La situación actual de las escritoras en el mundo literario

El canon literario tradicional se quiebra con una fuerte presencia de escritoras en el mercado

30 de septiembre de 2021.

Por Alina Rudel

Cultura | Escritoras | Mujeres creadoras | Feminismo



Un cambio en el panorama editorial con un aumento de las editoriales que publican solamente a mujeres


Madrid, 28 sept. 21. AmecoPress. - El patriarcado impone una jerarquía social donde las mujeres quedan relegadas a un segundo plano e, incluso, invisibilizadas en los diferentes ámbitos sociales, laborales y culturales. Un claro ejemplo es esta cita de la escritora feminista Virginia Woolf, “para la mayor parte de la Historia, Anónimo era una mujer” que ya en su época denunciaba la falta de visibilidad de las mujeres en la literatura a causa de una sociedad donde los roles de género ya estaban asignados.

Con la promoción de distintas iniciativas como la celebración del Día de las Escritoras el 15 de octubre promovida por la Biblioteca Nacional de España junto con la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la Asociación Clásicas y Modernas desde 2016, se ha empezado a reivindicar la labor y el legado de las escritoras. El arduo camino que han recorrido para dejar a las generaciones posteriores la oportunidad de ser reconocidas y premiadas.

Así mismo, la asociación para la igualdad del género en la cultura, Clásicas y Modernas ha lanzado el proyecto ’Bibliotecas en Igualdad’ para recuperar a las mujeres que han sido olvidadas en este campo. En su manifiesto declaran, “si el pasado no hizo justicia a las escritoras, es nuestro deber velar por recuperar su memoria, pues una cultura que no las incluya a “ellas” será siempre incompleta e incluso falsaria”.

El mundo literario tiene que romper con la visión androcéntrica

Históricamente, los hombres han desvalorizado el trabajo realizado por mujeres, sobre todo, en este campo tan erudito y elitista. La primera autora reconocida en Europa y precursora del feminismo, Christine Pizan, ya hacía una crítica sobre la misoginia de la época en su libro ‘Ciudad de las damas’ en 1405 en cuyo primer capítulo se preguntaba “cuáles podrían ser las razones que llevan a tantos hombres, clérigos y laicos, a vituperar a las mujeres, criticándolas bien de palabra, bien en escritos y tratados”. La falta de mujeres en el ámbito de las letras privaba de conocer la realidad al completo, ya que solo prevalecía el punto de vista masculino.

La falta de mujeres en el ámbito de las letras privaba de conocer la realidad al completo

Además, tampoco lo tenían nada fácil a la hora de publicar, ya que muchos editores e, incluso, lectores las rechazaban. Por ello, muchas de las escritoras clásicas que son reconocidas actualmente tuvieron que ocultar su identidad como las hermanas Charlotte, Emily y Anne Brönte que firmaban bajo los nombres de Currer Bell, Ellis Bell y Acton Bell, respectivamente. También la escritora Luisa May Alcott que fue conocida como A. M. Barnard con su célebre novela ‘Mujercitas’.

Insignificante reconocimiento

La falta de notoriedad de las escritoras en este ámbito se traduce a través de los célebres galardones donde los hombres han tenido más oportunidades de ganar. El premio internacional más clave es el Nobel de Literatura que desde su creación en 1901 ha premiado solamente a 15 mujeres frente a 101 hombres. Por otro lado, el galardón más importante de la lengua castellana, el Premio Cervantes, solamente lo han ganado cinco mujeres frente a 40 hombres desde su fundación por el Ministerio de Cultura en el año 1976. Estas escritoras fueron: María Zambrano (1988), Ana María Matute (2010), Dulce María Loynaz (1992), Elena Poniatowska (2013) e Ida Vitale (2018). Esta desigualdad se traduce a otros numerosos premios como el Nacional de las Letras de España donde se ha reconocido a seis mujeres desde 1984: Rosa Chacel (1987), Carmen Martín Gaite (1994), Ana María Matute (2007), Carme Riera (2015), Rosa Montero (2017) y Francisca Aguirre (2018) frente a 31 hombres. O como los Premios Planeta donde solo han ganado 18 mujeres desde su creación en 1952.

No obstante, la directora de Sabina Editorial, Ana Mañeru Méndez opina que “los importantes galardones suelen basarse, más que en la calidad, en el dinero, en el prestigio basado en el poder (…) Más que ingresar en ellos y lograr reconocimiento en esos mundos limitados, que se dicen universales, pero son masculinos, preferimos movernos en espacios amplios, libres y creativos”.

