La Mujer de Enfrente

Edward Kennedy, un aliado en la lucha de las minorías

4 de septiembre de 2009.

Por Leticia Puente Beresford

Política | Internacional | Opinión | Nueva York





Nueva York, septiembre 09. AmecoPress/CIMAC.- Edward Kennedy, el llamado “león político liberal” murió en Massachusetts; el cáncer termino con él, pero le sobreviven un legado y un camino a todo el pueblo americano, incluidos los y las excluidas por su falta de papeles.

Los movimientos feministas, de homosexuales y lésbico, de los derechos civiles y humanos, incluido el abortista, además de los de los y las inmigrantes sin papeles, el educativo y el económico, perdieron a su eterno defensor.

Es éste, el de la reforma migratoria comprensiva, uno de los movimientos más controvertidos en Estados Unidos, que Ted Kennedy defendió, en fórmula conjunta con la bancada republicana, en un anteproyecto de ley totalmente incluyente.

En ese caso, el legislador optó por defender los derechos humanos de las mujeres, hombres y familias enteras (12 millones) de inmigrantes indocumentados.

Edward Kennedy fue un luchador humanista desde el inicio de su carrera política al lado de sus hermanos que, al perder la oportunidad para llegar a la presidencia de Estados Unidos, se abocó a defender la libertad y el sueño americano de estos estratos de la población.

Con George Bush logró la reforma educativa, y dio su apoyo total al hoy primer presidente de ascendencia afroamericana de los Estados Unidos, Barack Obama.

Con más autoridad para hablar de la pérdida del senador, por lo que hace a los derechos humanos de las mujeres, está la presidenta de Feminist Majority Foundation, Eleanor Smeal, quien señaló a las mujeres comprometidas con las mujeres que, por décadas, el senador Edward Kennedy fue el campeón en la defensa de los derechos de las mujeres.

El movimiento de mujeres siempre contó con él, incluso cuando por años sólo unos cuantos tomaban seriamente los derechos de las mujeres, dijo.

El talento y dedicación del senador y de su equipo siempre salieron al paso de los problemas de las mujeres y su defensa en el Congreso, añadió.

Detrás de los escenarios, Ted Kennedy solía sentarse con líderes de los movimientos y activistas de organizaciones se mujeres y de derechos humanos, a fin de crear las estrategias pertinentes para tomar medidas.

Así, gracias a su estrategia con las minorías y mayorías del Senado, logró pasar legislaciones que favorecieron a millones, y trabajó para conseguir mejores días para el porvenir.

Durante las batallas legislativas, el senador Kennedy nunca dejó caer el movimiento de las mujeres. No siempre ganamos, pero siempre salíamos fortalecidas, por su pasión, conocimiento, consulta sabia, sus aptitudes legislativas y su inspiración.

Como líder de los derechos de las mujeres –explica Smeal—, tuve ve el privilegio de trabajar con el senador Kennedy en muchas luchas, y por décadas; extrañaremos, abundó, su liderazgo y su gran entendimiento.

Pero, por supuesto que nuestro sueño nunca morirá, dice Smeal. La pelea continúa y nunca olvidaremos al senador Kennedy y su indomable espíritu.

De la labor legislativa de Kennedy sobresale el de Equal Rights Amendment Extension Act of 1978. Ley de salario mínimo que impactó en las mujeres. The Pregnancy Discrimination Act, que prohíbe la discriminación de las mujeres embarazadas en el ámbito laboral y que le dio vuelta a una decisión de la Suprema Corte de Justicia que permitía esa discriminación. The Civil Rights Restoration Act, The Freedom of Acces to Clinic Entrances Act (FACE), que protege la salud reproductiva, además de otras iniciativas vinculadas con la discriminación sexual y salarial.

Logro un sinnúmero de modificaciones sobre el cuidado de salud, incluyendo la relativa al estudio de células y la creación del fondo de salud reproductiva, entre otros.

Como explica Smeal, el movimiento feminista, está de luto, porque no es fácil encontrar hombres comprometidos con los derechos de las mujeres. En la mayoría de los países, los hombres que legislan aparentan estar de nuestro lado, pero sólo lo hacen cuando están en campaña, en búsqueda del voto. Cuando ganan su posición en los lugares camerales, se olvidan. O simplemente le dan vueltas al cuadrado, dándole largas a legislar a favor de los derechos humanos de las mujeres o simplemente votando en contra.

Con Edward Kennedy se cierra una etapa de lucha y de logros a favor de las mujeres, si bien el movimiento feminista está abierto para buscar más aliados, hasta conquistar la libertad y los derechos humanos y civiles.

Fotos: Archivo/Agencias

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