Economía, Empleo y género, Madrid, Jueves 13 de diciembre de 2007, por Maria Cobos
Los colectivos de Trabajadoras domésticas exigen al Gobierno una Ley que recoja todos los derechos y obligaciones de empleadas y contratantes y que en la Seguridad Social se reconozca a este colectivo con las mismas prestaciones que tienen otros sectores.

Existen alrededor de un millón de trabajadoras del hogar aunque, según datos de la Encuesta de Población Activa, el promedio de afiliadas a la Seguridad Social en el es únicamente des 300.000 personas. Es este un sector en el que el 91% de las trabajadoras son mujeres; el colectivo de la economía donde más mujeres están empleadas, después del comercio y los servicios empresariales.
El mes de septiembre pasado, el Gobierno presentó a sindicatos y patronal una propuesta para reformar las condiciones laborales del empleo doméstico y también su Régimen Especial de la Seguridad Social; propuesta que debería ser aprobada antes de que acabe la presente legislatura y que es una reforma del Real Decreto 1424/85 aprobado hace 22 años.
Solicitud de mejora de las condiciones laborales
Las Asociaciones de Empleadas del Hogar expresan los puntos que se deben tener en cuenta para que en la nueva normativa las trabajadoras domésticas sean reconocidas como tales y se equiparen sus derechos al resto de los trabajadores y trabajadoras.
Los colectivos proponen que el contrato laboral sea por escrito y obligatorio dado que en la mayoría de los casos ni se entrega nómina ni se firma un contrato, sino acuerdos verbales que se realizan a título individual entre familia y trabajadora. También demandan una jornada máxima de 40 horas semanales tanto para empleadas externas como internas; en el cuidado del trabajo nocturno, una jornada máxima entre las 21 y las 8 horas.
Otra reivindicación es que el salario nunca pueda ser inferior al mínimo anual interprofesional; indemnización por cese igual que en el resto de los sectores; alta en la Seguridad Social desde la primera hora de trabajo dado que hoy las trabajadoras domésticas sólo pueden pedir el alta con más de 18 horas semanales trabajadas.
Por otro lado, el colectivo exige la desaparición de las agencias intermediarias que actúan ilegalmente y se lucran a costa de las mujeres, proponiendo las Asociaciones, una contratación a través de servicios públicos de empleo o de empresas sin ánimo de lucro; en los casos de baja por enfermedad que se reparta la cotización a la Seguridad Social entre trabajadora y la parte contratante; que se prohíban los descuentos en los salarios por manutención y alojamiento de la empleada y, por último, que las empleadas del hogar tengan derecho a prestación por desempleo.
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Fotos: AmecoPress
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Economía – Empleo y género – 13 diciembre, 07 (AmecoPress)