Por otro lado, la directora de la Asociación de Mujeres Escritoras e Ilustradoras (AMEIS), Carmen Peire, explica que las mujeres tienen una parte de la responsabilidad por “la inseguridad que arrastramos, lo que nos cuesta dar las peleas, la tendencia que tenemos a dejarlo pasar, el tiempo que dedicamos a los cuidados”. Para aclarar estas palabras pone de ejemplo a la ganadora del premio Nobel, Alice Munro, cuya respuesta a la pregunta de por qué escribía sólo cuentos y no novelas fue "porque me acostumbré a escribir en el horario de la siesta de mis hijas". “Toda una declaración de intenciones de los condicionantes en la creatividad femenina”, asegura Carmen Peire.

Las mujeres leen más

Según los últimos datos del Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de libros en España en 2020, hay presente una gran brecha en la franja de los 55 y 64 años en la cual las mujeres representan el 76,5 por ciento frente al 54,5 por ciento de los hombres. Esto significa que las mujeres son el mercado mayoritario donde el retrato de la consumidora es una mujer de 55 años con estudios universitarios y urbanita. Sin embargo, los datos de la compañía de investigación de mercado, GFK, revelan que al final los hombres son los que más venden y donde solo predominan tres grandes autoras: Almudena Grandes, Elísabet Benavent y Dolores Redondo.

Las mujeres son el mercado mayoritario donde el retrato de la consumidora es una mujer de 55 años con estudios universitarios y urbanita

No obstante, ¿por qué a los hombres les resulta difícil leer libros de escritoras? Según la escritora y periodista inglesa, Mary Ann Sieghart, es debido al sexismo sistemático instalado en la sociedad. En su libro ’The Authority Gap’, recoge un estudio de Nielsen Books que esclarece los peores temores. Las diez autoras con más ventas en Reino Unido (Jane Austen, Margaret Atwood, Danielle Steel, Jojo Moyes...etc.) solo tienen un 19 por ciento de público masculino frente al 81 por ciento de público femenino. Mientras que entre los diez escritores más vendidos como Charles Dikens, Stephen King y J. R. Tolkien hay un resultado más parejo (55 por ciento de lectores y 45 por ciento de lectoras). Por lo tanto, con este resultado, se corrobora que las mujeres están más acostumbradas a leer a hombres, ya que durante toda su trayectoria vital se han empapado de referentes masculinos y se centran en cuestiones más importantes como la correcta narración de la obra.

Por otro lado, al público masculino a pesar de gustarles las novelas escritas por mujeres, ya que obtienen altas valoraciones en plataformas como Goodreads, siguen actuando con reticencia porque, según Carmen Peire, “no lo consideran importante o lo desprecian porque es “específicamente femenina”. Un prejuicio que sigue enmascarando la notable presencia de las mujeres en este sector.

No obstante, el panorama de la edición está cambiando, según la directora de Sabina Editorial, Ana Mañeru Méndez, “desde el punto de vista de la calidad de las obras literarias, hace bastante tiempo que las obras escritas por mujeres tienen muy buena acogida (…) Las lectoras, que son mayoría, piden otra literatura que desborda los cánones tradicionales”.

Editoriales para revertir el canon literario

En los últimos años, hay una amplía concienciación del movimiento feminista que ha abarcado no solo al ámbito político-social, sino también al educativo y cultural. En el plano internacional, la ganadora del Premio Nobel de Literatura en 2015, Svetlana Alexiévich, y autora del libro ‘Voces de Chernobyl’ fundará una editorial solo para mujeres. La finalidad, según la escritora, es “estimular y dar confianza a las autoras, hará que su deseo de escribir aumente”, ya que “los libros que aparecen en el mercado son por todas partes solo de hombres y se publican muy pocas de mujeres”. Un problema cultural donde las principales figuras de referencia son solo masculinas y que son las encargadas de transmitir una imagen de autoridad y sabiduría. Según la presidenta de la Asociación Clásicas y Modernas, Laura Freixas, “la gente cree que el canon solo refleja un pasado en el que no había mujeres: pero eso es falso, sí había mujeres. Pero sabemos por experiencia que quien pasa al canon casi siempre son hombres”. Por ello, es necesario revertir el canon literario y mostrar la diversidad que se esconde detrás.

