El Instituto de la Mujer presenta ‘Género y cambio climático: un diagnóstico de situación’

25 de junio de 2020.

Por Gloria López

Madrid | Estado Español | Ecología | Ciencia y tecnología | Ecofeminismo | Instituciones de igualdad | Estudios de genero



El informe pone de manifiesto cómo las mujeres se ven más afectadas por las consecuencias del cambio climático, cómo tienen una mayor concienciación frente al mismo y cómo adoptan en mayor medida comportamientos respetuosos con el medio ambiente


Madrid, 25 jun. 20. AmecoPress.- Con la publicación del informe ‘Género y cambio climático: un diagnóstico de situación’, el Instituto de la Mujer inaugura una línea de trabajo esencial para responder a los desafíos actuales: la igualdad entre hombres y mujeres y la lucha por el cambio climático. Así lo ha expuesto la directora de la institución, Beatriz Gimeno, en el acto que ha tenido lugar esta mañana en el que ha ofrecido también algunos datos de este trabajo pionero de recopilación de análisis de la última década sobre cambio climático, desde la perspectiva de género.

Efectivamente, tal y como ha explicado Valvanera Ulargui, Directora general de la Oficina Española de Cambio Climático, “llevamos tiempo identificando la necesidad de incorporar la perspectiva de género en el marco del cambio climático” y la crisis nos lleva a reflexionar, porque el modelo actual "insostenible". En ese sentido, las mujeres y niñas, son mas vulnerables al cambio climático, desde un punto de vista físico y económico, pero también pueden ser agentes del cambio por el importante rol político, social y económico que desempeñan.

La experta ha destacado aportes realizados desde las instituciones, como el proyecto de ley de cambio climático o el Plan Nacional de Adaptación, aunque ha remarcado la necesidad de “materializar” muchas medidas y objetivos.

El informe que acaba de publicar el Instituto puede ayudar en ello porque describe la situación de las mujeres y hombres con respecto a las causas y consecuencias del cambio climático y detalla las iniciativas y políticas públicas realizadas en el ámbito internacional, nacional y autonómico. El informe pone de manifiesto cómo las mujeres se ven más afectadas por las consecuencias del cambio climático, cómo tienen una mayor concienciación frente al mismo y cómo adoptan en mayor medida comportamientos respetuosos con el medio ambiente.

Algunos datos reflejados en el informe, a partir de las encuestas e investigaciones analizadas, indican que las mujeres, niños y niñas pueden tener hasta 14 veces más probabilidades de morir en caso de desastres naturales en los países con más desigualdad de género. El 80% de personas refugiadas climáticas son mujeres. El 72 % de la población española considera importante la incidencia del consumo sobre el cambio climático, superando la media europea (67 %), por sexos, así lo consideran el 77 % de las mujeres, frente al 67 % de los hombres.

El 86,2 % de las mujeres considera totalmente o bastante importante la sostenibilidad de los productos de alimentación que compran, mientras que el porcentaje desciende 17,1 puntos porcentuales en los hombres. Igualmente se manifiesta una mayor tendencia de las mujeres a separar de residuos, a utilizar medios de transporte público o compartidos.

La degradación del medioambiente y la segregación de las mujeres, tienen el mismo origen

En el encuentro de esta mañana han participado también organizaciones. Cecilia Carballo, directora de programas de Greenpeace, ha profundizado en la necesidad de comprender –y hacer pedagogía- que la agenda de las mujeres es imprescindible en la lucha por el calentamiento global. El impacto del cambio climático en mujeres y hombres es diferenciado, pero también la capacidad de resiliencia y de abordaje de los problemas derivados de él son distintos. Pero, sobre todo, es que la degradación del medioambiente y la segregación que sufren las mujeres, tienen el mismo origen y, por tanto, se hace necesario desmontar patrones de producción y consumo que se arrastran desde hace dos siglos y que nos han llevado a la situación actual.

Cristina Alonso, desde Amigos de la Tierra España, aportó una perspectiva energética al encuentro, desde la mirada amplia del ecofeminismo. La energía va mucho más allá de un concepto físico, es un elemento también social, político, económico y cultural. No se puede entender sin el contexto en el que se usa y se extrae. Y tampoco se puede abordar sin tener en cuenta un factor que el ecofeminismo ha destacado: los cuidados.

