"Los roles de género que imperan en lo privado se vuelcan en la estructura laboral del sector cinematográfico"
Madrid, 07 jun. 21. AmecoPress.- La Asociación de Mujeres Cineastas y Medios de Medios Audiovisuales (CIMA) ha presentado su informe anual correspondiente a 2020 sobre la representatividad de las mujeres en el sector cinematográfico del largometraje español, que no ha dejado de estar masculinizado con un 67% de hombres frente al 33% de mujeres.
El objetivo principal que persigue CIMA es mostrar la representatividad de las mujeres dentro de la producción de largometrajes del año anterior. Para ello se trabaja con datos desagregados por sexo, mujeres y hombres, a fin de realizar comparativas entre ambos. Sólo de esta manera se detectan las diferencias y se ubican las desigualdades, es decir, las brechas de género que marcan la situación de las mujeres en el sector.
Para conocer el nivel de representatividad del sector la Asociación ha recurrido al modelo que plantea la ley de igualdad mediante el que la representatividad equitativa de un sexo u otro está entre intervalos del 40 y el 60%. Por lo tanto, cuando haya una representación superior de alguno de los sexos se habla de un cargo masculinizado o feminizado.
El estudio concluye que existen pocos cargos feminizados frente a los masculinizados, en concreto los cargos ampliamente feminizados son el diseño de vestuarios con un 88% de trabajadoras y maquillaje y peluquería con el 64% de mujeres. Se empieza a valorar la dirección de producción y la dirección artística como cargos equitativos (55% de mujeres). Sin embargo, el resto de los empleos tienen una sobre representación masculina: montaje, producción, guion, efectos especiales y, sobre todo, la desigualdad entre hombres y mujeres destaca en dirección, en sonido, en dirección fotográfica y en la composición musical.
Se hace visible la reproducción de los estereotipos de género cuando la participación de las mujeres sobresale en la parte estética como es el vestuario o maquillaje: “Este esquema es muy relevante porque vemos que los roles de género que han imperado en lo privado se vuelcan en la estructura laboral con la incorporación de las mujeres”, ha explicado en la presentación la directora del informe CIMA, Sara Cuenca.
La segregación vertical (aquella teoría que dice encontrar más mujeres en cargos base y menos en los puestos cercanos al poder) está presente y muy polarizada en el grupo técnico estético, pero a medida que se asciende en cargos cercanos al poder las mujeres van desapareciendo: 55% en la parte organizativa, pero a partir de ahí se diluyen.
Desde CIMAS celebran que en más de la mitad de los cargos estudiados hay más representatividad de mujeres que en años anteriores. La triste noticia es que en otros no existe ese crecimiento tan visible y la situación está estancada como ocurre en los sectores de montaje, que solo crece el 1%, en dirección (2%) o en composición musical (3%).
El estudio reconoce que el género de animación es por excelencia el gran espacio masculinizado frente a otros géneros como pueden ser el documental y el de ficción. Es importante señalar que el de ficción está representado en un 34% por mujeres y el documental en un 31%. Sin embargo, aquí es necesario atender al contexto dado que la mayoría de las manos que trabajan la ficción recaen en los sectores feminizados como vestuario y maquillaje, lo que aumenta la tasa de mujeres en este género. Estos sectores no son tan demandados en el documental donde en los cargos más próximos al poder las mujeres destacan.
En cuanto a los reconocimientos públicos es necesario señalar que mayoritariamente se suelen conceder a mujeres que despuntan en una única área laboral, (por ejemplo: o por actriz o por directora), mientras que en hombres el reconocimiento recae en una o varias áreas de trabajo. En este caso se ha reconocido a 31 de cada 100 de directoras y guionistas frente al 15 de cada 100 directores y guionistas en festivales y premios públicos. “Las mujeres tienen una frecuencia de reconocimiento elevada”.
Por último, Cuenca ha hecho un llamamiento a la colaboración de las comunidades para hacer diagnósticos más frecuentemente que favorezcan la investigación: “Las comunidades que sí que incluyen estos baremos para el fomento de la igualdad tienden a aumentar la presencia de las mujeres dentro de las convocatorias y a reducir las brechas económicas”.
Foto: archivo AmecoPress.
Cultura – Cine – Empleo y género – Brecha Salarial. 07 jun. 21. AmecoPress
