La PPiiNA recomienda la adaptación de jornada como medida para facilitar la corresponsabilidad
Madrid, 23 abr. 20. AmecoPress.- La Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA) organizó ayer una videoconferencia desde YouTube para comentar la situación de los derechos laborales por cuidado de menores por nacimiento y cómo pueden verse afectados ante esta crisis sanitaria. En estos momentos de coronavirus, la proclamación del estado de alarma y el confinamiento han supuesto un reto tanto en el tema de cuidados como en el tema de la corresponsabilidad, y desde la PPiiNA han planteado distintas cuestiones que han querido compartir con la comunidad internauta.
Desde la Plataforma, se han hecho las siguientes preguntas: ¿qué pasa con los derechos laborales por nacimiento y cuidado del menor?; ¿ha cambiado algo con este estado de alarma?; si ha cambiado algo, ¿cuáles son las medidas nuevas para abordar el cambio?
A todas estas cuestiones respondió ayer Virginia Carrera, especialista y coportavoz de la PPiiNA, que comenzó recordando el nacimiento de la plataforma, “que nace en 2005 con una sola reivindicación: la equiparación de permisos de nacimiento para ambos progenitores”. En 2019 ese propósito fue conseguido, aunque con ciertos matices que, tal y como ha dicho, “aún quedan por resolver”. Hoy, 2020, el diseño actual de los permisos de nacimiento, según ha explicado Virginia Carrera, es el siguiente: el primer progenitor tendría derecho a 16 semanas de permiso de suspensión del contrato y prestación o permiso de nacimiento mientras el segundo progenitor tendría las mismas condiciones pero dispondría solo de 12 semanas. “Hay por lo tanto, una parte obligatoria y una parte voluntaria en estos permisos” aclara la experta.
En este diseño actual, las seis semanas posteriores al parto son obligatorias para el primer progenitor o progenitora y las diez semanas restantes se podrían utilizar durante el primer año de vida de la criatura. En el caso del segundo progenitor o progenitora, tendría para disfrutar inmediatamente cuatro posteriores al parto y las ocho restantes podrían disfrutarse también durante el primer año de la descendencia. “En 2021- ha señalado la especialista- el diseño será final y tendrán 16 semanas ambos progenitores. Aún quedan algunas cuestiones por matizar, ya que queremos la obligatoriedad del disfrute de las seis semanas posteriores al parto para ambos progenitores y, por otro lado, aún queda por resolver cuestiones que tienen que ver con el disfrute a tiempo parcial o la división la fracción entre semanas”.
¿Qué ocurre en tiempos de coronavirus con los permisos de nacimiento y la corresponsabilidad?
Tras explicar la situación actual de los permisos de maternidad y paternidad en España, la coportavoz de la PPiiNA se centró en la situación actual de crisis y comenzó a explicar las circunstancias que se podían dar estos días. El primer caso que comentó fue el de una persona trabajadora aún en su puesto o teletrabajando, dada de alta en la seguridad social y que viviese un nacimiento. En ese caso, “la situación sería la ordinaria, pasarían a solicitar las prestaciones de nacimiento y tendrían la posibilidad de disfrutar con el diseño anteriormente explicado (6 semanas y 4 semanas tras el parto)” ha explicado Virginia Carrera.
Sin embargo, la especialista se ha centrado en las situaciones resaltables que se pueden dar por el momento actual que vivimos, referidas al caso de los ERTES. Se podría dar que una persona ya estuviera disfrutando de una prestación por nacimiento y ya estuviera diseñado cómo se va a disfrutar la parte voluntaria y la parte obligatoria del permiso. En este caso, el ERTE no afectaría a nuestro permiso de nacimiento, pero podría ocurrir que dicho permiso finalizase en este momento de estado de emergencia o alarma y “entonces sí que sería importante que esa trabajadora o trabajador se incluyese en el listado del ERTE para que una vez finalizado el permiso de nacimiento pase a cobrar la prestación de desempleo” ha señalado Virginia Carrera.
Otro caso que es importante comentar es el siguiente: si se produce un nacimiento y uno de los (o los dos) progenitores están en una situación de ERTE, el día del parto esa persona deja la prestación de desempleo y automáticamente pasaría a beneficiarse del permiso de nacimiento que gestiona el INSS. Virginia Carrera ha explicado que este es uno de los puntos importantes, ya que “se puede disfrutar la parte obligatoria porque es obligatoria (y si no se perdería) pero el tiempo restante no es obligatorio cogerlo seguido. Aprovechemos el momento de coronavirus para coger la parte obligatoria y dejar el resto del permiso para que finalice el ERTE y así se pueda extender el tiempo de cuidado de la criatura”. A esta recomendación, la experta Virginia Carrera ha añadido el hecho de “no simultanear el tiempo en las parejas, y así habrá más tiempo de cuidado en solitario de ambos progenitores y turnos más reales y equitativos de los cuidados”.
