Sábado, 24 de junio de 2017.

Reportajes

La brecha salarial ha aumentado durante la crisis económica

Economía, Empleo y género, Conciliación, Brecha salarial, Madrid, Jueves 23 de febrero de 2017, por Irene Herrera Hidalgo


Madrid, 23 de febrero de 2017. Amecopress. Con motivo de la celebración del Día Internacional de la brecha salarial entre mujeres y hombres, el 22 de febrero, CCOO y UGT reivindican en sus respectivos informes la necesidad urgente de una ley de igualdad salarial que reduzca el aumento de la desigualdad provocado, en gran parte, por la gran crisis económica que impera nuestro país.

El informe “Brecha salarial: El peaje a la discriminación” presentado por CCOO y el informe "La falta de políticas de igualdad en el empleo incrementa la brecha salarial" de UGT exigen la urgente necesidad de una ley de igualdad salarial y la intervención de todos los poderes públicos, para poner en marcha estrategias que contribuyan a disminuir la infravaloración del trabajo femenino.

La brecha salarial, además de ser injusta, expone a las mujeres a la precariedad económica, debido a que los salarios son más bajos y las jornadas laborales son interminables a fin de obtener un salario mínimo de supervivencia. Con esto, se propicia que las mujeres sean victimas sociales de la pobreza laboral y personal.

Una brecha salarial que en España es hasta una sexta parte inferior a los de los hombres, situándose por debajo de la media comunitaria, exactamente en el 16,7%, según datos presentados por la Agencia Eurostat. El pasado 3 de noviembre, día que representa simbólicamente el momento en que esa desigualdad dejaría a las mujeres europeas sin cobrar hasta fin de año, la agencia dio a conocer la diferencia salarial por género en los países de la UE.

La Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA) ha elaborado una proposición de ley para alcanzar la igualdad de los permisos por nacimiento, adopción, de igual duración, intransferibles y remunerados al 100 % para madres y padres.

Esta reforma permitirá que las madres y los padres empleen el mismo tiempo en los cuidados de hijos e hijas, incrementar la tasa de empleo femenino y conseguir la igualdad de retribución por el desempeño de un trabajo de igual valor.

La plataforma lleva 11 años reivindicando la necesidad de cambiar la situación actual en la que ante cada nacimiento o adopción, las mujeres se ausentan de sus puestos de trabajo y cuidan a tiempo completo a sus criaturas, al menos durante sus 16 semanas de permiso de maternidad, seguidas de las 2, 3 ó 4 semanas de permiso de lactancia. Terminado este periodo, muchas lo prolongan con excedencias, reducciones de jornadas o incluso renuncia total a su empleo. Para que los hombres puedan dedicarse por igual, necesitan un permiso de la misma duración que el de las madres.

La maternidad, motivo de discriminación

Uno de los principales problemas del acceso de las mujeres al mercado laboral es la maternidad. El hecho de tener hijos, afecta a la incorporación femenina en el ámbito laboral. Por eso, “las mujeres que no tienen hijos poseen una tasa de empleo siete puntos por encima de las que sí tienen hijos”, según expresa CCOO en su informe sobre la brecha salarial.

El gráfico elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), expuesto por la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), refleja como la tasa de empleo masculina es superior por el hecho de tener hijas e hijos que cuando no tienen. Al contrario, ocurre en la tasa de empleo femenina, que aumenta si las mujeres no tienen hijos e hijas o no se quedan embarazadas.

El gobierno debe comprometerse a incrementar las prestaciones de permisos de paternidad, para que las mujeres tengan mayor facilidad de acceso al mundo laboral, y establecer modelos de trabajo flexibles que ayuden a las madres y a los padres a compartir las responsabilidades de cuidado, de forma más equitativa.

“Los permisos de paternidad son indispensables. El derecho del padre a cuidar de sus hijos debe ser igual que el de la madre, la presencia paterna es esencial en la educación”, manifiesta Ana Herranz, responsable confederal de mujer e igualdad de CCOO.

CCOO, en su informe Combatir las barreras en el acceso, la precariedad en el empleo de las mujeres y la brecha salarial, reivindica la falta de inversión en políticas públicas y protesta en contra de los recortes producidos, que han provocado la vuelta de las mujeres al ámbito privado del hogar, aniquilando el empleo y los servicios públicos de cuidados.

