Juicio a tres manifestantes feministas

Libertad de expresión vista para sentencia: el Santo Coño Insumiso alarga la procesión por los juzgados

8 de octubre de 2019.

Por Redacción AmecoPress

Sociedad | Madrid | Situación social de las mujeres | Feminismo | Movimiento feminista | Legislación | Legislación y género | Religiones | Manifestaciones



La Fiscalía mantiene la multa: 3.000 euros cada una


Madrid, 7 oct. 2019. AmecoPress.- El pasado jueves 3 de octubre, las tres mujeres procesadas por la procesión del Santo Coño Insumiso volvieron a explicarse ante el Juzgado de lo Penal número 10 de Sevilla. La Fiscalía y la asociación Abogados Cristianos las acusan de delitos contra los sentimientos religiosos. Ellas insisten: se manifestaron el 1 de mayo de hace media década para reivindicar los derechos laborales y reproductivo-sexuales de las mujeres. No hubo intención de ofender al colectivo católico en ningún momento, según la defensa.

El caso está visto para sentencia. Cada parte lo ve de una manera: Abogados Cristianos les achaca un “dolo premeditado” y ellas sostienen su protesta política. Donde alguien ve ofensa, otra persona puede ver artivismo. El juicio era un caso mediático que reunió tanto a feministas como a feligreses a las puertas del juzgado. Maria Alyokhina, una de las Pussy Riots, encarcelada por ofender a la Iglesia en Rusia, se acercó para apoyar la causa feminista. Por otra parte, Cristina Peláez, concejal de Sevilla por Vox, levantaba el lema #RespetaMiFe en una pancarta.

Antonia Ávalos, Rocío B. y Olga L. no niegan su participación en aquella manifestación hace ya cinco años. Utilizaron la referencia religiosa “para llamar la atención, dentro de una performance reivindicativa, por unas leyes más justas". Todas reconocen haber participado en los cánticos que distorsionan la letra del Ave María o el Credo, pero ni ellas ni la Policía Nacional -llamada como testigo- que presenció la manifestación recuerdan queja alguna en aquel momento. Sin embargo, sí admiten que la empatía les haría retractarse: Ávalos dice que si hubiera sido consciente de tal molestia, no lo hubiera hecho.

Tampoco nadie procedió a su identificación, que fue posterior: cuando los letrados católicos interpusieron la denuncia, empezó un proceso de identificación. El listado de personal inscrito en las asociaciones feministas afines y los vídeos que se difundieron en las RRSS pusieron nombre y apellidos al proceso judicial del Santo Coño Insumiso. Ya son cinco años y medio y todavía queda más: el juez las vuelve a citar en marzo. El movimiento feminista en España (y fuera) no ha dejado de apoyarlas, en las redes sociales y en algunas ciudades.

¿Libertad de expresión o libertad de religión?

El artículo 20 de la Constitución Española versa sobra la libertad de expresión, un tema que en la ciudad hispalense parece que se juzga cada vez de una manera. Mientras que en Madrid la Cofradía del Santo Coño de todos los Orgasmos no ha ido a juicio, en Sevilla estas tres feministas soportan el yugo de ser, precisamente, eso: feministas. Sorprende echar la vista atrás en la hemeroteca andaluza y descubrir el caso de Matanza Cofrade, un videojuego sobre la Semana Santa, donde elementos, motivos y demás bártulos de la religiosidad conformaban el mundo en el que zombies morían continuamente. Cuando se llevó a juicio a su diseñador, el hombre explicó que los personajes no eran nazarenos, sino parte del juego, algo virtual. ¿Qué pasa entonces cuando ellas explican que son mujeres trabajadores manifestándose? ¿Es un dato sin importancia?

El contexto de la performance es importante. Ellas no entraron en una Iglesia un domingo a mediodía vociferando un Credo con la letra cambiada. La libertad de expresión “especifica” los límites, de un lado hacia otro y viceversa. Primero, deja claro que “no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa”. Después añade que “tiene su límite en el respeto al resto de derechos reconocidos en ese Título, especialmente en “el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia”. La fiscal mantiene su petición, una multa de 3.000 per capita, mientras deja en el horizonte la duda: ¿en un escenario así pesa más la libertad de expresión o la de religión?

Foto: Archivo AmecoPress, cedido por Cofradía del Santo Coño de Todos los Orgasmos
— -
Sociedad - Feminismo - Movimiento feminista - Legislación - Legislación y Género - Situación social de las mujeres - Religiones - Manifestaciones. 7 oct. 2019. AmecoPress.