Marian Moreno Llaneza, una referente para el profesorado en coeducación

"La igualdad en las aulas sigue siendo algo voluntario"

21 de abril de 2020.

Por Nora Fernández Fernández

Madrid | Estado Español | Educación | Coeducación | Formación en género





Madrid, 21 abr. 20. AmecoPress.- Marian Moreno Llaneza es una profesora y escritora experta en formación del profesorado en coeducación. Licenciada en Filología Española en la Universidad de Oviedo, actualmente es profesora de Lengua Castellana y Literatura en el IES Emilio Alarcos de Gijón, donde intenta aportar la perspectiva de género que tanto le falta a la educación española. Lo que debería ser tarea de todos los docentes, es solo abarcado por la parte más concienciada del profesorado entre los que Marian Moreno destaca, impregnando sus clases de valores de respeto, igualdad y cuidado por las personas.

En estos tiempos de pandemia y teleformación, ella misma ha recalcado en entrevista con AmecoPress la necesidad (y también la oportunidad) de un cambio de paradigma en cuanto al sistema educativo, que está únicamente centrado en lo académico y deja de lado lo realmente importante, lo personal y emocional del alumnado, que es lo que considera primordial. Con esa excusa, hemos recogido en una charla más extensa su visión global de cómo está la situación en cuanto a coeducación en España.

¿Cómo es la situación de coeducación en España? ¿La igualdad se imparte en el aula?

Pues sinceramente, hay una variedad tremenda. Sí que es verdad que cada vez hay más docentes con formación en coeducación y por lo tanto cada vez más docentes lo llevan como pueden al aula, pero no está sistematizado. Volvemos a lo de siempre: la igualdad sigue siendo algo voluntario. Ese punto de la educación sigue estando en tres leyes orgánicas, en las leyes de las comunidades autónomas y hasta que no se haga sistemático y obligatorio ese cumplimiento de la ley y las autoridades educativas no lo pongan de verdad en el centro de la educación con una estrategia clara y unos contenidos concisos no se podrá hablar de coeducación. En su lugar, habrá gente que puntualmente haga cosas de coeducación pero ahora mismo no se puede hablar de centros coeducativos en el estado español. El único intento de obligatoriedad fue Skolae y ahora tampoco sabemos cómo está Skolae...

El proyecto Skolae, del que Marian Moreno es creadora, es un programa del Gobierno de Navarra que pretendía marcar de formar obligatoria un itinerario coeducativo y un plan de acción y formación en igualdad, violencia de género y sexualidad para todos los centros de la Comunidad. Tras un año como experiencia piloto en 16 colegios, el proyecto se vio envuelto en una polémica de denuncias que terminó por hacer dimitir a sus creadores. Esas diez personas llegaron a acudir al Tribunal Superior de Justicia para declarar sobre el caso Skolae, demandado por “adoctrinamiento”, entre ellas Marian Moreno.

¿Cómo fue la desvinculación con Skolae? ¿Tienes noticias del proyecto?

En septiembre de 2019 echaron a la cabeza del equipo, Pilar Mayo, y el resto del equipo redactor inicial nos fuimos. Y desde ese momento no tenemos noticias, no sabemos nada más. Pero justamente eso es lo que me sorprende, ¿cómo es posible que en el año 2019 hayamos tenido la persecución mediática que tuvimos de la ultra derecha con Skolae y en todo este curso no se haya oído nada? Si la ultra derecha no se molesta como lo hizo, algo no se está haciendo bien, quizá es que si ahora la igualdad no molesta a la ultra derecha es que no es igualdad. Con Skolae sabíamos que iríamos con una mochila de denuncias por trabajar la igualdad y estábamos preparadas para ello, pero con el cese de Pilar Mayo se rompió el equipo. Ahora bien, es importante recalcar que Skolae ha sido el único intento de hacerlo sistemático y obligatorio, y eso es lo que habría que hacer en todo el Estado pero tiene que ser iniciativa del propio Ministerio.

¿Qué te parece la ley de libertad sexual impulsada por el Ministerio de Igualdad?

