Haití: ¡¡Viva el espectáculo!!

2 de febrero de 2010.

Por Cristina P. Fraga

Medios de Comunicación | Madrid | Opinión | Comunicación y género



Plató gratuito para los operadores televisivos del primer mundo


Madrid, 1 feb. 10. AmecoPress.- Telediarios e Informativos en directo, utilización de dos cámaras simultaneas en la filmación de los reportajes, reporteros y reporteras a la caza y captura en directo de la parturienta o de las primeras palabras “en exclusiva” de una persona rescatada de los escombros después de 21 días, periodistas introduciéndose en una pelea colectiva por acceder a alimentos…estas y muchas otras situaciones llenan los informativos televisivos de la CNN, FOX, TELEVISA, y todas las operadoras televisivas, incluidas las españolas, que han instalado allí sus platós volantes, de forma permanente, como si se tratará de un reality sow, con diferentes tramas.

Lo que queda de la ciudad de Puerto Príncipe se ha convertido en un plató gratuito en donde los reporteros y reporteras forman parte del circo mediático. Un inmenso circo de miles y miles de medios informativos acreditados.

Yo me pregunto, con cierta sorna, si llegarán a ser suficientes los alimentos de la "ayuda humanitaria" enviados por los “países ricos” para tanto reportero dicharachero.

“Mujeres vagabundeando sin destino son abordadas por un reportero cámara en ristre, que a su vez es grabado por otra cámara, y que pasa de inmediato a ser el gran protagonista de la proeza. Ese reportero, después de dejar su filmadora en el suelo, manifiesta a cámara, el hambre y las dificultades que está sufriendo, se refiere a él, en este desolado país”; esta es una de las miles de informaciones que inundan las pantallas de nuestros países bien alimentados, a la hora del “buen comer”.

La CNN, introduce un reportero en un helicóptero de los cascos azules de la ONU, para trasmitir en directo el parto de una famélica mujer haitiana. La emoción le embarga y no puede reprimir una lágrima. Ni en la mejor película de Oliver Stone sobre Vietnam, la Guerra del Golfo, vamos que ni en Apocalipse Now hubieran conseguido imágenes semejantes y sobre todo gratis.

La FOX envía un reportaje en exclusiva de su “reportero mediador”. Un aguerrido periodista separa con determinación a varios “autóctonos” que se destrozan a palos, entre ruinas, por no se sabe que cosa. ¡Prueba conseguida!. El reportero mediático recibirá algún premio el próximo año a su arrojo y valentía.

En la española Cadena Ser, se corta la emisión las veces que haga falta (cuatro veces se interrumpió el programa “Hablar por hablar”), para que su enviado estrella a Haití, pudiera conseguir la voz en directo de una niña de 2 años que después de dos semanas era rescatada con vida. Con voz entrecortada y emocionado, el reportero no consiguió la voz de la niña, pero si puso en evidencia el protagonismo de nuestros bomberos; uno de ellos, también emocionado, transmitía la pericia de nuestros “apaga fuegos sin fronteras”, los mas reputados y solicitados (faltaría más), en todas las catástrofes “naturales” contemporáneas.

Soy periodistas, soy culpable

Y podría seguir hasta la extenuación. Esta es la práctica profesional que inunda nuestros países. Ya es hora de que se elaboren unos manuales de “buenas prácticas”, que no confundan la información con el espectáculo. Parapetados detrás de la magnánima e intocable “libertad de expresión”, hemos perdido el norte.

¿Debe ser ésta la tarea principal de los y las periodistas en situaciones como ésta?

“Los periodistas no somos ONGs”. Esta y otras frases por el estilo se expanden por las Facultades de Comunicación y las redacciones. Parece que el componente humanístico no debe ni aparecer en nuestra práctica profesional. Las grandes palabras, objetividad, libertad de expresión, la inmediatez, la exclusividad, como se comen.

¿Cuáles han de ser los ingredientes? ¿Debemos formar parte del mundo del “sow business” y pasar a ser protagonistas de las noticias? ¿Hemos de competir, caiga quien caiga, como buitres, por la exclusiva? ¿Debemos olvidar las principales funciones del periodismo, informar y formar, para que prevalezcan las subsidiarias, entretener y divertir? ¿Debemos, en función de las audiencias, invisibilizar a las mujeres en las informaciones y mantener el carácter residual que se las asigna?

Son reflexiones que dejo en el aire y que me hago después de más de 35 años de profesión y de dirigir la agencia de comunicación de género AmecoPress.

Fotos: Archivo AmecoPress

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Opinión – Medios de Comunicación. 1 feb. 10. AmecoPress.