La Real Academia de Medicina incluye en su diccionario un síndrome inexistente

23 de julio de 2019.

Por Redacción AmecoPress

Sociedad | Madrid | Violencia de género | Legislación y género | Infancia



El diccionario de la Real Academia Nacional de Medicina incluye en su definición de maltrato infantil el síndrome de alienación parental (SAP), a pesar de que este no está reconocido por ninguna institución internacional


Madrid, 23 julio. 19. AmecoPress.- El diccionario de la Real Academia Nacional de Medicina incluye en su definición de maltrato infantil el síndrome de alienación parental (SAP), a pesar de que este no está reconocido por ninguna institución internacional. Voces expertas han denunciado en reiteradas ocasiones que se trata de un síndrome que no existe, pero se utiliza en procesos de divorcio –en la mayoría de las ocasiones, en contra de las mujeres-. Un síndrome que no existe, pero se difunde. Que no existe, pero se nombra.

Según recoge el diccionario de la RANM, el maltrato infantil, definido como el conjunto de acciones que afectan de manera negativa a la salud física o mental de un niño, "puede incluir desde agresiones físicas más o menos graves […] hasta las que pueden considerarse como de naturaleza psíquica o psicosocial", entre las que figuran la inducción a la prostitución o a la drogodependencia, el abandono, las vejaciones e insultos o el mencionado síndrome de alienación parental.

Los defensores del llamado SAP, este supuesto síndrome surge cuando uno de los padres, generalmente la madre, manipula a sus hijos e hijas para que se enfrenten al otro progenitor durante un proceso de separación o divorcio.

Pero, tal y como asegura quien fuera delegado del Gobierno para la violencia de género, Miguel Lorente, “el SAP no ha sido reconocido como entidad clínica diagnóstica en ninguna de las clasificaciones internacionales y, en consecuencia, los órganos académicos e institucionales no pueden actuar al margen de esas referencias”.

De hecho, el llamado SAP ha sido rechazado por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) (ésta no lo incluye en ninguno de sus manuales diagnósticos) y denunciado como falso por la Asociación Española de Neuropsiquiatría.

“Es un arma más del patriarcado contra el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias. Maltrato, el de los padres que se sirven de esta falacia y las instituciones que la promueve”, sostienen desde la Plataforma 7N contra las violencias machistas.

Este inexistente síndrome fue propuesto por un médico estadounidense, Richard Gadner, en 1985. Dicho síndrome consistía, según Gadner, en un desorden según el cual un niño o una niña, de forma permanente, denigra e insulta sin justificación a uno de sus progenitores, supuestamente motivado por el otro (otra, según defienden los defensores de esta teoría, curiosamente).

Son también conocidas las manifestaciones y advertencias que sobre el uso de este inexistente síndrome y su aplicación han realizado los poderes del Estado Español. El propio CGPJ se ha pronunciado en varias ocasiones respecto de la utilización en los casos de separación y divorcio y medidas sobre custodia de menores, recomendando “estar alerta ante la presencia de este supuesto síndrome, del que se constata su presencia en el ámbito del CGPJ, así como eliminar los contenidos formativos que aparezcan cargados de prejuicios y promover con garantías la preparación de los profesionales en bases sólidas científicas”.

Especialistas en psicología, psiquiatría tanto nacional como internacionalmente también han expresado su rechazo a este “falso síndrome”, así como numerosas personas profesionales de la medicina, psiquiatría, pediatría, psicología y otros trabajos relacionados con menores y violencia machista.

Sin embargo, jueces, fiscales y peritos judiciales lo siguen empleando en vistas y sentencias. Y bajo el disfraz de palabras distintas, dado el descrédito creciente del SAP como tal, se sigue empleando en los juzgados. No existe, pero se utiliza. No existe, pero se difunde. No existe, pero se nombra.

Foto: archivo AmecoPress

Sociedad – Infancia – Violencia de género – Legislación y género. 23 julio. 19. AmecoPress