Creo que es un borrador que por supuesto hay que matizar mucho. Con ella se han puesto sobre la mesa muchos debates y discusiones y para mí lo importante es que se ponga la vida en el centro, a las personas. El cerebro está muy bien para querer razones y argumentos para el corazón, pero si no hay corazón puesto, nos olvidamos de las personas. Por eso creo que hay que trabajar mucho en él y crear consensos amplios, pero no desde el enfrentamiento sino desde la sinceridad y la tranquilidad. Y que eso no sirva para subir al pódium a nadie ni para bajar a otros, lo ideal sería hacer un debate sin pódium, que eso solo fomenta una estructura absolutamente patriarcal del enfrentamiento y la competitividad. El debate debe comenzar desde el respeto y el cuidado pero también desde la autorreflexión, sobre nuestra propia construcción y lo que ocurre, dejando de lado esa competición patriarcal.

¿Qué te parecería proponer unas asignaturas en materia de igualdad para la enseñanza obligatoria?

Estaría bien, aunque realmente no veo la necesidad de impartir una asignatura de igualdad, que si la hubiera genial pero no creo que sea prioritario. Lo que me parece necesario es una formación obligatoria para todo el profesorado para que sepa cumplir la ley y pueda llevar la igualdad a las aulas, independientemente que aquel sea de matemáticas, aquella de lengua o aquella de física y química. Independientemente de eso, la igualdad tiene que ir con esa persona y con el aula desde el momento en que entre por el centro educativo. Y el centro educativo tiene que tener una identidad coeducadora en sí mismo, y una entidad coeducadora no la da una asignatura. De hecho, a las pruebas me remito. Andalucía tiene asignatura y la asignatura no puede por sí misma dar identidad coeducadora a todos los centros educativos ni a todos los claustros de todos los centros. Por lo tanto, bienvenida sea una asignatura pero la igualdad tiene que atravesar el sistema. O más bien, yo diría, el sistema tiene que atravesar a la igualdad, porque para mí es más fundamental la igualdad que el sistema.

Al final la igualdad es una cosa que debería garantizar el sistema educativo como pilar básico…

Sin duda, y por ello debe afrontar los obstáculos que eso políticamente pueda traer, y afrontar la persecución mediática al igual que la afrontan con otros temas. ¿Qué ocurre? Que el machismo no es solo de una opción política, el machismo impregna todas las opciones políticas, y claro, una cosa es que te enfrentes a tus adversarios políticos y otra cosa es que tengas que enfrentarte a los de tu mismo partido. Por eso el feminismo es tan incómodo, pero entonces ¿qué pretenden, que la incomodidad sea solo del profesorado que coeduca? No puede ser. Necesitamos un respaldo, una estructura que nos proteja y que forme al profesorado. Solo hay que mirar cómo nos hemos formado el profesorado, al que se “exige” llevar la igualdad al aula cuando en las carreras profesionales y las carreras académicas no hemos tenido ni una asignatura sobre igualdad. Es como si me dices de llevar la física cuántica por el mundo sin tener ni idea de ella. Pues esto es lo mismo, la igualdad necesita también de una formación, lo que pasa es que incluso va más allá de la formación porque también es una cuestión interna de cada persona, un cambio absoluto de esquemas para mucha gente. Por lo tanto, ha de abogarse por una formación que sea espectacular para que el máximo número de personas cumplan la ley y lleven la igualdad de verdad al aula.

El centro educativo debe tener una entidad coeducadora en sí mismo, y eso no lo da una asignatura

También en el propio temario del alumnado hay que mencionar el bajísimo número de autoras/científicas y en general figuras femeninas que se estudian… ¿qué consecuencias tiene esto?

