Las directoras de escena desean más funciones programadas de mujeres en teatros públicos

5 de marzo de 2008.

Por Maria Cobos

Cultura | Madrid | Teatro





En el marco del festival “Ellas crean” de Madrid, el Instituto Cervantes acogió a cuatro importantes directoras de escena del panorama español: Inmaculada Alvear, Carme Portacelli, Aitana Galán y Sara Serrano para hablar sobre “Directoras de teatro en la escena actual”.

El panorama teatral se presenta halagüeño si bien los comienzos de toda directora teatral son complicados, difíciles y con cierta inestabilidad debido a la cierta invisibilidad del teatro y en particular de las mujeres en el teatro. Rápidamente se nos viene a la cabeza nombres de directores de escena como Gerardo Vera, Adolfo Marsillach o José Luis Alonso; “en cambio – señala Inmacula Alvear- nos cuesta encontrar mujeres directoras, conocemos a muy pocas mujeres quizá Margarita Xirgu que falleció en 1969, Nuria Espert… pero haberlas haylas”

La dramaturga catalana Carme Portacelli, cuyos trabajos más destacados son, entre otros, “Un enemigo del pueblo” de Ibsen, “El idiota de Versalles” de Cardeña, “El triunfo del amor” de Marivaux o “La misión” de Müller; empezó su carrera teatral como ayudante de dirección en diversos montajes del Teatre Lliure dirigidos por Fabià Puigserver y Lluís Pasqual. Señaló con ironía que se puede decir de ella que “soy la primera directora catalana que ha aguantado el tirón de las dificultades”; además, como dice la actriz María Jesús Valdés, “los hombres no es que no nos quieran, es que no nos ven”. Aseguró que el teatro es una forma de vivir y lo definió como que “el teatro es trabajar en un espacio metafórico y esa ha sido toda mi búsqueda dentro del teatro contemporáneo. Es un todo que engloba la palabra, el discurso, los actores, actrices y el espacio escénico”.

Portacelli, con obras representadas en el Centro Dramático Nacional, señaló que “no creo, ni me atrevo a decir que haya una selección de programación en contra de las mujeres en los teatros nacionales y públicos. No creo que haya una razón racional, pero es curioso que todos nuestros montajes se realicen en la sala pequeña y no en la grande. Nadie nos ha regalado nada y todas nos hemos esforzado mucho, sin embargo, no hay ni una sola mujer que haya dirigido un teatro en España”.

La directora escénica Aitana Galán, empezó como actriz y pasó a la dirección con montajes en salas alternativas. Considera el teatro como uno de los pocos lugares de libertad. Denunció que “en Madrid es difícil montar una compañía, por lo que lo mío ha sido la inestabilidad. A no ser que estés en un teatro nacional, parece que a lo que me dedico es clandestino”.

Con obras como “Jugad, jugad, malditos”, “Vive como puedas”, “Cachorros de negro” o “Adiós a todos”, Galán, señaló que “la prensa y el público te juzgan por ser mujer, y no por ser persona, con lo que descubrí la diferencia de género. Y yo les digo: mirad mi función; no por ser mujer mi teatro va a ser diferente”. Sí considera que la dramaturgia necesita una renovación “está pegada al realismo y al teatro tradicional del tipo de Buero Vallejo. Yo puedo investigar en el realismo costumbrista pero hay que ir más allá, me interesa el espacio, el público, las nuevas tecnologías incorporadas e incluso elementos de performance”.

En cuanto a la promoción del teatro, Galán, mencionó que “los programadores tienen que tener perspectiva cultural; yo no quiero que me den dinero, ni subvenciones, quiero que me den funciones y que el teatro sea una asignatura en la escuela como lo es la música”.

La más joven de las directoras, Sara Serrano, mencionó que la inestabilidad es parte de la naturaleza de nuestro trabajo “me siento nómada”.


Fotos: AmecoPress


Cultura – Teatro – 5 marzo, 08 (AmecoPress)