Feria del Libro de Madrid

Acoyani Guzmán: "Sigo haciendo teatro a través de la poesía escénica"

16 de septiembre de 2021.

Por Alina Rudel

Cultura | Escritoras | Libros | Teatro | Mujeres creadoras | Feminismo



Acoyani Guzmán presenta su última obra ’Animalario’


Madrid, 16 sep. 21. AmecoPress.- La poeta Acoyani Guzmán nos ha compartido una parte de su vida acompañada de una taza de café en el Cafelito de Lavapies. Así mismo, nos ha contado en profundidad su última obra, ‘Animalario’, que tuvo la oportunidad de presentar en la Feria del Libro de Madrid de este año. Se puede adquirir en este enlace.

Poeta, actriz y dramaturga, licenciada en el Centro Universitario de Teatro UNAM de México. Gracias a la beca FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes) se vino a Madrid para realizar tres másteres: dos de Interpretación teatral y uno de cine. Ha escrito obras teatrales como ‘¿Qué hacemos con Moscú?’ con el apoyo del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (FONDART) de Chile, ‘Elefantes Blancos y Moscú’ y ‘Todos los caminos conducen al narco’. Más tarde, formó la compañía de teatro para bebés Bámbola Teatro, pero sin dejar de lado la poesía publicando varias obras como ‘Para volverse pájaro’, ‘La Patria de los Parias’, ‘Animalario’ y ‘Cadáver Exquisito’.

Su nombre, cuyo origen se encuentra en un dialecto perteneciente a los Aztecas, el náhuatl, causa mucha curiosidad. Su significado, según Guzmán, es “el ser que deja elevar el espíritu y el corazón”.

¿Cómo consiguió fusionar sus dos pasiones: la poesía y el teatro?

A partir del Poetry Slam, junté las dos cosas, ya que es un formato escénico donde puedes recitar poesía. A raíz de eso, me especialicé en la poesía escénica que puede ser un performance poético, una obra de teatro entera de poesía… De hecho, también imparto talleres de poesía escénica en la Tabacalera a poetas que tienen ganas de expresar lo que escriben.

Ha ganado el Móstoleslam y, en breves, viene el Nacional, ¿no?

Sí, en noviembre en Zaragoza.

¿Y en qué consiste?

El formato es un poema de tres minutos de autoría propia donde solo puedes usar el cuerpo y la voz para expresarlo. Se deja de lado el vestuario y la escenografía. Al concurso se presentan doce poetas y a la final pasan solo tres que tienen que recitar otro poema. Gana él que más aplausos recibe. No obstante, al Nacional vamos veinticuatro y se divide en dos bloques de donde salen seis y seis. Al día siguiente, de esos doce se decide la ganadora o el ganador.

Dentro del poemario ‘Animalario’ juega con el mundo de los sueños y los animales para explicar las emociones del ser humano. ¿Cómo surgió esa idea?

Terminé el primero que se titula ‘Para volverse un pájaro’ y ya estaba con la idea de los pájaros. A partir de allí, empecé a escribir sobre otros animales y salió el poemario ‘Animalario’. Después, seguí escribiendo, ya que no siempre estás escribiendo para tu poemario, sino porque te gusta y me di cuenta de que muchos poemas llevaban una mención implícita de un animal.

¿Qué animal le simboliza?

Un poco el gato. Tengo un performance poético que se llama ‘De gato gordo’ que es muy feminista con una duración de veinte minutos. Trata sobre la transformación de una mujer en gato que, por medio de las palabras, transmite su tristeza a causa de una ruptura violenta.

Empezó con la obra antes de la pandemia, ¿tuvo algunos cambios ‘Animalario’ durante el confinamiento?

Completamente, de hecho, el poemario ya estaba acabado. Sin embargo, durante el confinamiento, empezaron a salir unos poemas como ‘Que nadie te juzgue’, ‘Menstruación’ o ‘Ya no llores mamá’ que llegaron a completarlo, ya que en lo más profundo de mi sentía que le faltaba algo. Son poemas que cierran muy bien la obra, pero que no solamente hablan de la pandemia.

¿Y cómo afectó el aislamiento a su trayectoria profesional, ya no solo en la poesía, sino en proyectos relacionados con el teatro?

Estábamos con una obra titulada ‘Elefantes blancos’ que se canceló, ya que cada miembro del equipo tomó distintos caminos y no se pudo retomar. Luego, también tengo una compañía llamada Bámbola Teatro y hago funciones para bebés. En abril del año pasado cancelamos un bolo en Pamplona, pero este año logré celebrarlo. No obstante, siempre, después de la función, les invitaba pasar al escenario para que exploren junto con sus padres. Sin embargo, por las medidas de seguridad, no podía acercarme a ellos ni hacerles tocar los instrumentos lumínicos ni los títeres.

Y ¿por qué decidiste estudiar teatro?