Desde la PPiiNA creen que es importante que en estos momentos de confinamiento se mantenga su reivindicación, con el propósito de seguir repartiendo los cuidados. La división sexual del trabajo, los hombres trabajan y las mujeres cuidan, que ha atravesado a toda la sociedad patriarcal no puede ahora acentuarse ante esta situación de crisis. Al revés, “debemos aprovechar esta situación para que los permisos se extiendan más y podamos tener más tiempo para cuidar a la criatura en el hogar familiar y no se simultanear el cuidado para que haya un reparto real y así atacar a ese modelo de mujeres-cuidados hombres-trabajo que es a lo que queremos atacar” ha dicho Virginia Carrera.
Lo cierto es que desde el Gobierno se han planteado varias medidas en materia de corresponsabilidad que, sinceramente, no han resultado muy acertadas. Se anunciaba esta semana el llamado Plan Me Cuida, que no es más que el punto 6 del artículo 25 del Decreto del 17 de marzo, al que ahora han puesto un nombre para hacerlo más reconocible. En ese plan se contempla la adaptación de jornada, la reducción de jornada y el trabajo a distancia, como medidas urgentes y recomendables ante el confinamiento. De las medidas propuestas, desde la PPiiNA recomiendan únicamente la medida de adaptación de jornada que es la que consideran que más favorece (dentro de lo posible) la corresponsabilidad. Así se podría solicitar el trabajo a distancia, turnos flexibles, cambio de horarios e incluso el planteamiento de jornadas continuas o partidas, dependiendo de la situación familiar o personal que tenga cada persona.
Todas estas medidas propuestas por el Gobierno son miradas con lupa desde la PPiiNA y es importante aplicarles una perspectiva feminista para evitar que las reducciones o adaptaciones de jornada sean solo del lado de las mujeres, que es lo que siempre suele ocurrir. El tema de la reducción de jornada, que puede alcanzar hasta el 100% es interesante comentarlo porque “solo provoca más dependencia económica y más división sexual del trabajo al ser las mujeres las más propensas a solicitar este permiso por encargarse de los cuidados y por ser las que menos salario perciben” ha señalado Virginia Carrera.
Estas medidas no favorecen la permanencia en el empleo ni la corresponsabilidad, y desde la PPiiNA creen que ese es el debate central del coronavirus. Desde la perspectiva feminista, esas medidas no favorecerán la corresponsabilidad, ya que tal y como ha comentado la experta “si no hay una eliminación de estereotipos de género y el rol de las mujeres como cuidadoras de la sociedad no se hará un reparto equitativo de los cuidados. Todas las personas pueden trabajar y todas las personas pueden cuidar”.
Este problema de corresponsabilidad no es exclusivo de estos tiempos de coronavirus, sino que es una realidad que nadie puede contradecir. Ya no solo por los datos estadísticos de excedencias y reducciones de jornada por parte de mujeres, sino porque hasta hace muy poco el permiso de paternidad era cinco veces menor que el de las mujeres. “Ya con eso se estaba generando un camino para que fuéramos las que nos dedicáramos al cuidado” – ha señalado Virginia Carrera – “y lo que no podemos permitir es que con el coronavirus ese modelo de diferencia se afiance”.
Desde la PPiiNA recuerdan que la clave es esa red de atención al cuidado pública que debería ser un derecho universal y que facilitaría en gran parte el tema de la corresponsabilidad. “Las escuelas infantiles de 0 a 3, centros de día, centros de personas dependientes, espacios para el cuidado de personas más mayores que necesitan una atención… todo eso es clave y esperemos que venga en un futuro, así que por ahora solo podemos apostar por esas adaptaciones de jornada y así poder adaptar nuestro trabajo a la situación personal familiar de cada persona” ha concluido la experta Virginia Carrera.
Finalmente, la especialista ha respondido a las dudas de casos concretos que se iban planteando en el chat de la videoconferencia, recordando que "este es el momento perfecto para seguir reivindicando lo que creemos que es justicia social". El propósito de la Plataforma es seguir haciendo estas videoconferencias con temas y cuestiones importantes para su labor.
Foto: Archivo AmecoPress, tomadas de las Redes Sociales PPIINA
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Economía - Empleo - Empleo y género - Conciliación - Dependencia. 23 abr. 20. AmecoPress.