La más preocupante es la falta de referentes. Eso es algo muy interesante porque la falta de referentes femeninos en las aportaciones a la humanidad tiene una doble visión: ¿qué ocurre con las chicas y qué ocurre con los chicos? Y es algo muy diferente que a mí siempre me ha interesado muchísimo. En el caso de las chicas cuando tienen referentes femeninos que han aportado a la humanidad valores muy importantes, se dan cuenta de que ellas también pueden hacerlo. Si lo hizo Valentina Tereshkova, si ella fue la primera mujer en salir al espacio, las mujeres podemos salir al espacio, luego yo soy mujer, luego yo también puedo hacerlo. Lo mismo ocurre en otro campo porque tengo como referente a una primatóloga como Jane Goodall… y ese cambio de visión de ‘yo también puedo’ es importantísimo para las chicas. Pero ¡ojo! También es importantísimo para los chicos porque a ellos les remueve completamente la idea de que solo lo importante lo han hecho los hombres. Si solo tengo hombres como referentes en los hitos y aportes importantes a la humanidad es que solo los hombres hacen cosas importantes. Y aquí es donde viene una de las lógicas aplastantes del alumnado, de los chicos, que además es irrefutable. Si solo los hombres han hecho cosas importantes, todo lo que hacen los hombres es importante, yo soy hombre, luego todo lo que hago yo es importante. Y con ese cambio de paradigma esa cadena lógica se rompe con los referentes de mujeres, y entonces ya no es tarea exclusiva de los hombres, sino que hombres y mujeres han aportado a la humanidad cosas importantísimas, luego hombres y mujeres podemos aportarlo y tenemos que hacerlo.

Es un mensaje brutal de cambio de sentido y por eso es tan importante. En general cada frase representa o tiene intrínseco un estereotipo que hay que intentar romper. No hay más que fijarse en las frases de sintaxis: ‘Mi mama me mima’; ‘Mi papa viene de trabajar’; ‘María peina a Isabel’; ‘Juan construye su casa’. Es continuo, una gota de machismo y otra y otra y otra… Lo que hay que hacer es romper esa cadena del sexismo que se está fomentado inconscientemente por falta de formación, eso es lo fundamental. En el momento en que rompes el sexismo las cabezas de las personas hacen click y es entonces cuando se empieza a trabajar realmente la coeducación, tras romper esa cadena.

¿Qué papel juegan las familias en materia de coeducación? ¿Has sentido alguna vez que remabas a contracorriente?

La verdad es que las familias que echan para atrás el trabajo coeducativo son las mínimas, incluso con el tema Skolae la única denuncia que tuvimos fue de cinco familias de un mismo colegio concertado de Pamplona, y el proyecto se hizo en 116 centros. Por lo general, a las familias cuando se lo explicas bien, cuando le dices los objetivos, lo que se va a hacer en el aula y cómo, las familias no solo no están en contra sino que te dan las gracias. Lo que pasa es que hace más ruido la familia que denuncia, pero que haga más ruido no significa que tenga más razón ni que haya más obstáculos. Yo llevo 30 años coeducando y en 30 años tuve un ligero problemilla, un malentendido que se aclaró y no pasó nada. Y he dado educación sexual desde la clase de Lengua y Literatura y a mí nunca ninguna familia me ha dicho nada. También es verdad que soy de la escuela pública y que siempre he dado clase en centros educativos con muchas necesidades, que eso también influye porque las denuncias siempre vienen de la misma ideología, reaccionaria y ultracatólica. Por lo general, las familias están deseando que haya igualdad pero también necesitan una formación, al igual que el profesorado.

¿Y crees que esa formación la debería proporcionar también el Estado?

Sin duda. Las familias no tienen la obligación de ser igualitarias por ley, a diferencia de las escuelas. Si la escuela quiere ser igualitaria y quiere buscar la colaboración y la participación de las familias debe ser la propia institución escolar la que facilite esa formación a las familias. Tiene que haber escuelas de familia en las que se traten estos temas, en las que se pueda debatir, hablar, compartir dudas y ofrecer una formación y un espacio de aprendizaje para aquellas familias que lo deseen y que puedan, ya que no todas las familias pueden.

Lo que hay que hacer es romper esa cadena de sexismo que se está fomentando continuamente por falta de formación

¿En general, crees que desde las familias se entiende esa relación educación en igualdad – educación afectivo sexual?

