Día 2, después de la denuncia
Madrid, 05 marz. 2020. AmecoPress.- Este 4 de marzo, el Colegio Oficial de Arquitectos (COAM), ha abierto las puertas de una de sus salas para acoger una mesa redonda contra la violencia de género con el título "Día 2, después de la denuncia". En ella han participado, entre otras, Marisa Soleto, directora de Fundación Mujeres y Pilar Martín Nájera, fiscal de sala contra la violencia sobre la mujer de la Fiscalía del Estado. En el evento se han tratado cuestiones relevantes sobre la violencia y, además, han hablado de los “grandes olvidados”, los y las menores que quedan en situación de orfandad.
Vivimos en una sociedad que el año pasado dejó la cifra más alta de mujeres asesinadas desde 2015, 55 muertes. En lo que llevamos de año, y estamos apenas comenzado marzo, ya han sido asesinadas por sus parejas o exparejas 14 mujeres. Desde que se hacen registros, año 2003, han sido asesinadas 1.047 mujeres en España. Además, 286 menores han sufrido la pérdida de su madre. En este contexto se ha enmarcado la mesa redonda que ha contado con la participación de personas que trabajan día a día para acabar con esta lacra social que es la violencia contra las mujeres.
Marisa Soleto, licenciada en derecho y directora de Fundación Mujeres desde 2001, confesaba, ante la subida de víctimas con respecto a 2019, que le daba rabia que se hablara de repunte cuando se mencionaban las cifras de mujeres asesinadas porque esta es una forma de ocultar la realidad de la violencia contra las mujeres. “Tenemos encuestas, estudios sociales e incluso cifras del funcionamiento de las instituciones que lo que nos dicen es que hay mueres que sufren violencia de género en su vida cotidiana, tanto dentro como fuera de su vida afectiva, y que esto es muy frecuente, mucho más de lo que podemos imaginar”.
Cuando visibilizamos el número de mujeres asesinadas, estamos hablando “de la violencia más grave y atroz, pero es una violencia que se cultiva en un caldo en el que vive toda la sociedad y que es más frecuente de lo que pensamos”, explica la directora. Así, la licenciada en derecho esclarecía que de lo que debemos preocuparnos es de si tenemos los mecanismos institucionales suficientes, de forma que si alguna mujer sufre violencia cotidiana o se encuentra en peligro pueda contar con los mecanismos suficientes para su protección.
Pilar Martín Nájera, fiscal de sala contra la violencia de género sobre la mujer de la Fiscalía del Estado, quiso comenzar de forma optimista: “Es verdad que las cifras son terribles porque dejamos de ver todo lo demás, pero a pesar de esto, estamos muy por encima de cualquier país europeo”. La fiscal comentaba que Francia, que tiene menos del doble de la población española, acabó el 2019 con 150 mujeres asesinadas y que, ante esto, está intentando implementar el modelo español porque está funcionando. Incluso nuestro sistema de valoración policial y de protección con pulseras está siendo implantado en otros lugares de Europa. “Dicho esto, cualquier asesinato por esta lacra es un mazazo”, concluía.
Se habló también de un hecho que a priori puede alarmar, las mujeres denuncian ocho años después de que comiencen los malos tratos. Marisa Soleto, comentaba que aunque resulte alarmante es casi una buena noticia. En los años 80 las mujeres denunciaban 20 años después, “en este sentido hemos incrementado la seguridad de las mujeres mediante la ley, aunque esta sea mejorable. A pesar de esto, es indiscutible que ha dado protección a muchas mujeres”, aclaraba.
Nuria Pintor Murillo, trabajadora social y coordinadora de CAPSEM (centros de atención ambulatoria y social para las mujeres maltratadas), arrojaba el dato de que, en su caso, el 86,54% de las mujeres que atienden no tiene ninguna medida judicial en vigor, es decir, no ha presentado denuncia. Esto supone un problema importante porque debido a ello, no son reconocidas como víctimas de violencia de género. Así, se dificulta el proceso a la hora de pedir ayudas y prestaciones orientadas a que estas mujeres puedan recuperar sus vidas.
La coordinadora de CAPSEM, aclaraba que lo que intentan desde los centros es dar credibilidad a los sentimientos de estas mujeres: “Se las cree y se les da un espacio”. Además, trabajan los tiempos de autodeterminación respetando los tiempos de cada mujer sin forzar la denuncia, “valoramos cuál es el momento adecuado para interponerla”, explicaba.
El Fondo Fiscal Soledad Cazorla Prieto, que tiene un compromiso con huérfanas y huérfanos, lleva funcionando poco menos de tres años y ya ha concedido 100 mil euros en ayudas a través de 50 becas para menores en situación de orfandad. Su promotor, Joaquín Tagar, puso sobre la mesa uno de los grandes mitos en torno a la violencia de género, “los niños no se enteran de nada”.
Joaquín explicaba que las y los menores se enteran de todo lo que ocurre en su casa y que incluso han llegado a impedir que su padre asesinara a su madre. “Hace algo más de un año, en un pueblo de A Coruña, un niño de 6 años llamó a la policía diciendo “vengan que mi padre está matando a mi madre”. Cuando llegó la policía el niño de 6 años le estaba dando el biberón a su hermano de uno”, ejemplificaba. “Es indudable que un padre maltratador no es un buen padre”, concluía.
Para finalizar el acto, otra de las cuestiones que se pusieron sobre la mesa fue la dificultad con la que se encuentran a la hora de recopilar datos sobre este tipo de violencia debido a que el concepto “violencia de género “ no está recogido dentro de todas las legislaciones de la UE. Tampoco hay un marco legal europeo, lo que lleva a que algo que se considera grave en un país pueda no serlo en otro. “Queremos más legislación europea porque creemos que eso va a impulsar a los estados a mejorar estas políticas y a tener que sacar a la luz las cifras independientemente de quien gobierne”, pedía Marisa para terminar el evento.
Foto: Archivo AmecoPress.
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Estado Español - Violencia de género; 05 de marz. 2020. AmecoPress.

