Cualquier mujer en el foco de la opinión pública puede convertirse en objetivo de insultos en internet

El odio cotidiano al que se expone una mujer en internet

14 de febrero de 2019.

Madrid, Agencias | Sociedad | Acoso sexual | Ciberacoso | Nuevas tecnologías



La cantante alemana Lena Meyer-Landrut escribió todos los insultos que recibe a diario en un espejo, se hizo un selfie y lo subió a Instagram


Madrid, 14 feb. 19. AmecoPress/DPA. - La cantante Lena Meyer-Landrut publicó un selfie en Instagram con todos los insultos que recibe a través de internet, "P* estúpida", "zorra", "fea e inútil", "mujer asquerosa"... Son solo algunos de los insultos dirigidos a Lena Meyer-Landrut a través de internet.

La cantante alemana de 27 años que ganó el concurso de la canción de Eurovisión en 2010 ya estaba harta. Escribió todos los mensajes en un espejo con un rotulador negro, se hizo un selfie con ellos y lo subió a Instagram. En un día recibió unos 150.000 "me gusta" y miles de personas respondieron a su post.

Cualquier mujer en el punto de mira puede convertirse fácilmente en objetivo: Actrices y políticas, periodistas y cantantes.

"El odio en internet afecta a todos los géneros, pero adquiere una faceta diferente con las mujeres”, asegura Ingrid Brodnig, una periodista austríaca que publicó un libro sobre el comportamiento de la gente online.

"Cuando las mujeres son insultadas en internet, en seguida se alude a su aspecto físico. Se las humilla, se insulta su apariencia, se las llama p*", explica Brodnig.

A continuación, siguen las amenazas, que suelen ser de violación. "Se trata de la devaluación de alguien como ser humano", afirma Brodnig.

Hay una larga lista de mujeres que hablaron sobre sus experiencias con este tipo de abuso en línea.

"No fueron sus palabras, sino que empecé a creerles", escribió por su parte la actriz estadounidense Kelly Marie Tran, estrella de "Star Wars: The Last Jedi", en un artículo en el "New York Times" en agosto de 2018. Desde que apareció en la película, la joven de 29 años fue acosada en internet durante meses. Llegó un momento en que Tran borró el contenido de su cuenta de Instagram porque ya no podía soportar los comentarios desagradables sobre su género y apariencia. La cuenta, con unos 236.000 seguidores, sigue vacía al día de hoy.

La política alemana de izquierda, Julia Schramm, activa en Twitter, recopiló todos los mensajes de odio que recibió: "Consigue algo de t*, zorra" -y peores- y los posteó en un blog. A continuación los publicó en forma de libro a principios de año. "Creo que la
mayoría de hombres que escribe ese tipo de cosas ni siquiera sabe qué efecto tienen", afirma.

"Es más fácil ser brutal en internet porque no ves a la otra persona, porque no tienes que enfrentarte a lo que estás haciendo y porque la otra persona tampoco te ve a ti", explica Brodnig.

Según el psicólogo social Ulrich Wagner, esto se ve agravado por el "sexismo brutal" que se combina con el lenguaje brutal. "Los estereotipos negativos que existen sobre las mujeres son mucho más fáciles de explotar online", asevera.

Antes de la llegada de internet, esos mensajes mezquinos solo eran posibles por carta anónima, dice el psicólogo. "No hay la misma emoción cuando tienes que ir al buzón primero y luego imaginar que la carta llegará en dos días. No es un efecto tan inmediato", dice, explicando el aumento de mensajes de odio en línea.

Lo que motiva este tipo de mensajes "puede ser el sexismo pero también la rabia extrema", afirma Wagner.

Brodnig también diferencia entre distintos tipos de agresores. "Algunos quieren descargar agresividad, otros disfrutan humillando a otras personas". Los "trols", por ejemplo, surfean internet por el mero hecho de hacer sufrir a otros.

Meyer-Landrut reaccionó de la manera correcta haciendo un selfie de los insultos recibidos escritos en su espejo, dice Brodnig. “Mostró el problema sin ofrecer un escenario a los insultos”, asegura.

"Les robó las palabras para plantear la cuestión", continúa. Es importante hablar de este tipo de experiencias. "Incluso si alguien es realmente famoso, este tipo de mensajes le hace daño. Nadie es tan duro como para que no le afecte en absoluto", agrega Brodnig. Y subraya que los insultos extremos deben ser reportados.

Además, a la periodista austríaca le preocupa otro efecto: Según estudios de Amnistía Internacional, muchas mujeres ya no se atreven a expresar sus opiniones en línea debido a este tipo de ataques.

"Existe el peligro de que las mujeres sean expulsadas del debate público porque están experimentando un internet diferente, más brutal", asegura.

Al día siguiente del mencionado selfie -con los agresivos mensajes recibidos escritos en su espejo- Laudrut publicó otra foto de sí misma. Junto a la imagen escribió: "Crecer a través de la resistencia". Y pidió a sus seguidores que se concentraran en la positividad y el amor.

Fotos: DPA.

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Sociedad – Acoso – Ciberacoso – Nuevas Tecnologías. 14 feb. 19. AmecoPress.