Responsabilidad igualitaria entre madres y padres

La necesidad de conciliación del trabajo y la vida personal ha sido ya planteada a nivel internacional y comunitario como una condición vinculada de forma inequívoca a la nueva realidad social. Todo ello plantea una problemática que debe abordarse, no sólo con reformas legislativas, sino con la necesidad de promover adicionalmente servicios de atención a las personas, en un marco más amplio de políticas de cuidados.
La incorporación de las mujeres al mundo del trabajo asalariado y su participación en espacios públicos ha supuesto transformaciones en las relaciones familiares. En nuestro país, la distribución de las tareas domésticas no se corresponde con el avance a nivel de participación laboral femenina.

De ahí que, las mujeres se integren en el mercado laboral con una clara vocación de permanencia y anhelando ocupar el espacio público que históricamente se les ha negado. Obligándolas a permanecer en el ámbito privado del hogar, donde los valores patriarcales siguen imponiendo un reparto de roles que frenan un desarrollo igualitario en el ámbito laboral.

“Es necesario y urgente el permiso de paternidad para facilitar la inclusión de las mujeres al trabajo y para permitir a los padres que intervengan y colaboren en la educación y el cuidado de sus hijos de forma igualitaria”, declara Ana Herranz, responsable confederal de mujer e igualdad de CCOO.

Indiscutiblemente, la realidad es que las mujeres dedican 2 horas y media más al mantenimiento del hogar que los hombres. Los hombres tienen una hora más que las mujeres de tiempo libre. Las mujeres realizan el 70% del trabajo doméstico y los hombres solo llevan el 35% de las horas de cuidado infantil. Aun cuando las mujeres están empleadas, siguen asumiendo la mayor parte de las labores de cuidado y las tareas domésticas no remuneradas, lo cual condiciona su capacidad para aumentar sus horas en un empleo remunerado, formal y asalariado.

“Cuando la presencia de los padres en las labores del cuidado y de la educación de los hijos sea igualitaria a la de las madres, podremos hablar de la efectividad de las leyes de conciliación familiar”, apunta Ana Herranz.

De modo que, las mujeres se incorporan a un mercado de trabajo concebido, organizado y gestionado en su mayor parte por roles masculinos, donde el trabajo reproductivo no se tiene como prioridad, lo que dificulta de forma importante su inclusión plena.

Esta infravaloración del trabajo femenino propicia que las mujeres sean las destinatarias de los salarios más bajos y, en ocasiones, sus precarias economías impiden su participación social, política, institucional y representativa, cuyas dobles o triples jornadas les dificultan hacer una elección de vida y por tanto ven mermada su libertad.

Por otra parte, la reforma del mercado laboral, el Real Decreto-Ley 3/2012, del 10 de febrero, ha pretendido, respecto al contrato de tiempo parcial, contribuir a la flexibilidad interna de la empresa a través de la adaptación del tiempo de trabajo y de la redistribución del empleo existente en las organizaciones. Ahora, la persona contratada a tiempo parcial podrá realizar horas ordinarias, extraordinarias y complementarias siempre que no se supere la jornada de trabajo de una persona contratada a tiempo completo.

El modelo de contrato a tiempo parcial, es utilizado en su mayor parte, por mujeres que se ven obligadas a trabajar en una franja horaria determinada porque tienen dedicar su tiempo a las tareas del cuidado.

Por eso mismo, se considera que esta reforma ha precarizado aún más las condiciones laborables y ha contribuido a aumentar la discriminación que las mujeres sufren en el trabajo. De ahí que los sueldos sigan manteniéndose bajos, las tasas de actividad y empleo femenino sigan descendiendo y aumente el desempleo.

“Nefasta. Desde 2010, año en que empieza a aplicarse medidas contra la crisis, incluida la Reforma Laboral, han aumentado la desigualdades, se ha precarizado el empleo, extremándose en el caso de la mujeres y ha aumentado la pobreza, cebándose en las mujeres”, puntualiza Ana Sánchez de la coba, Secretaria de Política Social de UGT-Madrid.

