“Fue la primera manifestación que sintonizó a las nuevas generaciones de mujeres con las anteriores que históricamente lucharon por esos derechos sexuales y reproductivos”
Madrid, 1 feb. 22. AmecoPress. – El 26 de diciembre de 2013, las mujeres de la Tertulia Feminista Les Comadres y Mujeres por la Igualdad de Barredo se reunieron para decidir de qué manera podían impedir la reforma de la ley del aborto impulsada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, cuyo anteproyecto ya había sido aprobado el 20 de diciembre. Estas mujeres activistas lo tenían claro, no querían una simple concentración en Gijón u Oviedo, sino en Madrid para que la movilización trascendiera a los medios de comunicación y sus voces se escucharan alto y claro.
Sin embargo, ¿cómo podían llegar a la capital? “La primera idea fue ir andando, pero era inviable por la edad y el tiempo”, cuenta la presidenta de la Tertulia Feminista Les Comadres, Begoña Piñero. Por ello, se les ocurrió la idea de ir en tren, un medio de transporte que siempre ha significado para las mujeres como “la búsqueda de la libertad”. Con el objetivo claro, se pusieron manos a la obra.
El primer paso era hablar con la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para organizar el recorrido. “Nosotras pensábamos que, respondiendo por cada asociación que se unió a la causa, podríamos ser unas cien”. No obstante, la empresa solo les podía vender dos vagones enteros, esto significaba unas 150 personas. “Tuvimos miedo de que no lo íbamos a poder cubrir, pero a la semana conseguimos las 150 e, incluso, hubiéramos llenado dos vagones más desde Asturias”, relata la presidenta.
"A la semana conseguimos las 150 e, incluso, hubiéramos llenado dos vagones más desde Asturias”
La repercusión que tuvo esta iniciativa para exigir la retirada del anteproyecto de ley del Partido Popular fue muy grande, ya que significaba dar un paso atrás sustancial en los derechos y libertades de las mujeres. Por esta razón, se conformó un movimiento feminista a escala nacional gracias a la difusión en las redes sociales. “La cosa empezó a ponerse más seria. Nos llamaron desde la Delegación del Gobierno en Madrid para hacernos saber que estábamos montando una buena y, también, para saber por quién respondía. Yo le conteste que por 150. Además, tuvimos que pedir ayuda a la plataforma ‘Decidir Nos Hace Libres’ para que nos gestionara todos los asuntos desde Madrid, ya que desde Gijón y Cuenca no podíamos”, narra Begoña Piñedo.
En la mañana del 1 de febrero de 2014 confluyó en la Estación de Atocha una marea violeta proveniente de varias provincias de España a la que se sumó una delegación francesa formada por una decena de organizaciones feministas. Recorrieron las calles de Madrid desde el Paseo del Prado hasta el Congreso de los Diputados donde se hizo entrega del documento, escrito por la doctora en Filosofía Alicia Miyares, por parte de una delegación del manifiesto “Porque yo decido”.
Una marcha en la que participaron más de 30 mil personas para impedir que los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres fueran totalmente anulados. “Suponía retroceder más allá del decreto aprobado en el año 1986, que nunca estuvimos de acuerdo con él, ya que queríamos una ley de plazos como en el resto de Europa. Además, si esta reforma se aprobaba, solamente lograrían abortar las mujeres con dinero porque ellas iban a ser las únicas que podrían salir del país para hacerlo. Por lo tanto, a las demás les iba a tocar hacerlo en la clandestinidad (…). Entonces, no solo implicaba un retroceso para las mujeres, sino para la sociedad”, denuncia Piñero.
No solo implicaba un retroceso para las mujeres, sino para la sociedad
Esta protesta multitudinaria tuvo un gran apoyo a nivel internacional en diferentes capitales europeas (Roma, París, Berlín o Edimburgo) y latinoamericanas (Buenos Aires). Una repercusión impensable para la Tertulia Feminista Les Comadres. “Supe que en Berlín justo se desarrollaba una concentración a la vez que la nuestra gracias a una persona de Comadres que nos llamó y nos lo contó”, declara la activista. No obstante, “la repercusión en Europa y más allá no la supimos hasta que no vimos el documental”.
Una protesta llevada a la gran pantalla
La película ‘Yo decido. El Tren de la Libertad” fue realizado por un colectivo de mujeres cineastas para mostrar su apoyo a la lucha en contra de un Gobierno que quería limitar los derechos de las mujeres a decidir libremente sobre sus cuerpos y su sexualidad. La iniciativa partió de la crítica de cine Pilar Aguilar que propuso a la directora Chus Gutiérrez a unirse a esta protesta desde el punto de vista cinematográfico. Asimismo, contactó con varias cineastas, entre ellas, la guionista y productora Virginia Yagüe, que en ese momento ostentaba el cargo de presidenta de la Asociación de Mujeres Cineastas (CIMA). “Se organizó una cadena brutal formada por casi ochenta mujeres cineastas. También era algo insólito porque teníamos solo un mes para prepararlo, es decir, contábamos con muy poco tiempo para organizarnos”, relata Yagüe.