La medioambientalista denunció que, durante la pandemia, la participación de mujeres científicas en la producción del discurso científico ha casi desaparecido y esto se debe a que ellas –como ha sucedido en numerosos sectores- han tenido que dedicarse a la esfera doméstica para cuidar. No es una anécdota, sino que tiene consecuencias en la elaboración de diagnósticos y propuestas. “La tecnología no es neutra”, ha enfatizado, abogando por un nuevo modelo. En esa dirección ha puesto en valor, dentro del Estado español, las llamadas “comunidades energéticas locales”, a las que la legislación otorga derechos para producir y gestionar su energía a partir de sus propios recursos.

Beatriz Gimeno ha cerrado el acto recordando que el Ecofeminismo, una corriente del feminismo que ha adquirido cada vez más relevancia ante la grave crisis climática del planeta, representa el camino para combatirla y evitar que sus efectos agraven la discriminación de las mujeres”.

Contenido del informe

El informe consta de tres partes: La primera es una aproximación a la situación de partida de hombres y mujeres ante algunos de los principales indicadores de sostenibilidad medioambiental, como los hábitos de consumo y movilidad, el impacto por sexos con respecto a la salud o la pobreza energética, la presencia de mujeres en el sector laboral medioambiental o en espacios de toma de decisión. La segunda versa sobre consecuencias del cambio climático sobre mujeres y hombres. Y en la tercera se analizan las diferentes actitudes ante el cambio climático y el medio ambiente.

Por último, se recoge amplia información sobre las políticas públicas que se están aplicando en materia de cambio climático con enfoque de género, tanto desde el ámbito internacional como desde el comunitario, nacional y local. En este sentido, se evidencia que la integración de la perspectiva de género en las estrategias internacionales es relativamente reciente, destacando la iniciativa de la Cumbre sobre la Acción Climática de la ONU, celebrada en Nueva York en septiembre de 2019, liderada por España, junto con Perú. Igualmente recoge detalladamente la recopilación, realizada por el Instituto Europeo de Género, de los compromisos adquiridos en la Unión Europea en el último decenio sobre género y cambio climático; por último, describe los organismos españoles con competencias en la materia y las principales políticas públicas estatales y de las comunidades autónomas, incluidas las que están pendientes de aprobación a la fecha de publicación del estudio.

Algunas conclusiones del informe

Realizar una transición climática socialmente justa con sistemas de protección social adecuados que eviten bolsas de pobreza energética.
Medir de forma sistemática el impacto diferencial en mujeres y hombres y elaborar indicadores con información desagregada por sexos, que permitan realizar un seguimiento de la eficacia de las políticas desarrolladas y su contribución a la igualdad.
Fomentar la participación paritaria de mujeres y hombres en el análisis de las necesidades, la adopción de decisiones y la puesta en marcha de actuaciones, tanto a nivel local como estatal o internacional. Así mismo, entre las recomendaciones el informe destaca la necesidad de:
Introducir el enfoque de género en las líneas de acción relacionadas con la producción, gestión y uso de la energía, con los ecosistemas del agua, con la gestión y eliminación de residuos y la contaminación del aire, así como en la protección de la biodiversidad, los modelos de consumo o la agricultura sostenible.
Tener en cuenta las diferencias entre mujeres y hombres en cuanto a capacidad, poder, resiliencia social, vulnerabilidad y recursos disponibles.
Aplicar la evaluación de impacto de género en las subvenciones a proyecto de lucha contra el cambio climático, valorando cuestiones como el análisis del territorio y la población afectada, y con datos desagregados por sexo.
Realizar análisis detallados con datos desagregados por sexo en materia de pobreza energética.
Realizar campañas de concienciación de la amenaza climática y de la necesidad de consumir recursos y eliminar residuos de forma responsable.
Aplicar políticas de igualdad efectiva en materia de urbanismo.
Propiciar la participación de las mujeres como agentes de cambio y en foros y eventos en los que se debata la respuesta contra el cambio climático.

Foto: Archivo AmecoPress

Estado Español –Instituciones de Igualdad –Ecología –Ecofeminismo –Estudios de género. 25 jun. 20. AmecoPress



Tweets por el @PressAmeco.
AmecoPress