A lo largo de la historia, muchas mujeres se han quedado al margen, por consiguiente, es el turno de poner sus historias en el foco gracias a la creación de editoriales cuyo objetivo es publicar solo a escritoras. Algunas son Índigo Editoras, Ménades Editorial, Tránsito y Sabina Editorial entre otras. Esta última fundada por Milagros Montoya Ramos, Carmen Oliart Delgado de Torres y Ana Mañeru Méndez publicó sus primeros libros en 2008. Según explica Ana Mañeru Méndez, “Milagros Montoya Ramos, profesora de Historia de Educación Secundaria, deseaba que hubiera libros en las aulas escritos por mujeres con una mirada feminista”. Sin embargo, no es fácil sacar hacía delante una editorial independiente y feminista que compita con las grandes del mercado, ya que su proceso de publicación no se guía “ni por modas ni por cálculos de beneficio”.

Es necesario revertir el canon literario y mostrar la diversidad que se esconde detrás

Al final, el objetivo es publicar libros que les gustaría encontrar en las librerías, por ello, llevan un gran proceso de selección mediante una ávida lectura. Un proceso que merece la pena como afirma la directora “es muy satisfactorio editar libros que traen algo nuevo y valioso a nuestras vidas y al mundo, sobre todo, en estos tiempos en los que se intenta mercantilizar todo”.

Además, este año la editorial ha vuelto a participar en la Feria del Libro de Madrid para seguir acercando a las lectoras y a los lectores a diversas escritoras. La experiencia de participar en este acto, según Mañeru Méndez, “siempre es una fiesta y como tal la disfrutamos, especialmente desde la caseta de Mujeres y Compañía, la librería, que tiene una magnifica selección de obras de autoras femeninas”

Asociación que protege a las escritoras

En el mundo editorial, existen organizaciones que velan por los intereses del gremio como la Asociación Colegial de Escritores (ACE) o la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (AEAE). No obstante, hay una falta de entidades cuyo objetivo es seguir visibilizando a las mujeres en un campo todavía masculinizado. Por ello, surgió la Asociación de Mujeres Escritoras e Ilustradoras (AMEIS); según la presidenta, Carmen Peire, “muchas escritoras vimos cómo en el Festival Eñe en Madrid apenas se visibilizaban las mujeres”. Y crearon un Festival alternativo bajo el nombre de Festival Oño “con un carácter lúdico para dar a conocer nuestros relatos o poesías, intercambiar nuestros libros o hacer piñatas literarias y leer textos de mujeres escritoras”. Como consecuencia de su éxito, construyeron la Asociación “con el ánimo de visibilizar no sólo a las escritoras e ilustradoras sino también a editoras, bibliotecarias, libreras, agentes literarias y, por supuesto, lectoras”.

El mundo literario está compuesto mayoritariamente por mujeres ocupando el 95 por ciento de los puestos en las agencias literarias. No obstante, en el sector donde menos se visibilizan es en las distribuidoras donde el perfil sigue siendo masculino. Por ello, es “fundamental desarrollar el concepto de comunidad literaria, frente al establecido de sociedad literaria. Por eso existe la Asociación, para apoyarnos unas a otras, potenciarnos y animarnos”, añade Peire.

El mundo literario está compuesto mayoritariamente por mujeres ocupando el 95 por ciento de los puestos en las agencias literarias

Conseguir la igualdad en el mundo editorial

A pesar de ocupar la mayoría de los puestos, los cargos de responsabilidad siguen recayendo en los hombres. Con esto se presenta “el consabido techo de cristal” afirma Carmen Peire. Según la directora, “habría que cambiar toda la estructura actual (…) sería partidaria de desarrollar las políticas paritarias, las mesas paritarias, los porcentajes en las decisiones…”. También, en este cambio juegan un papel importante las mujeres cuya responsabilidad es “romper el miedo a participar en el poder, aunque tenga una estructura masculina y plantearnos de una vez por todas cómo abordarlo y cómo feminizar el mundo”, concluye.

Los cargos de responsabilidad siguen recayendo en los hombres

Sin embargo, según Mañeru Méndez, “la igualdad entre mujeres y hombres es una idea falsa”, ya que consiste “en una asimilación de las mujeres al mundo de los hombres, lo cual es una gran pérdida para la humanidad”. Lo que necesita el mundo editorial es aprovechar el talento de las mujeres y “publicar libros que valgan la pena”, ultima la editora.

Foto: archivo AmecoPress
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Pie de foto: 1) V Edición del Día de la Escritoras en BNE; 2) Directora de AMEIS; 3) Gráfico de la Federación de Gremios de Editores de España; 4) Sabina Editorial
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Cultura – Escritoras – Mujeres creadoras – Feminismo. 28 sept. 21. AmecoPress



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