Instituto de la Mujer

Se encontrará una solución digna para albergar la Biblioteca de Mujeres

23 de junio de 2020.

Por Raquel Zapata González

Cultura | Madrid | Voces de mujeres | Libros | Feminismo | Escritoras



En una reunión se ha valorado y reconocido la importancia de este fondo bibliográfico reunido por Marisa Mediavilla y otras feministas, el cual constituye una memoria viva del pensamiento feminista


Madrid, 23 jun. 2020. AmecoPress.- La directora del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, Beatriz Gimeno, se ha reunido con Marisa Mediavilla, fundadora de la Biblioteca de Mujeres, para trasladarle el compromiso de la institución con el fondo bibliográfico que esta reunió. El archivo, compuesto por casi 30 mil ejemplares, contiene libros, revistas, sellos, calendarios, tebeos, biografías, ensayos, e incluso folletos y carteles.

Gimeno ha reconocido el valor cultural de este fondo que comenzó su andadura en 1985 de la mano de su creadora. “Queremos no sólo preservarlo sino completarlo y ampliarlo”, ha comentado la directora, quien cree que el archivo constituye una memoria viva de la historia de las mujeres y del pensamiento feminista. Ahora, el Instituto asegura que encontrará una solución digna para albergar la Biblioteca de Mujeres que, actualmente, se encuentra depositada en el Museo del Traje tras ser donada en 2006 por su fundadora a la Institución. Para conseguir este objetivo, perseguido por Marisa desde hace años, se iniciarán conversaciones con el Ministerio de Cultura para integrarla en la Red Estatal de Bibliotecas y poner los fondos a disposición del público.

Más de tres décadas de historia

La Biblioteca de Mujeres, creada en 1985 por Marisa Mediavilla Herreros, documentalista y bibliotecaria y otras mujeres feministas, ha sido reubicada constantemente sin encontrar un lugar fijo donde albergarse como sueña su fundadora.

Este archivo, que comenzó con el afán por reunir libros de mujeres y atesorar en una biblioteca lo que no atesoraban otras, se ha ido formando progresivamente a lo largo de 35 años. Ahora, espera tener un espacio propio y ser parte de la Red de Bibliotecas Públicas.

Este proyecto, que comenzó con la catalogación de libros en una sede de la Calle Barquillo de Madrid, que mantenía en alquiler el Instituto de la Mujer, no se concibe sin la ayuda de Lola Robles, activista, filóloga y escritora, que colaboró con su fundadora hasta el año 2002.

Durante sus inicios, la Biblioteca de Mujeres fue una asociación sin ánimo de lucro circunscrita a la Comunidad de Madrid. Poco después, en 1991, esta pasaba a ser competencia del Estado, lo que le permitió recibir pequeñas subvenciones que fueron destinadas a la compra de más libros y a la realización de actividades de difusión de la historia y literatura de las mujeres.

La Biblioteca funcionó durante mucho tiempo con la ayuda de estudiantes de biblioteconomía, cuotas de socias y trabajadoras fijas y eventuales. Muchas mujeres han formado parte de este proyecto que tuvo y tiene por objeto reunir la cultura y el saber de las mujeres, visibilizar y testimoniar la aportación de las mujeres a la sociedad y ser un lugar de intercambio de información y experiencias.

A finales de los años noventa, se resituó la Biblioteca en el Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid tras firmar una permanencia de diez años que, según su fundadora, se vio incumplida. En 2005, el Consejo trasladó a otro espacio los libros y, con la excusa de que no cabían, tuvieron que abandonar también ese local. Tras esto, Marisa se vio obligada a donar su colección al Instituto de la Mujer para asegurar la conservación del fondo. Desde 2012, los casi 30 mil libros se encuentran en el sótano del Museo del Traje de Madrid esperando que se les asigne un lugar propio para ser la Biblioteca que un día fueron.

Foto: Archivo AmecoPress / Foto del logotipo: Marisa Mediavilla Herreros, fundadora de la Biblioteca de Mujeres.
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Cultura – Escritoras – Libros – Historia – Feminismo – Movimiento Feminista; 23 de jun. 2020. AmecoPress.



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