VI Foro Nacional MujerAGRO: el techo de cristal sobre las mujeres del sector rural

8 de julio de 2022.

Por Sonia Hortal Hurtado

Estado Español | Encuentros y Jornadas | Mujeres rurales | Género y desarrollo



El techo de cristal sigue siendo una realidad que pesa sobre las mujeres a la hora de alcanzar la igualdad en los puestos de trabajos, especialmente en el sector rural, y el el VI Foro Nacional MujerAGRO de Zaragoza puso ayer a debate sus razones y soluciones


Madrid, 7 jul. 22. AmecoPress. - El VI Foro Nacional MujerAGRO celebrado en Zaragoza durante la jornada de ayer 6 de julio, puso sobre la mesa, entre otros temas, la necesidad real de hacer efectiva la igualdad rompiendo el techo de cristal bajo el que se encuentran las mujeres, y, en especial, las mujeres rurales.

Tras una primera bienvenida, el encuentro rural, que puso en marcha Siete Agromarketing, agencia de comunicación, consultoría y marketing en el sector agroalimentario, y eComercio Agrario, primer periódico de información política y económica a nivel nacional e internacional, fue inaugurado bajo la moderación de Elisa Plumed Lucas, presidenta de APAE.

Una primera intervención que dio paso a quienes marcaron el inicio y la presentación de este evento que cumplió ayer su séptima edición. Entre ellos, Rogelio Cuairán Benito, director general de Feria de Zaragoza, Gissele Falcón Haro, directora de Siete Agromarketing y Joaquín Olona Blasco, consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.

De este modo, y con el objetivo de conversar sobre la igualdad entre hombres y mujeres en el sector agroalimentario, comenzó la primera de las cuatro mesas redondas de nombre propio, en la que participaron Raquel Fuertes Redón, gerente en SUCRO / Valencia Fruits, Ana María Delgado González, miembro Consejo Rector Cooperativa Agrícola San Isidro (CASI), Susana Abad Gracia, responsable de Seguros Agrícolas de Anagan, Adoración Blanque Pérez, presidenta de AMFAR Andalucía y Elena Saénz García-Baquero, directora de ANOVE.

La segunda mesa, por su parte, trató uno de los temas más sonoros y trascendentes de la jornada: la igualdad para romper el techo de cristal. Un punto en el que, tanto participantes como moderadores, detuvieron su planificación para dedicar a esta cuestión unos minutos más de los previstos.

Moderada en este caso también por Elisa Plumed Lucas, presidenta de APAE, intervinieron en el debate de la mesa redonda Carmen Urbano Gómez, directora General de Innovación y Promoción Agroalimentaria, departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Antonio Aparicio Peña, director de Recursos Humanos y RSC en Pastores Grupo Cooperativo, Carolina Llaquet Gómez, presidenta Fademur Aragón y Menchu Guerrero Urbano, CEO de ORCHARD FRUIT Co.

Una mesa de debate que articuló el tema central en base a tres cuestiones: medidas institucionales, cuotas femeninas y medidas internas de las propias mujeres. Enfoques que, ronda tras ronda de participantes, concluyeron siempre en una cuestión clave, la educación.

Medidas externas

El techo de cristal es esa limitación velada al ascenso laboral de las personas dentro de las empresas, organizaciones, cooperativas, y con especial peso sobre las mujeres. Un problema real que necesita de medidas externas e internas y que, entre diversas opiniones, se pudieron ver soluciones varias entre quienes participaron. “Hay que conocer bien a los equipos o potenciales equipos. Hay que conocer para reconocer, ser uno más del equipo, sin tener la sensación de tener un jefe o una jefa”, comentaba Carmen Urbano Gómez.

Por su parte, Antonio Aparacio Peña señalaba, como en las demás cuestiones, la educación como medida urgente. “Es necesario un cambio cultural que tiene que venir desde los colegios y desde los equipos directivos. Hay que hablar de talentos, de personas y no de géneros, eso rompe el techo de cristal. Seleccionar en base al talento siendo necesario para eso equipos de recursos humanos especializados, para los que, muchas cooperativas o empresas agrarias, no tienen acceso y no acaban haciendo una selección justa y objetiva.”

Talento objetivo, educación, formación objetiva… esas son algunas de las medidas que se propusieron pero que, sin embargo, no dejan de reconocer que los techos de cristal existen y que, además, en el mundo rural son además mucho más bajos. Las mujeres rurales, especialmente, son las que más se mueven con “pies de barro”, algo que Carolina Llaquet comentó en varias ocasiones y que viene a decir que las mujeres siempre se mueven entre los mandos intermedios sin conseguir llegar arriba.

Para Carolina y su fundación Fademur Aragón, la solución pasa por poner en marcha medidas de discriminación positiva a favor de las mujeres, y esto significa trabajar la equidad. “Sino se trabaja la equidad nunca se podrá alcanzar la igualdad, y la equidad está en la línea de conocer a las personas y en función de ello, establecer una serie de acciones concretas para que todas las personas que forman parte del equipo puedan partir de una posición igualitaria. Lo que permitiría alcanzar una igualdad real y efectiva entre las mujeres y hombres del sector”.

