Helena Maleno denuncia una deportación violenta y hostigamiento por su trabajo como defensora de derechos humanos

13 de abril de 2021.

Por Gloria López

Madrid | Sociedad | Campañas | Voces de mujeres | Mujeres migrantes | Derechos humanos



Numerosas organizaciones en todo el mundo y personalidades piden el cese del hostigamiento hacia la defensora y denuncian la criminalizacion a la que se le está sometiendo a ella y su familia


Madrid, 12 abril. 21 AmecoPress.- Helena Maleno (@HelenaMaleno) escribe mensajes en las redes sociales: “"¡Vamos a morir ahogadas si no llega un rescate urgente!", gritan a nuestro teléfono más de cincuenta personas. Su patera se hunde en estos momentos en la ruta de Islas Canarias. Hay cuatro bebés a bordo. #SOS”. También ha escrito ‘Mujer de frontera’, un libro en el que repasa el injusto proceso judicial al que fue sometida y en el que rescata los saberes de migrantes, de víctimas de trata, de hombres y mujeres cuyos cuerpos son atravesados por las políticas migratorias. No calla. Así defiende la vida y los derechos humanos. Hoy ha denunciado públicamente su "violenta expulsión" de Marruecos, el país donde reside junto a su familia desde hace 20 años. “Nos quieren calladas”, ha dicho, “pero no vamos a callar”.

Hoy ha convocado una rueda de prensa, en Madrid, en la que ha estado acompañada por la actriz Alba Flores (@AlbaGlezVilla), el activista antirracista Moha Gerehou (@mohagerehou) y María San Martín, coordinadora de Front Line Defenders y portavoz del equipo de protección internacional de la activista y experta en migraciones y trata de personas. El objetivo: denunciar el atropello, reclamar justicia, pedir protección.

"Soy Helena Maleno, defensora de Derechos Humanos, y quiero denunciar que mi vida y la de mi familia están en peligro. Exijo a los Gobiernos de España y Marruecos que me protejan". “No quería estar aquí, pero tengo que estar”, ha dicho Maleno, consciente de que su lucha no es solo individual, sino que compromete a cientos de defensoras de derechos humanos que se ven cercadas, perseguidas y violentadas en las fronteras de la Unión Europea.

Puedes ver la denuncia completa en este video.

El pasado 23 de enero volvía de un viaje desde España y al llegar fue "deportada y expulsada con violencia” del país en el que ha vivido los últimos 20 años. No le dieron agua, ni mascarilla y, algo muy doloroso, no le permitieron reunirse con su hija de 14 años durante “32 agonizantes días sabiendo que su seguridad estaba en riesgo solo por ser mi hija". Este hecho se enmarca en el cuadro de violencia que la reconocida activista y defensora de derechos humanos en la frontera occidental euroafricana lleva sufriendo durante varias décadas.

Maleno ha agradecido el interés y apoyo recibido desde el Ministerio de Exteriores y a la actual ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra. Y ha denunciado, por el contrario, la complicidad del Ministerio de Interior con un proceso de hostigamiento que la ha llevado a enfrentar distintas situaciones de violencia, incluyendo la deportación. “Sabemos que en Interior conocían lo que iba a pasar, ha dicho”.

Hoy, la activista ha expuesto públicamente la escalada de violencia de los últimos meses y ha pedido al Gobierno de España y de Marruecos y en concreto al Ministerio de Interior español (responsables directos del proceso judicial), que cesen el hostigamiento y que reparen el daño causado a lo largo de todos estos años.
Y es que después de años de criminalización, de haber sido absuelta en varios procesos judiciales tanto en España como en Marruecos, derivados de montajes policiales, que terminaron con el reconocimiento de su defensa de derechos de las personas migrantes, las violencias contra ella y su familia no han cesado.

Maleno fue investigada por el Tribunal de Apelación de Tánger en 2018 por un supuesto delito de tráfico de personas debido a sus llamadas a los servicios de rescate españoles y marroquíes para alertar de vidas en riesgo en el mar, tras el envío por parte de la Policía española de un expediente sobre su labor durante el gobierno de Mariano Rajoy. En 2019, el juzgado marroquí archivó la causa. “Yo pensé que ahí se acabaría todo, pero no había hecho más que empezar”, compartía la activista esta mañana.

