto de dar la espalda al programa que ha logrado que las fábricas sean más seguras para 2 millones de trabajadores y trabajadoras en los últimos ocho años.

Tras una muy intensa campaña internacional, el “Acuerdo sobre Seguridad de Edificios y contra Incendios” en Bangladesh se estableció semanas después del colapso del Rana Plaza como un programa de seguridad legalmente vinculante, ante la evidencia de que las medidas voluntarias de las empresas no habían logrado prevenir esta tragedia. Tampoco evitaron anteriores derrumbes e incendios con víctimas mortales ocurridos en las fábricas de Bangladesh y cuya gravedad iba dramáticamente en aumento.

El Acuerdo de Bangladesh fue firmado por más de 200 marcas internacionales, ha hecho que más de 1600 fábricas sean más seguras para 2 millones de personas trabajadoras. Sin embargo, el contrato vinculante que ha sido crucial para el éxito del programa y para garantizar el cumplimiento de las marcas, vence el 31 de mayo. Ninguna marca o minorista que sea actualmente miembro del Acuerdo se ha comprometido a firmar un nuevo programa que sea legalmente vinculante para las marcas. En cambio, proponen versiones diluidas del programa de seguridad que conllevan un riesgo muy alto y real de que la seguridad en las fábricas de Bangladesh quede comprometida e incluso retroceda a los niveles anteriores a Rana Plaza.

Kalpona Akter, presidenta de la federación de Trabajadores de la Industria y de la Confección en Bangladesh, declaró: “Rana Plaza fue un asesinato, no un accidente. Este desastre, totalmente prevenible, no habría sucedido con las medidas adecuadas de seguridad y un sólido sistema de monitoreo que contase con la voz de las personas trabajadoras. El Acuerdo de Bangladesh ha incorporado e implementado estas medidas durante los últimos ocho años. Si queremos evitar otro Rana Plaza y mantener los avances positivos, necesitamos que todas las marcas que se proveen en Bangladesh se comprometan a firmar un nuevo Acuerdo”.

Los sindicatos y las organizaciones de derechos laborales dentro y fuera de Bangladesh están pidiendo un acuerdo de seguridad internacional y legalmente vinculante. Esto garantizaría que el trabajo en curso en Bangladesh siga estando respaldado por compromisos legalmente vinculantes de las marcas que puedan ser defendidos en los tribunales. Es crucial porque todavía quedan cosas por hacer: el trabajo no está terminado. De hecho, en unas 1200 fábricas proveedoras de marcas del Acuerdo está pendiente verificar la correcta instalación de alarmas contra incendios, y en 900 fábricas no se ha garantizado la existencia de salidas de emergencia seguras. Estos números ponen de manifiesto que, para continuar salvando vidas, el trabajo del Acuerdo no puede detenerse.

Además, un acuerdo internacional de seguridad que sea legalmente vinculante podría permitir la expansión de este exitoso modelo a otros países con fábricas de ropa notoriamente inseguras, como Pakistán. Las recientes tragedias en Marruecos, donde el 8 de febrero murieron 28 personas en un taller textil, y Egipto muestran que los lugares de trabajo inseguros todavía abundan en la industria y que los propios programas voluntarios de las marcas son totalmente inútiles e insuficientes para proteger la vida de las trabajadoras.

“Las vidas de las trabajadoras no han cambiado demasiado desde Rana Plaza”, declaró Ineke Zeldenrust de Clean Clothes Campaign: “siguen ganando demasiado poco como para poder llevar una vida digna, su libertad de asociación está amenazada, no cuentan con una seguridad social que las respalde si enferman (incluso por Covid) o tienen algún accidente laboral… Ocho años después del desastre es preocupante ver a las marcas abogando por el mismo sistema de monitorización voluntaria que falló a las trabajadoras de Rana Plaza. Es vital que las marcas y los minoristas que se abastecen de Bangladesh se aseguren de que el único logro importante al que dio lugar el desastre no se eche a perder. Quedan cinco semanas para que el Acuerdo de Bangladesh expire, pero no olvidemos que la firma del primer Acuerdo se consiguió en solo tres. Las marcas pueden hacerlo posible si quieren”.

Fotos: archivo AmecoPress
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