“Para liberarse hay que sentirse libre” es la frase de Indira Ghandi, que más se repetía durante el transcurso de esta mesa, donde el foco se puso en la liberación laboral de la mujer, y en las empresas, quienes tienen muchas posibilidades de romper ese techo de cristal, ya sea a través de la conciliación o a través de la promoción de la progresión profesional de las mujeres dentro de los equipos.

Sin embargo, lo que hace falta, por parte de las instituciones, es intentar promover medidas para que la corresponsabilidad sea una realidad al 50%, señalaban, porque muchas veces la empresas se encuentra con la piedra de la corresponsabilidad en el hogar, que es lo que limita a la mujer en su parte profesional. Así mismo, otro punto importante de las empresas es empoderar a las mujeres, y hacerles ver que es realmente posible hacer su proyecto personal y su vida profesional.


Medidas sociales, la cuota femenina

Pero, pese a hacer mención de todos y cada uno de estos tipos de medidas institucionales y políticas, la base fundamental de que la igualdad sea real y efectiva en estos ámbitos, nace de la educación, “que es lo que nos hace libre”, comentaba Antonio Aparacio. Es ahí donde subyace el inicio de esa andadura, y “tendrán que pasar generaciones para que dejemos de hablar de este tema, y se haya normalizado esa convivencia justa e igualitaria”.

“Medidas, pero medidas sociales también. No es un problema empresarial o político, es un problema de todos, es educacional”, añadió Menchu Guerrero.

Y es que pese a que se ha impuesto en algunas empresas lo que se denomina “cuota femenina”, para ayudar a romper ese techo de cristal, del que las mujeres soportan su peso, el debate de la mesa giraba en torno a si esto podría ser negativo o no. A si esto daría lugar o no a que se acabe escogiendo por el sexo y no por el talento o el desarrollo profesional.

Las cuotas femeninas, concluían, pueden llegar a ser un problema para muchas cooperativas si se exige de un modo legal, puesto que la gran mayoría de cooperativas parten de que no tienen una base de agricultoras. Por eso, alcanzar un cuota del 50% de mujeres en el consejo, es prácticamente inviable. “De donde no hay no se puede sacar”. repetía Antonio Aparacio,.

Pero hay momentos en los que visibilizar un objetivo es importante, y eso es exactamente lo que debatían. La cuota femenina no debe ser una exigencia, sino un objetivo que guíe y ayude a visibilizar la importancia de alcanzar la igualdad. “Romper el techo de cristal no es solo una cuestión de cuotas, es mucho más profundo. Es todo lo que tenemos que hacer como sociedad, gobierno, administración… Las cuotas porque si no me parecen lógicas, las cuotas como objetivo por supuesto. Los equipos equilibrados funcionan mejor”, añadió Carmen Urbano.

“Defiendo la cuota, pero debe ser un empujón. La cuota no debería ser obligatoria si no se tiene base. Lo que se debe hacer es hacer la base, dar de alta en la seguridad social a las mujeres. Hay que trabajar la base con concienciación”, concluía Antonio Aparacio.

Medidas internas

Por último, esta segunda mesa de debate concluyó uno de los aspectos que se suelen olvidar en la lucha contra el techo de cristal, y es el propio peso que las mujeres cargan sobre sí mismas. La forma en la que las mujeres creen no estar suficientemente preparadas o no ser suficientemente buenas porque así se lo han hecho pensar.

“Nos lo ponen y nos lo ponemos. Es una situación en la que hemos crecido y en la que nos han educado, las generaciones futuras vendrán de otra forma y cambiarán ese sesgo. Existe un sesgo interno y las mujeres deberían sentirse libres para sentirse empoderadas y ver que son capaces de llegar a donde quieran. Las mujeres tienen que entender que lo que tienen en casa es un equipo con el que pueden trabajar al 50%. La conciliación hay que hacerla en casa, para que las mujeres puedan desarrollarse profesionalmente”, resumía muy bien Menchu Guerrero Urbano.

Es por ello que es muy importante trabajar el tema de la conciliación y corresponsabilidad para que las mujeres sientan que puedan alcanzar los mismos objetivos que se marcan los hombres, sin la responsabilidad de una familia. “Hoy se nos exige a las mujeres trabajar como si no tuviéramos hijos, y cuidar a nuestros hijos como si no trabajáramos fuera de casa, y eso a los hombres no se les exige”.

Por ello, son necesarias no solo medidas que fomenten la conciliación sino, también una auténtica corresponsabilidad. Y eso pasa, comentaban una vez más, por educar en igualdad. Es necesario abordar un cambio social real y cultural y en el mundo rural es más difícil porque existen roles de género muy arraigados, y el hombre tiene un rol productivo y la mujer un rol muy doméstico.


Fotos: Archivo VI Foro Nacional MujerAGRO.
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Estado Español - Encuentros y jornadas - Mujeres Rurales - Género y desarrollo. 07 jul. 22. AmecoPress.

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