Ahora, no lo sé. Pero sigo haciendo teatro a través de la poesía escénica. Toda de memoria, siempre, y con mucha expresión corporal. En el teatro tradicional, eres solo un personaje y tiene que aprender el texto de un dramaturgo que, por lo general, es hombre y dirigida por un director que, por lo general, también es hombre y producida por un productor que, por lo general, también es hombre. Y entre mujeres solo hay una gran competencia. Es un ambiente tóxico y machista. Al final, me he abierto otros caminos y he encontrado mi espacio escénico como mi teatro para bebés donde se me valora y se me paga.

Al final, estoy haciendo poesía en un lugar que he encontrado yo.

¿Qué vías le ayudaron a seguir expandiendo su arte?

Durante el confinamiento, empecé el proyecto ‘Cadáver exquisito’. Todas las noches hacía un directo en Instagram en el que participaron 88 autores de 14 países. Gracias a ellos, salieron 50 poemas que edité y publiqué. Este es el recuerdo que me llevo del confinamiento; además, nunca va a ver un libro igual y pude conocer a muchas personas del mundo poético. Otra las actividades que hice fue ‘Poesía desde el balcón’, lo publiqué en Instagram, abrí la ventana y me puse a recitar con un micrófono en la mano. No había nadie en la calle, pero los vecinos me oían y aplaudían.

También participó en el proyecto ‘Poesía de emergencia’, ¿en qué consiste?

Un teléfono al que tú llamas y un poeta voluntario te recita un poema. Hay cinco teléfonos en toda España con el mismo número y una persona lo puede tener como máximo tres semanas. Sin embargo, a mí me tocó cuando llegó el confinamiento y, al final, me lo quedé durante medio año. Gracias a él, pude hacer muchos contactos y me nombraron coordinadora de ‘Poesía de emergencia’ en Madrid, la encarga de pasar el móvil de mano en mano. Así mismo, con este proyecto, pude probar la recepción que podría tener ‘Animalario’ entre el público y fue muy buena.

¿El dibujo de la portada de ‘Animalario’ lo ha realizado con su sangre menstrual?

Sí, lo hice durante el confinamiento. Pero claro, no pensé que iba a ser la portada. Una amiga poeta empezó a subir por Instagram dibujos hechos con su sangre menstrual y lo recomendaba porque decía que conectabas con tu feminidad. Claro, como yo estaba sola en mi casa las 24 horas, me senté y no me levanté hasta que el dibujo no estuviera terminado. Me encantó. Después del confinamiento, cuando estábamos mi editora y yo con el libro y la portada, le comenté la idea y le encantó.

¿Qué tal la experiencia en la Feria del Libro?

Espídica porque justo ese día venía de Toledo donde estuve en el Festival de Poesía Internacional ‘Voix Vives’. No obstante, inauguramos super bien y vendimos varios libros. En cuanto a la firma, rompimos el hielo con un mexicano y, muy curioso, cuando llegó una señora y un señor y les empecé a hablar sobre la maternidad y les recité ‘Menstruación’. Al final, decidieron llevarse el libro y me dice la señora que le firme el libro para su hija que es matrona. Allí me quedé de pierda porque no sabía que su hija era matrona porque no lo había mencionado en ningún momento.

Fue todo mágico en la caseta 209 de Huerga y Fierro

En algunos de sus poemas, habla sobre su tierra, México, ahora con la reciente legalización del aborto. ¿Qué opina?

Me parece super bien, pero en México se aborta de toda la vida. Yo pertenezco a la clase media y conozco a amigas que lo han hecho sin ninguna consecuencia física. De hecho, me sorprendió cuando se legalizó porque es una práctica que ya se hace. Pero sí que creo que es un gran avance a favor del feminismo, ya que abre el cerebro a los hombres y a las mujeres que piensan “Ay no, cómo voy a abortar si mi marido dice que no se puede” o “Mis padres dicen que Dios me va a castigar”. Escribiré algo sobre este asunto porque me parece curioso.

¿Y cómo se ve allí el tema de los feminicidios?

El feminicidio ocurre en todo el mundo. No obstante, en México está normalizado porque todos los días lo ves en la televisión. Es un hecho terrible, pero se convierte en una parte de tu vida cotidiana. Un hombre piensa si muchos lo hacen, pues yo también.

El fenómeno es que mientras más lo hagas, menos probabilidades tienes de que te pillen.

¿Cuál es su concepto de feminismo?

Yo creo que muchos hombres y mujeres tienen mal entendido lo que es el feminismo. Se cree que es una batalla entre hombres y mujeres, pero lo que realmente consiste es en caminar juntos. Un feminismo donde se implique a los hombres. También, puede haber mujeres machistas y hay que tener cuidado con eso. Hay que trabajarse y tener tu propia ideología y hacerse responsable de lo que quieras pensar y aportar.

Una reflexión personal de Acoyani Guzmán acerca de la legalización del aborto en México en su página web.

Fotos: archivo AmecoPress cedido por Acoyani Guzmán
— 
Cultura – Libros – Escritoras – Teatro – Mujeres creadoras – Feminismo. 16 sep. 21. AmecoPress



Tweets por el @PressAmeco.
AmecoPress