A las familias no les podemos exigir ningún tipo de formación, cada familia da todo lo que puede. Yo estoy convencida que para el 99% de las familias su único objetivo es que sus hijos e hijas sean felices, y ponen todo de su parte. Ahora bien, cada persona venimos de un sitio diferente y venimos con una mochila diferente, cultural, social, económicamente hablando… Entonces tú no puedes exigir a las familias que sean quienes entiendan todo porque sí. Si además no lo entiende parte del profesorado, cómo vamos a exigir que lo entiendan las familias. Vamos a empezar por la parte profesional, que lo entienda todo el profesorado, que lo sepa todo el profesorado y que se forme a todo el profesorado. A partir de ahí también habrá una formación para las familias que así lo deseen, pero es que no hace falta a veces ni siquiera una formación explícita. Quiero decir, como profesora yo si lo llevo dentro yo misma se lo explico a las familias de mi tutoría, y no necesito hacerles una escuela de familias, me vale con la reunión inicial de cada año. Se lo explico y les doy una charla y les pongo hasta un Power Point si hace falta, y no tendría ningún problema. Habrá muchos docentes que no quieran tener una charla así o no lo vean tan necesario, pero si se generalizase por ley (como está hecho) y se obliga a cumplirlo, lo mismo que les explico las faltas de asistencia les explico por qué voy a trabajar la igualdad.

¿Cómo ha sido hasta ahora la experiencia con Clavico?

Clavico es sin duda lo mejor que pudimos inventar. Yo no sé qué nos iluminó en aquel momento pero es maravilloso. Clavico surge del claustro virtual de coeducación de Facebook y ese grupo surge de un cabreo mío brutal en un claustro real de mi centro educativo. Salí enfadada porque había surgido el tema de la igualdad y tuve una cantidad de obstáculos tremendos y salí pensando que cuándo pertenecería a un claustro 100% de igualdad. Y de repente me di cuenta de que eso no iba a poder ser en la realidad y dije: ‘¿a que lo hago yo?’ E hice el grupo del claustro virtual de coeducación, y de ahí salió con la idea de pertenecer a un claustro en el que todo el mundo fuera de coeducación. La verdad es que yo visualizaba 50 personas en el grupo haciendo cositas y de repente empezó a crecer y a crecer… De la misma manera absurda surge el primer congreso de coeducación. Una persona dice en el grupo que cuándo nos vemos y yo contesto ‘¿a que hacemos un congreso?’. Y efectivamente lo hicimos, y de la misma manera surge la asociación. Ha sido todo tan natural, ha ido creciendo y ha ido naciendo desde lo emocional , desde el cuidado hasta lo más profesional. Ese es uno de nuestros objetivos, cuidarnos, ya que no nos cuidan las autoridades educativas. Cuidarnos entre nosotras y nosotros y compartir. Sinceramente creo que Clavico tiene todavía mucho camino por andar y que llegaremos a hacer cosas sorprendentes. Yo quiero que Clavico sea también un sitio donde publiquemos materiales y libros de coeducación y que algún día llegará, poco a poco. La verdad es que Clavico es el paraíso que no tenemos en los centros educativos.

¿Cómo ves el futuro de la coeducación? ¿Acabará ese paraíso siendo realidad?

Sí, lo que pasa es que mi generación no lo va a ver, eso lo dudo mucho. Pero claro que acabará teniéndose, sin duda, y habrá gente dentro de muchos años que diga: ‘pero ¿cómo se podía enseñar así?’. Y a lo mejor incluso se nos estudiará a las primeras que hablamos de coeducación como las pioneras y dirán ‘¿cómo podía haber gente que no quería esto en las aulas?’. Pues desgraciadamente, de momento así es. Pero llegará, lo que no sé es cuando. Aunque sinceramente, cuando quieran las autoridades educativas, cuando sean valientes, que la valentía es lo que escasea. Yo les diría que no se preocupen, que no pasa nada por ir al TSJ por educar en igualdad, que no es tan grave, es un poco como una medalla por defender en lo que creemos.

Foto: Archivo AmecoPress
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Estado Español - Educación - Coeducación - Formación en género. 21 abr. 20. AmecoPress.



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