El Instituto de las Mujeres y el Ministerio de Igualdad participan en "Hacia una radicalización feminista de la democracia"

Democracia y feminismo van de la mano

7 de septiembre de 2021.

Por Carlota García Sánchez

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El seminario ’Hacia una radicalización feminista de la democracia’, se desarrolla entre los días 6 y 7 de septiembre en el Palacio de la Magdalena, Santander, a cargo de la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP)


Madrid, 06 sep. 21. AmecoPress.- El evento, que ha contado con la participación de Irene Montero, ministra de Igualdad; Mª Antonia Morillas González, directora del Instituto de las Mujeres y Alba Alonso, Doctora en Ciencias Políticas y profesora en la universidad de Santiago de Compostela, ha puesto el foco en la necesidad de tener presente la perspectiva de género si se quiere hablar de estados democráticos.

“La democracia en el mundo y nuestra forma de organización de la sociedad está en profunda crisis”, con esta afirmación la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha querido dar inicio a su intervención. Según explica, las sociedades aún no han entendido que para la transformación y el mantenimiento de una democracia plena es necesario contar con la agenda feminista.

Montero ha querido recoger los estudios de la activista y filósofa Nancy Fraser, la cual señala la necesidad de tres condiciones primordiales para organizar de forma adecuada la economía y convertir el capitalismo en una forma de transformar la sociedad: la esfera de los cuidados a menores o dependientes, el desarrollo de sociedades respetuosas con el medio ambiente y el avance de sistemas que permitan ser legitimados y estables en el tiempo.

De acuerdo con este análisis la ministra cree que es esencial la necesidad de la agenda feminista como vanguardia y como agente profundizador de la democracia. Teoría que la directora del instituto de las Mujeres, Mª Antonia Morillas González, ha suscrito: “La actual democracia ha tenido un contrato social desigual y excluyente con las mujeres, por ello, necesitamos uno nuevo que no sostenga la hegemonía de los valores de la masculinidad”.

Para ese contrato social, Morillas considera imprescindible no solo cuestionar las relaciones de género entre hombres y mujeres, sino también plantear un cambio de paradigma que incluya el resto de las estructuras de la sociedad que han sido impregnadas por relaciones desiguales porque, como reivindica, “sin feminismo no hay democracia”.

Otra solución que señala en su intervención la directora es la importancia de impulsar más estrategias participativas donde las mujeres puedan incluirse y exista una redistribución de “los tiempos, los trabajos y las riquezas”, así como desarmar la hegemonía de los valores de la masculinidad con el fin, entre otras muchas cosas, de que los hombres identifiquen cuáles son sus privilegios y rompan “los pactos de silencios patriarcales”.

¿Cómo afecta la des – democratización en las mujeres?

Por su parte Alba Alonso, Doctora en Ciencias Políticas y profesora en la universidad de Santiago de Compostela, destaca lo que ocurre cuando existe una pérdida de calidad de la democracia. Alonso explica que la derecha más radical tiene un marco ideológico básico en el cual se incluyen características como el nativismo (idea de que un sujeto no nativo representa una amenaza), autoritarismo (la ley y el orden es lo que soluciona los problemas de la sociedad) y el populismo (división entre el pueblo y la élite).

Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo eso con el género? La profesora explica como las características anteriores no se pueden entender sin la perspectiva de género. El nativismo utiliza las ideas sobre el género defendiendo la existencia de igualdad plena en occidente, mientras que aquellas personas que no pertenecen a la cultura occidental “no son como nosotros” y traen el machismo a nuestras sociedades. En relación al autoritarismo, la ultraderecha enfrenta al feminismo con el mantenimiento del orden social tradicional y familiar y, por último, el populismo que define el feminismo como proyecto del establishment.

Para Alba Alonso también es fundamental conectar democracia e igualdad con el objetivo de crear un modelo de sociedad que no excluya a ninguna persona y avance en la lucha a favor de los derechos de las mujeres. Irene Montero no ha querido dejar de reflejar la situación de las mujeres afganas pero, sin olvidarse, de las violaciones a las mujeres de Yemen o de Arabia Saudí que, actualmente, no tienen el protagonismo.

Foto: archivo AmecoPress. 
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Pie de foto: Intervención de Irene Montero

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