"Necesitamos políticas públicas de vivienda que verdaderamente lleguen a aquellas personas que lo necesitan"
Madrid, 06 may. 20. AmecoPress.- Con motivo de la celebración de su 26º aniversario, Cepaim organizó este pasado martes una jornada de puertas abiertas online, a la que dedicamos un artículo completo en AmecoPress. Con parte del equipo de la Fundación presente a través del ordenador, estas jornadas tenían como objetivo crear un espacio de reflexión y visibilización del trabajo social que realiza Cepaim y la gestión de los medios de los que dispone para aminorar la crudeza de algunas realidades problemáticas que afectan a muchas personas.
Tras una larga mañana de otras charlas y actividades, a las 19:00 h de ayer comenzaba, en directo desde el Facebook Fundación Cepaim, el espacio #SinCasaCovid19: una radiografía de un virus social. En este espacio se dio a conocer el trabajo que viene realizando desde hace años Fundación Cepaim en una realidad acentuada ahora por la crisis sanitaria del COVID19: el de las personas que viven en asentamientos chabolistas. Una realidad que ha motivado la puesta en marcha de la campaña de emergencia sanitaria #SinCasaCovid19 que busca poner el foco en las más de 15.000 personas que viven en condiciones extremas en asentamientos chabolistas y que se agravan en la situación de pandemia actual.
El espacio #SinCasaCovid19 comenzaba con la intervención de Diego López, Coordinador del área de Vivienda y Exclusión Residencial, que contextualizaba la situación en la que se encontraban las personas de asentamientos chabolistas: sin agua y sin luz. Tras mostrar una parte de un proyecto documental que muestra con imágenes esta realidad, Diego López aseguraba que “esta es una de las maneras que tenemos para darle voz a todas estas personas y a mostrar su día a día y todas las dificultades que han de atravesar para seguir adelante”.
Centrándose en una descripción más global de esta situación, Diego López ofrecía una definición de asentamientos como “lugares habilitados a modo de vivienda pero que no reúnen las condiciones básicas de habitabilidad”. Aunque Cepaim también trabaja con hacinamientos, lo cierto es que hay un amplio abanico de circunstancias tanto en zonas urbanas como en rurales, a los que está más dedicada la campaña. Desde un análisis macro, Diego López comentaba los factores estructurales que hacen posible que existan estos espacios y cada vez haya más personas en estas circunstancias.
“Hay tres factores que influyen de manera considerable en los asentamientos: el mercado de la vivienda y las políticas públicas de vivienda de los últimos 20 años; el mercado de trabajo y la debilidad de los sistemas de ayudas sociales para poder dar cobertura a una bolsa cada vez más amplia de personas en situación de pobreza o exclusión social”. Ya en 2008 el mercado de la vivienda dejó una crisis terrible, mostrando un panorama de gran oferta de vivienda en propiedad y baja (y muy cara) oferta de vivienda en alquiler, que ya en muchos casos no reúne las condiciones necesarias de habitabilidad. Además, el mercado de trabajo hortofrutícola (al que están asociados estos asentamientos) se ha visto influido por la capitalización de la industria y por un gran requerimiento de mano de obra, que obliga a las personas trabajadoras a permanecer cerca de los campos durante todo el año.
Los primeros asentamientos que observó la Fundación Cepaim en Almería y Huelva “eran de varones inmigrantes jóvenes, y actualmente también hay un alto número de mujeres e incluso familias. En los últimos 26 años la realidad se ha vuelto más compleja, diversa y crónica y esta crisis actual es una oportunidad para un cambio en las políticas públicas, que es lo que realmente hace falta” concluía Diego López.
Tras su intervención, Manuela Pérez, técnica de Vivienda y Exclusión residencial en el centro de Lepe, comenzaba hablando del trabajo de la Fundación Cepaim en esa zona que, aparte de proporcionar kits de alimentos, ropa e higiene, realizaban un trabajo integral en distintas dimensiones de exclusión social como es el trabajo, la formación, aspectos socio familiares… con asesoramiento y seguimiento individual y grupal de las personas que lo requirieran.
Según cuenta, uno de los cambios más significativos en los asentamientos durante los últimos es el incremento del número de mujeres, que en algunos de ellos han pasado de ser el 1% al 11% de la población. Con ese aumento, también ha sido posible analizar detenidamente los diferentes perfiles de las mujeres que se encontraban en esa situación, “y que es aún más vulnerable, si cabe” puntualizaba Manuela Pérez.
Tal y como explicaba en su turno de palabra, Manuela Pérez establecía tres perfiles de mujeres distintos que podían observar en los asentamientos: el primero es un perfil de mujer inmigrante que viene a España para trabajar y de la que depende económicamente su familia, y que finalmente se queda a vivir en el asentamiento tras su período de trabajo en el campo. El segundo perfil es el de mujeres que viven hacinadas o en infraviviendas, casadas y con hijos, que componen la unidad familiar a la par que se encargan de todas las tareas de la casa. Estas mujeres también están trabajando, en muchas ocasiones, en la economía sumergida.
“El último perfil de mujeres oscila entre los 25 y los 35 años, sin hijos o con un hijo que no está cuidado por ellas, y son víctimas de explotación sexual o trata. Nosotros no intervenimos directamente con este grupo de mujeres, observamos el panorama y si vemos que hay un mero indicio derivamos el caso a otras entidades sociales especializadas como puede ser Mujeres en Zona de Conflicto” explicaba Manuela López.
Para finalizar el espacio #SinCasaCovid19 Toni Ramírez, Investigador del proyecto ‘Eres Parte’, remarcaba el carácter racista y xenófobo de una parte de la sociedad que contribuía a que los asentamientos, como otras realidades discriminatorias y de vulnerabilidad, afectasen cada vez a más personas y de manera más agravada. “Todo el mundo tiene dificultades hoy en día para acceder a una vivienda – denunciaba Toni Ramírez – pero el colectivo de migrantes está especialmente perjudicado”. Ante esta realidad, dentro del programa ‘Eres Parte’ se realizó una investigación que iluminó las principales barreras para este colectivo: “barreras estructurales – explicaba Toni Ramírez – como es la vivienda o el mercado de trabajo, que dependen de la política y ante las que no podemos hacer nada; y barreras imaginarias, entre las que encontramos los prejuicios racistas, actitudes xenófobas, desconfianzas en el colectivo migrante y en la que pensamos que podíamos incidir y actuar”.
Con ese propósito de actuar la Fundación Cepaim puso en marcha la plataforma Desactiva, una herramienta en funcionamiento que permitirá aportar información rompiendo estereotipos y desenmascarando informaciones falsas que circulan por las redes sociales en cuanto a inmigrantes y refugiados. “Esta estrategia en redes sociales pretende dar respuestas fundadas en fuentes fiables y así desarmar el discurso del odio que tanto prolifera hoy en día” terminaba Toni Ramírez.
Está claro que la solución a esta problemática pasa por labores de sensibilización como estas que influyen más de lo que parece a priori, pero necesariamente deben ir acompañas por unas políticas públicas de vivienda reales que lleguen verdaderamente a las personas que más lo necesitan.
Foto: Archivo AmecoPress, cedidas por Cepaim – Redes Sociales Cepaim
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Estado Español – Situación social de las mujeres – Mujeres migrantes – Mujeres del mundo – Pobreza y género – Derechos humanos – Eventos – Campañas. 06 may. 20. AmecoPress.


