CERES-Castilla y León pide a las Administraciones que adopten medidas para evitar que las consecuencias de la pandemia se ceben en mayor medida con las mujeres
Madrid, 02 abr. 20. AmecoPress.- CERES–Castilla y León y el Área de la Mujer de COAG-CyL ponen el foco de atención en que una vez más son las mujeres, como consecuencia de su mayor exposición profesional y personal, las que se encuentran en mayor riesgo de sufrir los efectos derivados de situaciones críticas, en este caso como consecuencia de la pandemia del CODVID-19.
Así lo ha expresado la presidenta de CERES Castilla y León, María José Garre Aparicio, que afirmaba que “toda crisis sanitaria afecta en gran medida a las mujeres, ya que somos las que estamos en primera línea, y las cifras lo muestran claramente. Aunque en el ámbito sanitario se diga ‘médicos y enfermeras’, la mayor parte de los médicos también son mujeres”. Ciertamente, el sector más afectado por riesgo de contagio es el sector sanitario, en el cual la tasa de feminización es muy elevada; el 85% del personal que desarrolla funciones de enfermería y ocupaciones relacionadas con esta son mujeres. El 51% son médicas (datos INE 2018).
Otros sectores profesionales que se encuentran en riesgo de contagio alto son el de la distribución, con un 85% de mujeres desarrollando funciones de cajeras y de reponedoras en supermercados, y el de las farmacias, de las cuales el 70% de las personas que atienden directamente al público son mujeres (datos INE 2018). Siguiendo en línea con los ratios de exposición al virus mencionados, hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos son las mujeres quienes también se enfrentan a la casuística de mantener la conciliación laboral y familiar.
Al confinamiento, en el cual de forma mayoritaria la corresponsabilidad masculina sigue siendo baja, y a las labores de cuidados, limpieza, aprovisionamiento de alimentos y cocina, se les suma el cierre de los centros educativos, que traslada la educación de los menores a los hogares, engrosando aún más el trabajo no remunerado que en la mayor parte de los casos gravita sobre las mujeres, traduciéndose, una vez más, en una carga física y psicológica extra para las mujeres. “Es lo de siempre, ese trabajo siempre recae en las mujeres, y no hablemos de empleadas del hogar o migrantes que cuidan a niños…” ha dicho María Jose Garre.
“El problema es que cuando vienen crisis económicas (y la que va a venir va a ser fuerte-fíjate las cifras que han dado hoy del paro- ) también viene la precarización del empleo, y cuando hay precarización las primeras personas que pierden el empleo son las mujeres. Y muchas veces ‘justificando’ los hombres, que si alguien tiene que perder el trabajo debe ser quien esté en casa, quien tenga menos sueldo, menos responsabilidades fuera porque las tienen dentro… tememos que pueda pasar eso” ha explicado la presidenta de CERES-Castilla y León.
Por ello, ara el tema de la conciliación, desde CERES proponen la necesidad de que el Gobierno empiece a invertir fondos para crear servicios que faciliten esa conciliación. “Por ejemplo, en el medio rural donde yo vivo el tema de guarderías, servicios de mantenimiento para niños pequeños, transportes…. muchos de esos servicios se han quitado y lo único que provoca es que las mujeres tengan menos medios para ser independientes, en cuanto a su tiempo y a su economía” ha dicho la presidenta de CERES-CyL.
Lo cierto es que el medio rural es un escenario difícil para lidiar con esta situación. Así lo explicaba Maria José Garre cuando hablaba de que “en la agricultura ya hay problemas, ya que la ganadería no da salida a toda la carne que está produciendo y eso tendrá consecuencias laborales”. Aunque asegura que CERES ha avanzado mucho con el tema de la tutela compartida de las explotaciones – se están registrando a nombre de las dos personas de la pareja de trabajo o matrimonio – temen que “si ahora empieza a haber más problemas en estos sectores, quien primero va a sufrir las consecuencias negativas son las mujeres, quienes van a tener que renunciar a cotizar en la SS, quienes tendrán más problemas económicos…” ha dicho su presidenta.
Insistiendo en la necesidad de tomar medidas, sobre todo en el tema de las mujeres del medio rural, desde CERES-CyL entienden que si las demandas ya eran necesarias antes, “con esta crisis tienen que ser conscientes de que las medidas tienen que ser mucho más fuertes y se tienen que destacar más fondos” ha añadido Garre.
Así mismo cabe a recalcar otra de las consecuencias de esta pandemia: la pérdida de puestos de trabajo de forma inmediata y con difícil recuperación. Esta pérdida afectará a los puestos de trabajo más precarios, los desarrollados por mujeres, y a los de tiempo parcial, teniendo en cuenta que el 74% de los puestos de trabajo según esta modalidad en España son sustentados por mujeres.
Todo ello se va a traducir en una porcentual mayor disminución del empleo y la autonomía de las mujeres y, como consecuencia, en una considerable pérdida de empoderamiento económico, lo que va a provocar un retroceso importante en la independencia económica de las mujeres. Por todo ello CERES-Castilla y León insta a las instituciones autonómicas, nacionales y europeas para que sean previsoras y adopten cuantas medidas sean necesarias para evitar que las consecuencias de la pandemia se ceben en mayor medida con las mujeres.
Decía Simone de Beauvoir: "No olvidéis nunca que bastará con una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres se cuestionen". El coronavirus no puede ser una excusa para ese retroceso en materia de derechos de las mujeres que tanto ha costado.
Foto: Redes Sociales CERES-Castilla y León
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Economía - Situación social de las mujeres - Mujeres rurales - Empleo - Empleo y género - Conciliación. 02 abr. 20. AmecoPress.