Es una forma recurrente, lo que María San Martín llama “juicio paralelo”, sin garantías, a nivel administrativo, al ver que no pudieron condenarla por la vía penal. "En 2017, cuando se inició el proceso de criminalización en contra de Helena, formamos un pequeño comité que la ha asesorado frente a un montón de agresiones. Su caso es paradigmático de lo que les sucede a las defensoras de derechos"

"Desde abril de 2020 he sufrido un total de 37 ataques, amenazas de muerte, agresiones seguimientos, vigilancia policial, escuchas telefónicas y dos asaltos a la vivienda de la familia. El Ministerio del Interior, en concreto la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades documentales de la Policía Nacional (UCRIF), en colaboración con la Policía marroquí, son los responsables de este hostigamiento, que ha llegado a poner en peligro mi vida y la de mi hija durante estos meses", ha aseverado Maleno.

Las defensoras de los derechos humanos, criminalizadas en Europa

"La situación a la que me llevo enfrentando en los últimos años es insostenible para mí y para mi familia. Mi trabajo es defender el derecho a la vida de todas las personas y eso no es delito. Lo único que pido es que se protejan mis derechos fundamentales y los de mi familia y que la labor de las defensoras de derechos humanos no sea criminalizada", ha denunciado la fundadora de Caminando Fronteras.

En la rueda de prensa, apoyando a la defensora, Alba Flores explicaba: "Vengo aquí en calidad de apoyo y como parte de la sociedad, porque el trabajo que lleva haciendo Helena durante todos estos años es una labor esencial. Lo más importante, después de defender los derechos humanos, es defender a quien defiende esos derechos. Tenemos que arrimar el hombro y cuidar. Todas debemos ser defensoras de derechos."

También Moha Gerehou insistía: "Las deportaciones son una cuestión estructural que afecta a las personas migrantes. En esta continua máquina de deportar, no hace falta que seas migrante para ser criminalizada. Basta con que defiendas a las personas migrantes”. “Creo que hay que interpelar a los gobiernos marroquí y español. Que se haga justicia, que se proteja a Helena Maleno, a ella y a tantos activistas que cada día se dejan la piel por defender los derechos humanos".

Helena Maleno defiende los derechos humanos de las personas migrantes. Desde que fundó Caminando Fronteras han conseguido salvar la vida de más de 100.000 personas. Su labor es fundamental en un contexto en el que las instituciones no cumplen su obligación de velar por los derechos humanos. “No quieren que hablemos del negocio con la ‘seguridad’ en la frontera”, ha denunciado.

El hecho de ser mujer: “Nos quieren calladas”, insiste Maleno, “pero no vamos a callar”

Su criminalización y hostigamiento también se relacionan con el hecho de ser mujer. Violentar a las mujeres através de sus hoijos e hijas es una práctica patriarcal que ejercen los estados. “Nos quieren calladas”, insiste Maleno, “pero no vamos a callar”. “Me siento protegida por mi gente, por la inmensa solidaridad que siempre me ha sostenido”, explica, pero no se siente "protegida" por el Gobierno español. "Tengo más miedo que sensación de protección", apunta. De hecho, ha asegurado sentirse hasta "perseguida". A su juicio, sólo siente apoyo de las organizaciones que se han volcado con su caso, tanto en los juicios en su día, como ahora, incluyendo el Consejo General de la Abogacía de Madrid, en donde ha celebrado la rueda de prensa.

De hecho, distintas organizaciones y personas han firmado una carta dirigida hacia el presidente del Gobierno y han mostrado el apoyo a la activista a través de múltiples vías. Firma para exigir Justicia para Helena Maleno.

Foto: archivo AmecoPress.

Sociedad – Mujeres del mundo – Mujeres migrantes – Refugiadas – Derechos humanos. 12 abril. 21. AmecoPress.



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