Un nuevo castigo para Sara
Madrid, 01 jul. 21. AmecoPress.- Sara volverá a ver a sus hijas, pero lejos de ser una victoria o suponer una mínima reparación, la última sentencia del suplicio judicial que empezó en 2016 es un nuevo castigo para ella. La justicia extremeña ha entregado la guarda y custodia de las menores a su expareja mediante una sentencia que reproduce de forma encubierta los argumentos del falso Síndrome de Alienación Parental (SAP) y que incurre en graves contradicciones sobre el bien superior de las niñas.
Pese a que establece un régimen progresivo de comunicación y visitas “controladas” a Sara en el Punto de Encuentro Familiar de Mérida (Badajoz), desde #MamáEstáCastigada no creen que este acto suponga una buena noticia. La decisión del juzgado de Zafra contiene elementos “incomprensibles”. Sostiene, por ejemplo, que “colocar a las menores en una nueva situación fuera del arraigo que han adquirido en el entorno paterno repercutiría negativamente en el desarrollo de las niñas”. El equipo de Sara rechaza la decisión y creen que el arraigo de las niñas se rompió cuando las separaron de la madre.
El documento recoge también que Sara no sería idónea para recibir la guarda y custodia por, presuntamente (no hay sentencia firme sobre ello), “haber privado deliberadamente de la figura paterna durante un año y ocho meses a sus hijas, siendo vital para un apego seguro”. Asesorada por profesionales médicos, psicólogos y psiquiatras, Sara interrumpió las visitas de su hija mayor cuando esta empezó a verbalizar que sufría abusos.
Respecto al falso SAP, el documento se hace eco de un informe que señala “la persistencia de ésta [Sara] en la falta de competencia del progenitor para el ejercicio del rol parental como motivo que impedía la consolidación del vínculo del padre con las hijas, además, de destacar una actitud de sobreprotección encuadrada en la defensa de sus intereses por encima del de la menor”. Nuevamente, la protección de las niñas es interpretada como una forma de ’manipulación’ de la madre y es castigada por ello, han explicado desde #MamáEstáCastigada.
Visitas limitadas y "terapia familiar"
La sentencia reconoce que las niñas “están creciendo y desarrollándose sin sentir la cercanía y la necesaria compañía de su madre […] y de continuar esta situación de ausencia de la figura materna existe el serio peligro de romperse el vínculo materno-filial, pues ningún apego quedaría en las menores hacia su madre más allá de un vago recuerdo”. Las niñas llevan literalmente dos años sin oír la voz de Sara, que además desconoce el estado real de salud emocional, psicológica y física de las menores.
Pese a ello, las medidas de comunicación y visitas propuestas son “leoninas”, añade el equipo de Sara: solo podrán reunirse una hora a la semana los primeros seis meses, con la ‘amenaza’ de hacerlo mediante “visitas telemáticas” si el proceso no resulta “satisfactorio”. Después de ese periodo, las visitas serán dos días por semana.
Además, el juzgado fija que será necesario “el seguimiento de ambos progenitores en una terapia familiar que supere la hostilidad existente y permita la progresiva apertura de unos cauces de comunicación saludables orientados al ejercicio de una parentalidad positiva”. Desde MamáEstáCastigada califican que esa terapia familiar para intentar mediar entre una víctima y el presunto agresor es totalmente injusta.
La letrada de Sara presentará un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Badajoz. Desde el equipo de #MamáEstáCastigada, y con el respaldo que hemos recibido de más de 6.000 personas que han apoyado la campaña online y más de 30 organizaciones de la sociedad civil y del movimiento feminista, seguiremos trabajando para que se haga justicia.
Foto: archivo AmecoPress.
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Estado Español – Legislación y género – Violencia de género. 01 jun. 21. AmecoPress