Cuando llegó el gran día, bastantes unidades de grabación se desplegaron para cubrir al máximo la manifestación y así poder mostrar el descontento de las mujeres hacia esta acción del Gobierno. Sin embargo, “lo más duro vino después de la movilización, ya que teníamos más de 300 horas de grabación con distintos formatos (…). Por ello, en este proceso tuvo un papel fundamental la montadora Teresa Font, cuya labor fue crucial porque fueron horas y horas de visionado, colocación, planteamiento…etc.”, narra la guionista.
El objetivo de esta obra audiovisual era mostrar el viaje que hacían las mujeres asturianas a Madrid, ya que “ellas fueron las que habían liderado la marcha del tren”. “Luego sí que pensamos que debíamos de abordar otros puntos interesante como todo lo que se había desplegado como respuesta de las mujeres a esa reforma”, pero sin convertirlo en un simple reportaje informativo. Para ello, era necesario reflejar “la inquietud y la rabia de todas esas mujeres” y mostrar ese sentimiento de unión en “ese momento sustancial e histórico”.
Era necesario reflejar “la inquietud y la rabia de todas esas mujeres”
Una idea que fue materializada gracias a todas las profesionales que pusieron “su trabajo al servicio de la obra”. “Al final, todas contribuimos con algo. Por ejemplo, el documental se montó en la producción de El Deseo, es decir, los hermanos Almodóvar pusieron la zona de edición a disposición del colectivo. También, en ese periodo abrimos una especie de crowdfunding para la gente que quisiera financiar el proyecto con alguna donación”, cuenta Virginia Yagüe.
El documental se estrenó el 10 de julio de 2014 de forma gratuita en noventa ciudades de España. “CIMA tuvo mucha implicación en cuanto a la difusión del proyecto, ya que conseguía aglutinar todas las redes de asociaciones de mujeres”. Además, se publicó en Internet para que todo el mundo pudiera disponer de él. La intención era que la obra fuera “una herramienta de difusión de lo que había sido la manifestación” y sirviera de “refuerzo negativo ante la reforma”.
La intención era que la obra fuera “una herramienta de difusión de lo que había sido la manifestación” y sirviera de “refuerzo negativo ante la reforma”
Objetivo conseguido
El 23 de septiembre de 2014, el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, confirmó la retirada del anteproyecto de Ley Orgánica de Protección del Concebido y los Derechos de la Embarazada por no haber logrado el consenso suficiente. Apenas cuatro horas después, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, dimitió como ministro y renunció a su escaño de diputado y a todos sus cargos en el Partido Popular.
Sin embargo, el Gobierno consiguió aprobar un apartado de la reforma. Las menores de 16 y 17 años no podían interrumpir voluntariamente el embarazo sin el consentimiento de sus padres, “eso no lo pudimos derogar porque lo metió por otra vía”, se queja Beatriz Piñero.
Fue una manifestación emocionante e histórica
No obstante, esta lucha ha quedado reconocida en la historia del movimiento feminista, ya que fue una manifestación emocionante e histórica. “Yo creo que tuvimos una emoción compartida las mujeres de cierta edad al comprobar que se unían generaciones de mujeres mucho más jóvenes. Hay que tener en cuenta que esta reforma iba a vulnerar unos derechos que se habían peleado durante mucho tiempo, sobre todo, tras la caída de la dictadura”, declara Virginia Yagüe.
Unos derechos siempre cuestionados
En estos últimos años, se ha asentado en Europa un movimiento antifeminista representado por los partidos de extrema derecha. El caso más significativo es el de Polonia que, tras la caída del muro de Berlín en 1989, ha ido restringiendo el derecho al aborto hasta casi su prohibición. Solo es posible interrumpir el embarazo en casos de violación, incesto o riesgo severo para la vida de la madre.
Además, a principios de este año, ha sido elegida como presidenta del Parlamento Europeo la eurodiputada maltesa Roberta Metsola declarada no solo como antiabortista, “sino en contra de cualquier método anticonceptivo”, denuncia Piñero. “Yo creo que escoger ahora mismo a quien han escogido de presidenta para el Parlamento Europeo es una ofensa a las mujeres porque si no cumples con los derechos fundamentales que imperan en Europa, ¿qué haces aquí?”, declara.
"Cuando las mujeres se unen de esta manera, no hay una reforma de ley posible"
En el caso español, los grupos próvida han llevado a cabo varías acciones para mostrar sus discrepancias con relación a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. El último suceso polémico ha sido organizado por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) en varias ciudades del país. No obstante, Virginia Yagüe manifiesta que “el bloque que han formado las mujeres ya no tiene vuelta atrás por mucho que haya nuevamente elementos conservadores que intenten cuestionarlo. El mensaje está claro. Cuando las mujeres se unen de esta manera, no hay una reforma de ley posible, ya que reaccionamos y nos agrupamos para preservar nuestros derechos”.
Foto: archivo AmecoPress.
—
Pie de foto: 1) Manifestación en Madrid; 2) Begoña Piñedo; 3) El cartel del documental; 4) Encuentro entre las creadoras del documental y las activistas; 5) Manifestación feminista
—
Estado Español – Política – Voces de mujeres – Mujeres creadoras – Movimiento feminista – Aborto – Salud reproductiva – Proyectos. 1 feb. 22. AmecoPress
