Sudán

“No voy a pagar la multa, prefiero la cárcel”

8 de septiembre de 2009.

Por Petra Cristian

Madrid | Internacional | Derechos humanos | Violencia de género



Lubna Husein culpable por usar pantalones


Madrid, 8 septiembre 09. Redacción AmecoPress.- Podía haberse escudado en su inmunidad diplomática. Podía haberse declarado culpable, pagar la multa y esquivar el riesgo de recibir 40 latigazos. Sin embargo, la periodista sudanesa Lubna Husein decidió plantarle cara al miedo y a los que la acusaban de actitud «indecente» por vestir con pantalones.

Finalmente, ha sido condenada a pagar una multa o a pasar un mes en prisión y ella, como era de esperar dada su trayectoria valiente, ha preferido ingresar en la cárcel antes de pagar los 145 euros exigidos. Lubna fue detenida el pasado julio en una fiesta junto a otras doce mujeres. Se enfrentaba a una pena de 40 latigazos por vestir prendas consideradas «indecentes». Al menos diez de las otras detenidas se declararon culpables y fueron azotadas, según ha dicho la propia Husein.

Ella no pagará. “No voy a pagar la multa, prefiero la cárcel” afirmó tras conocer la sentencia.

El caso de Husein, como informábamos ayer, congregó a varias decenas de mujeres en las inmediaciones del tribunal que le expresaban así su apoyo. «Lubna nos ha dado una oportunidad. Es muy valiente. Es la primera que no guarda silencio», destacó Sawsan el Showaya. Antes de que comenzase la sesión, se produjo un altercado entre las manifestantes y un grupo de islamistas que coreaban eslóganes religiosos y llamaban «prostitutas» a las manifestantes.

"Ha sido conducida a la cárcel de mujeres de Omdurman, la ciudad gemela de Jartum, en la confluencia de los dos Nilo," ha dicho Kamal Omar, un abogado de la detenida. Varias fuentes han confirmado esta información.

"Ha sido declarada culpable, pero sabemos que no es culpable. Ha sido multada con 500 libras (145 euros)", ha asegurado Yasser Arman, miembro del Movimiento para la Liberación del Pueblo de Sudán, que pudo entrar en el juicio -vetado a la prensa- y que ha calificado el fallo de "inconstitucional".

Hussein encabezó una campaña contra el artículo 152 del Código Penal sudanés de 1991, que entró en vigor dos años después del golpe de Estado del actual presidente Omar el-Bashir, y que conlleva una pena máxima de 40 latigazos por quien " cometa un acto indecente, un acto que viola la moral pública o el uso de ropa indecente".

Sin embargo, este artículo viola la Constitución del Sudán y el espíritu de la ley islámica (Sharia) en vigor en el norte de Sudán, de mayoría musulmana, según la periodista convertida en activista.

Apoyo internacional

Lubna Hussein, cuyo juicio fue aplazado el pasado agosto 4, ha recibido apoyo en el extranjero por su enfrentamiento contra la ley.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió este martes de que la condena impuesta ayer a la periodista sudanesa Lubna Hussein por vestir pantalones viola las normas del Derecho Internacional ratificadas por Sudán y afirmó que se trata de un caso "emblemático" de la amplia discriminación por motivos de género que sufren las mujeres en Sudán.

Según el portavoz del organismo, Rupert Colville, Lubna Hussein, antigua empleada de la ONU, y varias otras mujeres fueron detenidas arbitrariamente el pasado mes de julio en Jartum y sometidas a juicios sin garantías.

Hussein fue declarada ayer culpable de "indecencia" por un tribunal de Jartum y condenada a un mes de cárcel, después de que ella se nagara a pagar la multa de 500 libras sudanesas (145 euros) que se le impuso.

Las otras doce mujeres fueron declaradas culpables en julio y diez de ellas fueron condenadas a recibir azotes, según la propia Hussein, que se libró finalmente de los 40 latigazos con que inicialmente iba a ser castigada.

"El caso de Lubna Hussein es, en nuestra opinión, un emblema de la extendida pauta de discriminación y aplicación de leyes discriminatorias contra las mujeres en Sudán", declaró Rupert Colville a Reuters. "No se escuchó a ningún testigo de la defensa y no está claro si hay posibilidad de apelar", añadió.

Según Colville, el código penal sudanés no precisa cuáles son las vestimentas indecentes. Por ello, la detención de estas mujeres fue "arbitraria y a discreción de los agentes de policía". Las leyes nacionales establecen que llevar ropas indecentes puede ser castigado con 40 latigazos, con una multa o con ambas penas. "Pero en virtud de las normas internacionales de Derechos Humanos, los latigazos son un castigo cruel, inhumano o degradante", aseveró el portavoz.

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional ha instado este fin de semana las autoridades sudanesas a derogar la ley y retirar los cargos.

"La forma en que esta ley es utilizada contra las mujeres es inaceptable y la condena regular de hasta 40 latigazos, es repugnante", dijo la organización en un comunicado.

"Esta ley está escrita de manera que es imposible saber lo que es decente o indecente", de forma que deja espacio para que la policía arbitraria, subraya Amnistía, que también considera que la ley "discriminatoria".

"Lubna es un símbolo. Hay muchas más mujeres de lo que crees que son víctimas de esta ley", ha denunciado Keji Jermalili Roman, miembro del Movimiento Popular de Liberación (ex rebelde SPLM del sur), durante una manifestación en apoyo a la activista en los alrededores del tribunal.

Represión policial

La Policía sudanesa ha reprimido con violencia y ha detenido a varias decenas de mujeres en esta marcha, donde más de un centenar de personas se ha reunido ante el tribunal en el centro de Jartum para apoyar a la joven bajo el grito de "Libertad, Libertad" y pancartas contrarias a la flagelación.

Sin embargo, en la marcha se ha infiltrado un grupo de islamistas, que al grito de "Alá es grande" han atacado verbalmente a los partidarios de Lubna Ahmed al-Hussein. Armados con escudos y porras, la Policía ha golpeado a los manifestantes y ha dispersado a la multitud tras detener a unas cuarenta mujeres.

"48 mujeres han sido detenidas. Algunos de nosotros hemos resultado heridos y uno está sangrando", ha declarado Hadia Hassabala, colaboradora de AFP presente en los hechos.

La policía ha prohibido los fotógrafos y cámaras filmar el evento, mientras que los periodistas no se les ha permitido el acceso a la sala.

Fotos: Archivo AmecoPress/Agencias

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Internacional – Derechos Humanos – Violencia de género. 8 septiembre (09). AmecoPress