La economía feminista aterriza en la Comisión de Reconstrucción del Congreso
Madrid, 02 jun. 2020. AmecoPress.- Amaia Pérez Orzco, profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ha propuesto en la Comisión de Reconstrucción del Congreso un reajuste estructural que implica poner en el punto de mira dos sectores, los cuidados y la limpieza. Ambos considerados esenciales por la experta y cuyo futuro se ve amenazado por una “relación perversa” que la crisis sanitaria ha evidenciado: “Cuanto más valor social tiene un trabajo, más feminizado está y menor valor tiene en el mercado”.
La profesora ha comenzado su intervención explicando que el sistema de cuidados es muy plural, es decir, cuidar va desde poner un respirador y cultivar alimentos que puedas comer luego hasta poner un termómetro, tejer mascarillas cuando las fábricas no dan abasto o limpiar tu casa o la de otra persona que no tiene tiempo. “Hablamos de una gran cantidad de trabajos que desbordan la atención a la vida y a la infancia y que son indispensables para el bienestar físico y mental de las personas. Todas y todos necesitamos cuidados, somos interdependientes”, comentaba al hilo.
Estamos hablando de la cara B del sistema, trabajos que históricamente han estado asociados a las mujeres y que se han caracterizado por sostener la vida con una remuneración muy baja. Ante esta situación, Amaia Pérez Orozco propone una política de cuidados a dos tiempos. Por un lado, a medio plazo, el avance hacia un sistema estatal de cuidados y, por otro lado, a corto plazo, un plan de choque. “Esta política a dos tiempos es una forma de aterrizar la propuesta que hay de fondo, que es pensar en una política de cuidados como una política de transición, es decir, una política que sea capaz de responder a un doble objetivo”.
La experta explica que esta política debe dar respuesta a las urgencias, sobre todo de salud, pero también debe poder sentar las bases de un cambio sistémico. “El mundo está cambiando y la pregunta no es si queremos que el mundo cambie, sino si queremos hacernos responsables de hacia dónde va el mundo”.
Esta nueva formulación económica ligada a la transición, además, debe ser capaz de utilizar las herramientas e instrumentos existentes para ir más allá e innovar con motivo de conseguir nuevos objetivos. “Tenemos que dirigir la transición eco-social de un modelo productivo insostenible, sostenido en esa cara B de los cuidados injustamente repartidos e invisibles hacia un modelo productivo sostenible donde el cuidado de la vida colectiva sea un eje vertebrador”.
Para ello, la profesora universitaria propone, a medio plazo, empezar a pensar en un sistema territorial de cuidados, arraigado en los territorios, que sea capaz de poner sobre la mesa la red institucional que permita pensar en los cuidados como en una triple política: una política faro para guiar la transición, una política palanca para empujar desde los cuidados al cambio en el resto de la política pública y políticas específicas que puedan hacer real al derecho a cuidados dignos.
“Hemos comenzado a ver también una relación perversa, ya que cuanto mayor es su valor social y más esenciales son, menor es su valor de mercado”, lo que justifica ejemplificando que las trabajadoras de residencias ganan menos de 1.000 euros al mes en 12 pagas y tienen un 40% de eventualidad en sus contratos. “Por eso había tantas trabajadoras en huelga antes de la crisis de la Covid”, las cuales han tenido que apartar sus reivindicaciones para cuidar de nuestros y nuestras mayores.
“Desde los cuidados hablamos de crisis desde hace al menos dos décadas. Hablamos de cambios demográficos, en el modelo de crecimiento urbano, en las relaciones de género y en el mercado laboral que obligaban a una reorganización social”
El plan de reajuste implica pensar desde múltiples puntos de vista, donde la experta recomienda comenzar preguntando cuáles son los trabajos socialmente necesarios. “Hoy hemos empezado a preguntarnos por lo esencial que es el trabajo del personal sanitario, del de cuidados, cocina, residencias y limpieza. Y hay muchos otros trabajos esenciales que aún no hemos visto”. Un sector feminizado y precarizado en su mayoría, que se está viendo afectado por la crisis sanitaria y del que se prevé que su situación empeore si no se toman medidas.
La experta hace hincapié en que hay que preguntarse por qué a mayor valor social, menor valor de mercado, y por qué a mayor valor social, mayor índice de feminización y de racialización. “Los cuidados deben moverse bajo una lógica de lo social comunitario, no pueden estar sometidos al ánimo de lucro”. Por ello, argumenta, es necesaria una red institucional que podría estar formada por un observatorio o mecanismo que permita aterrizar este tipo de política que une la institución y la comunidad.
Encontrar el vídeo aquí.
Foto: Archivo AmecoPress/Fotos tomadas del vídeo de retransmisión de la Comisión de la Reconstrucción del Congreso.
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Estado Español - Política - Economía - Políticas de igualdad - Feminismo - Género y desarrollo - Ecología; 02 de jun. 2020. AmecoPress.


