Son importantes sus obras y sus acciones en defensa de los derechos de la mujer.

La filósofa estadounidense Martha Nussbaum, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales

31 de octubre de 2012.

Por Redacción AmecoPress

Cultura | Estado Español | Liderazgo | Feminismo | Madrid, Agencias



“Es necesaria una educación bien fundada en las humanidades para que las sociedades mantengan la lucha por la justicia”


Madrid, 31 oct. 12. AmecoPress.- Nussbaum, en la ceremonia de entrega de los Príncipe de Asturias en el Teatro Campoamor ovetense, tras agradecer un premio por el que se siente "conmovida y humildemente honrada", ha recordado que lo recibe por su trabajo en colaboración con economistas sobre el enfoque del desarrollo humano, que ella denominó teoría de las capacidades.

La filósofa estadounidense ha sostenido que el crecimiento económico medido por el PIB per cápita no es suficiente para evaluar la calidad de vida de un país, porque "no capta qué es lo que la gente está luchando por conseguir" y puede dar una alta calificación a naciones que guarden importantes desigualdades de oportunidades.

"Una nación puede tener un alto crecimiento sin libertad política o religiosa, pero la gente desea tener una voz sobre su vida política y moral", ha incidido. Nussbaum, por ello, ha señalado que la economía no debe centrarse de forma exclusiva en el crecimiento, porque "en el fondo se trata de una disciplina normativa enfocada en las personas" y precisa "lo que tenía en sus inicios, el ’input’ de la filosofía, para articular los objetivos de una sociedad que sea sensible a las personas".

Una vez que ha subrayado "la importancia que tiene la filosofía para la economía", Nussbaum ha apuntado otra de las orientaciones de su labor académica -que desarrolla en la Universidad de Chicago tras doctorarse en Harvard-, que es necesaria una educación bien fundada en las humanidades para que las sociedades mantengan la lucha por la justicia.

Vida y obra

Nació en Nueva York el 6 de mayo de 1947 en el seno de una familia acomodada. Es hija de George Craven, abogado de Filadelfia, y Betty Warren, ama de casa. Estudió teatro y lenguas clásicas en la Universidad de Nueva York (NYU) (BA 1969), y gradualmente se fue acercando a la filosofía, para finalmente graduarse en Harvard en 1972. Durante esta época se casó con Alan Nussbaum (de quien se divorció en 1987), se convirtió al judaísmo, y nació su hija Rachel.

Enseñó filosofía y letras clásicas en Harvard en los años setenta y a principios de los ochenta, antes de trasladarse a la Universidad de Brown. Uno de sus libros más influyentes, La fragilidad del bien: fortuna y ética en la tragedia y la filosofía griega (The Fragility of Goodness), que tiene como tema la ética antigua, fue particularmente influyente y la convirtió en una figura reconocida en el ámbito de las ciencias sociales. Posteriormente, la valía de su trabajo la hizo merecedora de títulos honoríficos en más de 25 instituciones.

Durante la década de los ochenta, Nussbaum comenzó un trabajo en colaboración con el economista Amartya Sen (Premio Nobel de Economía) en temas relacionados con el desarrollo y la ética. En conjunto con Sen, promovió el concepto de "capacidades" ("libertades sustanciales" como la posibilidad de vivir una larga vida, de llevar a cabo transacciones económicas, o la participación en actividades políticas) como las partes constitutivas del desarrollo, y de la pobreza como una privación de dichas "capacidades". Esto contrasta con los acercamientos teóricos que se habían hecho sobre el desarrollo hasta ese momento. Cabe resaltar que mucho de lo que Nussbaum dice en su trabajo se basa en una perspectiva aristotélica.

Nussbaum ha participado, con otros intelectuales, en debates sobre temas morales, tanto desde revistas semipopulares y críticas de libros, como desde el estrado, testificando en la corte. Sus contrincantes han sido Allan Bloom, John Finnis y Robert P. George, Harvey Mansfield y Judith Butler, entre otros. Por otra parte, también han sido importantes sus obras y sus acciones en defensa de los derechos de la mujer.

En su última obra traducida al español, El ocultamiento de lo humano: repugnancia, vergüenza y ley, hace un profundo estudio de las emociones, algo que ya había empezado a vislumbrarse en obras anteriores suyas. Allí se pregunta si estas emociones son universales o si varían dependiendo de la cultura; si dichas emociones se aprenden y, en caso de que la respuesta sea afirmativa, si pueden "desaprenderse" las emociones equivocadas, etc. Todo esto, en un constante transitar entre la filosofía y el derecho.

Foto: Archivo AmecoPress

--------------------

Estado Español – Cultura – Liderazgo – Feminismo. 31 oct. 12. AmecoPress.