En audiencia de Corte Internacional de Derechos Humanos, la periodista Jineth Bedoya pide cerrar cárcel La Modelo
Bogotá, 15 mar. 21. AmecoPress/ElTiempo.com.- En una audiencia pública virtual el Estado colombiano responderá ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) por el secuestro, tortura y violencia sexual de los que fue víctima la periodista Jineth Bedoya el 25 de mayo del 2000, con ocasión de su trabajo investigativo sobre violencia en las cárceles del país.

’Que se conozca la verdad y haya medidas de reparación’: Jineth Bedoya
La Corte escuchó en audiencia a Bedoya, quien lidera la campaña No es Hora de Callar –contra la violencia sexual ejercida hacia las mujeres–, y escuchará a otra serie de testigos y peritos de parte y parte para ampliar el conocimiento sobre la situación y lo que Colombia ha hecho, o no, frente a prevención, investigación, juzgamiento y reparación.
La diligencia comenzó a las 9:15 a. m. hora de Colombia, con una lectura que Antonia Urrejola, relatora para Colombia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), hizo del caso. La CIDH presentó, en 2018, un informe de fondo en el que concluyó que Colombia es responsable de la violencia contra Bedoya.
Urrejola recordó que cuando Bedoya fue secuestrada y torturada y los perpetradores dejaron claro que lo hacían por los reportajes que ella venía publicando respecto de violencia en las cárceles.
En su informe de fondo, la Comisión concluyó que Colombia es responsable de lo ocurrido a la periodista por no haber tomado medidas sobre las amenazas que vivió Bedoya antes de su secuestro, y por no haber investigado con diligencia los hechos.
Urrejola señaló que este caso "no fue investigado seriamente por la Fiscalía" y que solo algunos actores fueron condenados, de las Auc, pese a que han pasado más de 20 años.
Tras la intervención de Urrejola, Viviana Krsticevic, directora de Cejil, comenzó con un interrogatorio a Bedoya, en el que en primer lugar le preguntó qué hacía en su labor periodística para la época de los hechos.
Bedoya contestó que hacía parte del equipo judicial del diario El Espectador, y que venía cubriendo conflicto armado y la situación de la cárcel La Modelo, en Bogotá, en donde había tráfico de armas, descuartizamiento y desaparición de personas, entre otras. En esa cárcel confluían todos los grupos armados, dijo Bedoya, quien añadió que estas situaciones pasaban en la cárcel con apoyo de algunos miembros de las fuerzas estatales.

Igualmente, recordó que en 1999 ella y su madre fueron víctimas de un atentado, y pese a que en agosto de ese año pidió protección al Estado, a través de una carta, no le fue asignado ningún esquema y la respuesta a su carta fue que "no estaba en riesgo y no podía recibir un esquema de seguridad".
Recordó que el 25 de mayo de 2000 ella fue a la cárcel para seguir investigando la masacre de 32 presos que había ocurrido días antes. Tras recibir amenazas y acudir a la Policía, esta fuerza, dijo Bedoya, le dijo que la mejor manera de parar las amenazas era entrevistarse con uno de los jefes paramilitares en la cárcel y le pusieron una cita ese 25 de mayo.
Recordó que ese día llegó a la cárcel y mientras su jefe fue a buscar al fotógrafo, a ella la abordaron un hombre y una mujer con un arma, la llevaron a una bodega cercana y la golpearon. Luego la sacaron fuera de Bogotá en un carro, fue víctima de una violación masiva y la dejaron tirada en un sitio.
Añadió que varias veces durante ese recorrido las personas "me decían que los periodistas se metían donde no debían, que la verdadera plaga no eran ellos sino los periodistas y que este era un escarmiento para la prensa".
Además, dijo que en la investigación de la Fiscalía, que no avanzó mucho, tuvo que narrar 12 veces su violación, y que ella misma tuvo que investigar su caso en lo que descubrió que había personas de la policía involucradas y que quien ordenó su secuestro y tortura fue un alto oficial de la Policía.
Me decían que los periodistas se metían donde no debían, que la verdadera plaga no eran ellos sino los periodistas y que este era un escarmiento para la prensa
A mí me mataron la mañana del 25 de mayo del 2000
Por otra parte, ella indicó que las secuelas que este ataque le dejó no se han ido. "A mí me mataron la mañana del 25 de mayo del 2000, mi vida se destruyó", contó, al decir que ver todos los días las heridas que le recuerdan la tortura, pero además la impunidad en su caso no le han permitido cerrar este momento.
Como reparación, la periodista aclaró que nada puede reparar algo que está roto, pero que una reparación sería cerrar la cárcel La Modelo y convertir esto en un espacio de memoria, no solo por ella sino por todas las víctimas de desapariciones, descuartizamientos, y muchas violaciones contra los derechos humanos que ocurrieron ahí.
Las amenazas en su contra han seguido, ella narró ante la Corte que sigue recibiendo mensajes y amenazas de que le van a volver a hacer eso.
La representación del Estado, a través de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado (Andje), no interrogó a Bedoya.
