Los jueces dicen que es abuso, las mujeres gritan que es violación

5 de noviembre de 2019.

Por Redacción AmecoPress

Madrid | Política | Violencia sexual | Movimiento feminista | Legislación y género





Madrid, 05 nov. 2019. AmecoPress.- Miles de mujeres vuelven a salir a las calles en varias ciudades del Estado español para gritar que no, no es abuso, es violación. El “pretexto”, la sentencia de la Audiencia de Barcelona, que la semana pasada condenó a penas de entre 10 y 12 años de prisión a cinco de los seis acusados de violar “por turnos” a una menor de 14 años en Manresa. En contra del criterio de la Fiscalía, se decidió que se trataba de “abuso” en lugar de “agresión sexual” debido a que los acusados pudieron realizar los actos “sin utilizar ninguna violencia ni intimidación” porque la víctima se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas. Pero en el fondo, la lícita petición de que solo sí es sí, de que urge no solo modificar las leyes, sino acabar con la “cultura de la violación”.

El debate no es aumentar las penas a los agresores. No es cambiar las palabras en un Código Penal farragoso y antiguo, como si se tratase de una reivindicación conceptual o semántica. Es que está en juego el concepto de intimidación, de “consentimiento”, de violencia y es que es necesario redefinir todo ello desde una perspectiva de género.

El debate no tiene como centro el punitivismo, ni tampoco a ellos, los agresores. El centro del debate en las calles son ellas, las mujeres, a quienes no se cree cuando denuncian violencia sexual, a quienes se juzga cuando son víctimas, a quienes se les exige un tipo de conducta –antes, durante y después de un abuso, de una agresión, de una violación, incluso de varias- que demuestre que sí, que fueron violentadas. Eso no ocurre en otros delitos, tan solo encontramos alguna semejanza en delitos que tienen como objeto a las mujeres, por ejemplo, la trata.

Por eso las mujeres gritan en las calles: ‘Hermana yo sí te creo’. Por eso insisten: ‘No es abuso, es violación’. Por eso reclaman un cambio en el Código Penal. Más de un año y medio después de las manifestaciones multitudinarias que reivindicaron que lo ocurrido en Pamplona en los Sanfermines de 2016 había sido una violación, mujeres de todas las edades, que no entienden o no están dispuestas a aceptar en silencio la violencia sexual, llenaron las calles de más de cuarenta ciudades.

Junto a las movilizaciones, la Plataforma 7N ha lanzado un manifiesto al que ya se han adherido más de 100 organizaciones feministas. Puedes adherirte al manifiesto en este enlace.

“Asociaciones del Movimiento Feminista y gente no asociada nos volvemos a concentrar, hoy 4 de noviembre de 2019, frente al Ministerio de Justicia para mostrar nuestra repulsa ante la sentencia de la Audiencia de Barcelona que condena por Abuso Sexual y no por Violación a los autores de la violación grupal de una adolescente de 14 años en Manresa en 2016.

Desde distintas ciudades de España, volvemos a decir alto y claro “NoEsAbusoEsViolación” y “BastaYaDeJusticiaPatriarcal”.

La sección 22 de la Audiencia de Barcelona ha condenado a 5 de los 6 acusados a penas de 10 a 12 años por abuso sexual y abuso sexual continuado a una menor, pero no contempla como pedía la Fiscalía, elevar la pena a agresión sexual.
La víctima fue violada por turnos en una fábrica abandonada durante un botellón. A pesar de la brutalidad del crimen, el tribunal considera que este no puede ser tipificado como agresión sexual por estar la víctima en estado inconsciente y, por lo tanto, considerar la ausencia de violencia e intimidación.

Exigimos la modificación urgente del Código Penal y que se aplique el artículo 35 del Convenio de Estambul, porque sin consentimiento explícito lo demás es violación.
Reivindicamos que las mujeres que logran acceder con pruebas a un juzgado no queden expuestas a interpretaciones anti-igualitarias del derecho a la libertad sexual, que no sufran una re-victimización o violencia institucional.

Reclamamos que se cumplan los compromisos internacionales suscritos por España como el Convenio de Estambul o las resoluciones del Comité CEDAW de Naciones Unidas, que cierren el paso a las manadas impunes, no queremos estar atemorizadas, queremos poder desarrollar libremente nuestra personalidad y nuestras relaciones igualitarias con los demás, y eso incluye una sexualidad placentera y diversa, pero entre iguales. Cuando una mujer no dice claramente un Sí, no acepta una relación expresamente, sin miedo y sin intimidación, es un NO. Si no es sí es no y lo otro es violación.

La sexualidad de Las Manadas no es tal y, por tanto, no puede ser nuestro modelo. Es dominio y es agresión a las mujeres. Como ha reportado feminicidio.net, desde principios de 2019 hasta el 2 de agosto, fecha de la última actualización, al menos se han producido 42 agresiones sexuales múltiples, y desde el 2016 se han documentado un total de 134 agresiones sexuales múltiples.

Demandamos educación afectivo sexual con valores de igualdad y de placer mutuo, que contrarreste una industria de la pornografía que trivializa la violencia hacia las mujeres. Mas educación, menos explotación.

Exigimos una justicia con perspectiva de género, que emane del pueblo, de una sociedad compuesta a partes iguales por hombres y mujeres iguales en derechos y expectativas vitales."

Foto: archivo AmecoPress

Política – Política y género – Feminismo – Movimiento feminista –Violencia sexual –Legislación y género. 05 noviembre. 19. AmecoPress