Ocupaciones laborables precarias

Las diferencias laborales entre hombres y mujeres se encuentran también en las ocupaciones que desempeñan y al sector de actividad al que pertenecen los puestos. El hecho está en que las mujeres tienden a concentrarse en establecimientos, sectores y ocupaciones peor remuneradas, provocando importantes consecuencias en términos salariales.

En todas las clases de ocupación, la ganancia media de los hombres es superior a la de las mujeres. Entre profesionales que desempeñan trabajos similares, el sueldo masculino supera notoriamente al femenino. El origen de esta desigualdad está directamente vinculado con nuestra socialización de género y los modelos de comportamientos que se aprenden desde la infancia.

La encuesta elaborada por CCOO, a partir de la encuesta de estructura salarial del 2014 realizada por El Instituto Nacional de Estadística (INE) y La Encuesta de Población Activa (EPA), indica que el 28% de las mujeres desempeñan ocupaciones cuyo salario medio anual no llega a 15.000 euros brutos al año. Al igual que se registro en 2010, no existe ninguna ocupación laboral en la que el sueldo medio de los hombres este por debajo de los 15.000 euros.

La encuesta señala que el 40% lo constituyen aquellas mujeres que trabajan en ocupaciones, en las cuales el sueldo medio se encuentra entre 15.000 y 19.999 euros brutos anuales, frente al 29% de los hombres.

El 30% recae sobre el grupo de mujeres que desarrollan trabajos cuyo salario medio se encuentra entre 20.000 y 30.000 euros, frente al 38% de los hombres. Tan solo el 2% de mujeres asalariadas ejercen ocupaciones en las que su sueldo medio supera los 30.000 euros, frente al 31% de los hombres.

Necesidad urgente de políticas de igualdad

El último informe sobre los principios de las políticas de igualdad es el que publica el Ministerio De Empleo y Seguridad Social en el año 2012, denominado “informe sobre la aplicación del principio de igualdad”. En él, se recoge toda la normativa en materia de igualdad de trato y oportunidades.

En el año 2013, la Secretaría del Estado de Empleo incluye un apartado relativo a los planes de igualdad en las empresas, basándose en un seguimiento de personas trabajadoras, en el que se considera a las mujeres como un grupo diferenciado a seguir.

Todos los programas de políticas de igualdad han sido frenados con la aparición de la crisis económica. Sus efectos son sufridos de manera diferenciada entre los dos géneros, ya que las mujeres ocupan una posición desigual y desequilibrada en el acceso a los recursos económicos, en la repartición de tiempos y trabajos o la entrada a los espacios de poder. “Los planes de igualdad en España han conseguido avances, aunque estamos muy lejos de conseguir una igualdad salarial debido al nulo desarrollo reglamentario de la ley de igualdad”, expresa Ana Herranz. “En España, la crisis económica ha sido la tormenta perfecta para las mujeres” opina la responsable confederal de mujer e igualdad de CCOO

Desde la perspectiva de la economía feminista, hay que tener en cuenta los efectos desiguales entre mujeres y hombres, que las crisis económicas pueden acarrear, y las políticas que se ponen en marcha para combatirlas. De esta manera se saldrían de ellas con menos desigualdad. Tres ejemplos históricos de la repercusión de la crisis en la desigualdad de género son los siguientes: mayor intensificación del trabajo de las mujeres, en su mayoría no remunerado, el empleo masculino se recupera antes que el femenino, siendo este aún más precario y, por último, retrocesos en los avances en igualdad.

Para alcanzar la incorporación igualitaria al mundo laboral de mujeres y hombres, hay que insistir en el desarrollo de políticas de igualdad de oportunidades que liberen a las mujeres de ocuparse en exclusiva del trabajo reproductivo y en el estudio de las crisis económicas desde un enfoque de género.

Fotos Amecopress y cedidas por CCOO

Pie de foto 1: Acto organizado por PPiiNA ocn motivo de conmemorar el Día Internacional de Día Internacional de la Igualdad Salarial.

Pie de foto 2: Gráfico elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Pie de foto 3: Ecuesta elaborada por CCOO, en la que se contrastan las ocupaciones ejercidas por las mujeres.

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Economía – Empleo y género– Brecha salarial - Conciliación. 23 feb. 17. AmecoPress.




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