Exposición en el Museo Reina Sofía

Musas Insumisas: las quejas de las feministas francesas en formato vídeo

17 de octubre de 2019.

Por Adriana Rocha Pastor

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AmecoPress acompaña a las mujeres de la asociación Clara Campoamor en su visita guiada


Madrid, 16 oct. 2019. AmecoPress.- A Maria Schneider la violó Marlon Brando durante un rodaje “para que la escena fuera más natural”. Es uno de los casos más sonados, pero no el único. Las actrices francesas de los años 70 y 80 se hartaron de los ojos sexuales con las que el cine del momento las miraba. Un día cogieron la cámara y cambiaron las tornas. Delphine Seyrig es una de esas feministas del siglo pasado que pasó de un bando a otro: “mató a la diva” y empezó otra vida.

Ella y sus aliadas hablan de forma natural, sin tapujos. Aborto, violaciones, embarazo, mundo laboral, diferencias de cualquier índole entre los sexos. Las mujeres que se dejan caer por las salas de la exposición entienden la temática. Rodean las piezas recogidas y asienten: ellas, que viven en España en 2019, las entienden.

Son las once de la mañana y las mujeres del Espacio de Igualdad Clara Campoamor de Villaverde van llegando al Museo Reina Sofía. Ana es quien guía por una exposición que toca temas que todas piensan: Musas Insumisas. Entre alguna pieza, comentan las unas con las otras, comparan, recuerdan, se explican.

Qué habita en los museos es importante. El Reina Sofía no es tan tradicional como la clásica pinacoteca que es el Prado. Uno se critica hasta la saciedad en la prensa cultural española por su escasa (cuasi-nula) presencia femenina; el otro trabaja con ejes temáticos y el feminismo es un vértice que atraviesa muchas de sus elecciones. Delphine Seyrig y los colectivos de vídeo feminista en Francia acaban de llegar al Reina Sofía y se quedan hasta el 23 de marzo de 2020.

Delphine Seyrig es más conocida en Francia que en España, una diva del séptimo arte de la última mitad del siglo pasado. Copa Volpi a la mejor actriz en el 63, con papel en piezas notables como Le charme discret de la bourgeoisie (donde es Simone) o La Vía Láctea (donde es una prostituta), de Luis Buñuel. Y apareció en otras de Truffaut o Resnais. Sobrina del lingüista Saussure y de familia intelectual, Delphine pronto empezó a hacerse preguntas desde su posición de actriz exitosa del momento.

Empieza a notar cosas que no le gustan: no se trata igual a las actrices que a los actores. El mundo del cine no tiene ningún tapujo en dar a la mujer un protagonismo distinto, sexualizado. Y ellas, las que estaban ahí ante las cámaras, se dieron cuenta. La musa del cine francés se sale de la línea.

De ser la grabada a ser quien graba
Acostumbrada a rodearse de directores y técnicos hombres, un día la cosa cambia y Delphine y sus compañeras empuñan la cámara. Y se muestran naturales, sinceras, ellas mismas. Ronda el 74.

«El vídeo, para mí, supuso la posibilidad de hacer cine sin tener que pedir nada a nadie, y sin técnico. Para mí fue fantástico convertirme de repente en director: yo, que era actriz. [...] Fue una revelación, un placer enorme, una revancha incomparable contra el hecho de que me convocaran a las seis de la mañana para peinarme, maquillarme y rodar.»

Junto a Carole Roussopoulos, Nadja Ringart y Ioana Wieder funda el archivo documental de Simone de Beauvoir en 1982. Un punto a recalcar en una línea temporal: es el momento en que se empieza a documentar el pensamiento feminista de la época en formato artístico-documental. En el museo los vídeos se van sucediendo entre las paredes y las televisiones antiguas. “La sexualidad femenina no es más vagabunda que la masculina. No se puede distinguir entre jóvenes promiscuas y jóvenes no promiscuas” dicta uno de los vídeos. Trata sobre la legalización del aborto y se sustenta en las declaraciones que algún político francés debió hacer en el momento.

Los hombres que aparecen al principio de la exposición dictan, ordenan, toman los cuerpos de ellas, que se vuelven objeto sexual al traspasar la lente de la cámara. Más tarde, se palpa la reflexión. El grupo de mujeres (casi todas, mayores de 50 años) que ha venido esta mañana al Reina Sofía también piensa y lo discute. La conclusión es que Delphine “consigue matar a la diva” que lleva dentro para poder transgredir de esa manera. Y de repente las mujeres que aparecen en la expo pasan de aparecer en la pantalla a invadir la vía pública, con pancartas en una mano y la cámara en la otra. Como arte: sensibles y empáticas; como documentalistas: valientes y transgresoras.

“Visibilizar a las mujeres que nos precedieron, entender los procesos de diferentes épocas históricas desde el punto de vista del arte para nosotras”. Ana y el resto saben que la mirada crítica es fundamental. A planes como este acuden diferentes perfiles de mujeres, un mes es por la mañana y al otro por la tarde. En noviembre, el mes temático contra las violencias contra las mujeres, será en el Museo del Prado, “cómo el arte clásico ha normalizado las diferentes expresiones de violencia en la pintura”.

Foto: Archivo AmecoPress
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Cultura - Exposiciones - Cultura y Arte - Voces de Mujeres - Biografías - Mujeres creadoras - Feminismo - Situación social de las mujeres. 16 oct. 2019. AmecoPress.