Primer proyecto urbanístico con perspectiva de género para Madrid Nuevo Norte

25 de febrero de 2020.

Por Nora Fernández Fernández

Madrid | Sociedad | Situación social de las mujeres | Urbanismo



Distrito Castellana Norte presentaba el proyecto el pasado jueves 20 de febrero en el Auditorio de la Casa del Lector del Matadero de Madrid


Madrid, 24 feb. 20. AmecoPress.- El Área de Compromiso Social de Distrito Castellana Norte presentaba el pasado jueves el primer proyecto urbanístico con enfoque de género en colaboración con la Cátedra UNESCO de Políticas de Género en Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y las vecinas de los barrios de Madrid que han hecho posible el estudio.

Al comenzar el evento, Gema del Pozo, directora de dicha área, concretaba el objetivo del proyecto, que fue incluir esta perspectiva, hasta entonces ignorada, en lo que será el Madrid Nuevo Norte, la regeneración de las zonas norte de la capital. Este plan pretende rehabilitar las zonas más descuidadas del norte de Madrid con espacios públicos y zonas verdes, y gracias al trabajo de decenas de personas, será una regeneración que tenga en cuenta por primera vez la visión de las mujeres en sus planes urbanísticos. “Lo que está claro – decía del Pozo- es que ante un mismo escenario no usamos igual la ciudad las mujeres que los hombres o los adolescentes, simplemente porque no hacemos las mismas cosas”.

Atendiendo a la presentación del estudio, esta regeneración se llevaría a cabo desde una perspectiva nueva donde las mujeres han sido escuchadas y han tenido su papel. Así lo expresaba Inés Novella, Cátedra Unesco de Políticas de Género y agente de igualdad de la UPM, que recordaba el emocionante e importante trabajo que habían realizado para llevar a cabo el estudio. Su razón de trabajar con mujeres es “porque ellas son las que mejor se conocen los barrios, las que saben en qué calles está esto o lo otro, por cuáles se puede pasar de noche y por cuáles no, y por qué”. Según explicaba, los barrios se articulan a partir de un equipamiento público común que son los colegios, y son las madres quienes llevan al colegio a los niños, quienes llevan a nuestros mayores a pasear, quienes van a la compra… “las mujeres tejen y sostienen las redes de los barrios básicamente por ser ellas quienes cuidan a terceros”.

Seguidamente, ella misma detallaba la metodología empleada para el estudio, “tres talleres y tres marchas exploratorias que tenían como objetivo valorar la calidad del espacio público y la seguridad de los barrios”, que fueron Fuencarral, Chamartín y Las Tablas, elegidos estratégicamente por ser colindantes con la zona del proyecto Madrid Nuevo Norte.

De esta forma, Novella daba paso a la intervención de cinco de las participantes de las marchas exploratorias, que contaron a través de su experiencia los puntos más importantes que habían observado durante las salidas. Tras recorrer y analizar críticamente las calles, las mujeres participantes descubrieron que la inseguridad que sienten en determinados lugares suele ser compartida por todas y que el miedo guarda relación con el modo en que la ciudad y el transporte están pensados. Una de ellas, Montse, reparó en “cómo te condiciona la vida la ciudad cuando debería ser al revés” comentando el caso de una conocida que hacía cuatro paradas más de metro todos los días para no pasar por uno de los descampados de Chamartín.

Este es solo uno de los muchos ejemplos que, gracias a las marchas exploratorias, las participantes comentaron para reflejar cómo el urbanismo te hace interactuar con la ciudad. Gema del Pozo, retomando el discurso tras la intervención de las participantes, confirmaba las dos conclusiones generales a las que se había llegado tras las marchas exploratorias: “la vulnerabilidad de los jóvenes y las mujeres y la poca participación de estas en los procesos urbanísticos”.

Justamente por eso Inés Novella recalcaba en su intervención final la importancia de trabajar con mujeres, ya que “siendo las que más utilizan el espacio público, también sufren más sus males”. Siguiendo su explicación, este estudio permitió observar que las zonas más peligrosas para las mujeres eran los puntos donde se encontraba el acceso al transporte público, los más transitados, y por ello, tras escuchar las voces de las mujeres participantes, “la demanda principal es una reconstrucción de las paradas de Fuencarral y Chamartín”, siendo ese y sus alrededores los lugares donde más inseguras se sienten.

Igualmente, el análisis urbanístico con enfoque de género reveló, tal y como contó Novella, que las mujeres no callejean, que, a pesar del ruido y el ajetro, prefieren las calles transitadas con coches y comercios para caminar porque hay gente alrededor y no se sienten solas. De la misma manera, mostró que las mujeres evitan de cualquier manera las zonas poco iluminadas o desérticas, llegando incluso a perder gran parte de su tiempo para sortear esos lugares y no sentirse inseguras.

“El urbanismo con enfoque de género es una cuestión de justicia, de derechos humanos, pero también una cuestión de sostenibilidad y economía” concluía la Cátedra Unesco, que agradecía a las presentes la colaboración y el compromiso que han permitido desarrollar todo este trabajo. Gema del Pozo, directora de Compromiso Social de Distrito Madrid Norte, despedía el evento deseando que “este proyecto sea llevado a la práctica y se replique en todas las zonas del Estado” ya que la evaluación del urbanismo con enfoque de género ha demostrado ser útil para observar las problemáticas que presenta la ciudad, especialmente a quienes la usan más, las mujeres. “Este enfoque no supone un mejor urbanismo para las mujeres, sino un urbanismo mejor para todos” finalizaba del Pozo.

Foto: Archivo AmecoPress
— 
Sociedad - Situación social de las mujeres - Urbanismo. 24 feb. 20. AmecoPress.



Tweets por el @PressAmeco.
AmecoPress