En un momento, el director de la Policía habló con el director de donde trabajo actualmente y le dijo que lo mejor era que yo me fuera del país porque ellos no podían garantizar mi vida.
Respondiendo a preguntas de uno de los magistrados de la Corte IDH, Bedoya comentó que tras su secuestro no solo ha recibido amenazas, sino que en un momento estuvo secuestrada por las Farc, personas intentaron forzar la entrada en su apartamento, luego se dio cuenta que su esquema de seguridad hacía parte de una red de secuestradores de la Policía.
Además, contó Bedoya que a fuentes de ella, que le entregaron información sobre quién había ordenado su secuestro, las atacaron. A una persona con la que se reunió lo mataron una hora después de entregarle a ella la información sobre el oficial que ordenó su ataque; a otra fuente, que estaba en una cárcel, la trasladaron a un psiquiátrico y lo drogaron hasta que terminó demente.
"En un momento, el director de la Policía habló con el director de donde trabajo actualmente, EL TIEMPO, y le dijo que lo mejor era que yo me fuera en el país porque ellos no podían garantizar mi vida", contó ella, quien agregó que eso fue muy duro por pensar que si la policía no podía protegerla, entonces quién.
Igualmente le dijo a la Corte que ella considera que la persona que ordenó su ataque ha sido protegida, pues hace parte de círculos de influencia; y añadió que pese a múltiples testimonios y pruebas, y hasta confesiones que en Justicia y Paz han hecho paramilitares sobre los determinadores de su ataque, nunca han sido llamados a declarar los señalados autores intelectuales de su crimen.
También habló de lo difícil que ha sido seguir haciendo periodismo bajo amenazas constantes, bajo impunidad.
Por otra parte, comentó que le parece que falta muchísimo como Estado para enfrentar la situación de conflicto armado que pervive en el país, un conflicto en el que las mujeres y niñas siguen siendo violentadas sexualmente. Comentó, además, que es casi increíble que casi 4 años después de su creación, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), surgida tras el acuerdo de paz con las Farc, no haya abierto un caso para investigar la violencia sexual en el marco del conflicto.
Respondiendo a otro de los jueces, Bedoya comentó que por sus investigaciones y por investigaciones periodísticas sabe que algunas de las personas de la Fuerza Pública que habrían participado de su ataque siguen activas en la Policía.
Además, dijo que el general de la Policía que fue individualizado como determinador de su ataque no está activo en la institución, pero es una de las personas que manejan a nivel nacional en Colombia oficinas de seguridad privada.
La periodista habló también de cómo la cárcel Modelo sigue siendo un lugar en el que se violan derechos, y de cómo en el 2000 ella iba a consultar a sus fuentes y había paramilitares con armas como fusiles; también contó que había constantes enfrentamientos con granadas, fusiles, disparos de lado y lado en esta cárcel de Bogotá, en la que confluían personas de distintos grupos armados.
Y sobre la actualidad, Bedoya comentó que desde La Modelo se sigue coordinando el crimen en Bogotá, pues allí hay personas presas por narcotráfico y algunos exparamilitares.
Una violencia sistemática
Bedoya relató ante la Corte IDH que lo que le pasó a ella hace más de 20 años ha sido una violencia continua hasta ahora, por la impunidad, por las amenazas persistentes, además, contó que las personas involucradas en su crimen siguen en otros crímenes.
"Esto es sistemático y reciclado, la criminalidad sigue siendo manejada por los mismos victimarios, el aparato corrupto sigue haciendo todos estos crímenes y miles de crímenes más", explicó.
Por ejemplo comentó que hace 4 años hace una investigación periodística sobre la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en la que se dio cuenta que esto, vender niños, se convirtió en un gran negocio para los grupos armados. En esa investigación conoció que uno de los jefes de esta estructura en el centro del país es un paramilitar que hace 20 años participó en su crimen.
Recordó también que en 20 años solo hay tres condenas contra autores materiales, pese a que hay más de 20 implicados en su caso, y que esto ha sido en gran parte gracias a la investigación que ella misma como periodista ha hecho de su crimen, ella misma ha ubicado en Justicia y Paz los testimonios de paramilitares que hablan de su secuestro y tortura. "Pero no hay ninguna investigación contra los actores intelectuales, pese a que están identificados en el proceso", dijo.
Entre las peticiones que le hizo a la Corte IDH Bedoya, además del cierre de la cárcel La Modelo para que sea un espacio de memoria, está que la JEP abra un caso para investigar y juzgar la violencia sexual en el marco del conflicto armado.
También le pidió garantías y protección a este tribunal internacional: "Pido garantías de seguridad para mi madre y para mí, siento que nos las tengo y siento que el hablar aquí, en esta corte, va a acarrear más temas de seguridad, amenazas e intimidación. Yo no me voy a silenciar nunca más, pero le pido que tenga en cuenta mi seguridad y la de mi madre", comentó.
Tras esta audiencia pública, solo quedará esperar la sentencia de la Corte IDH, que puede tardar varios meses e incluso años.
Fotos: ElTiempo.com.
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Internacional – Comunicación y género – Derechos Humanos – Violencia sexual – Legislación. 15 mar. 21. AmecoPress.
