Sólo 17 mujeres han ocupado carteras ministeriales de 1981 al 2004

23 de enero de 2008.

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El libro “Yo fui ministra”, recoge el testimonio de las ministras de la democracia


El libro “Yo fui ministra” de la periodista Cristina Larraondo, prologado por Leopoldo Calvo Sotelo, primer presidente que incluyó a una mujer en su gobierno, fue presentado anoche en Madrid con la presencia de 7 ex ministras: Soledad Becerril, Rosa Conde, Carmen Alborch, Isabel Tocino, Pilar del Castillo, Ana Pastor y Elvira Rodríguez.

Los testimonios que recoge el libro, editado por Plaza & Janés, son de ministras de la democracia, exceptuando a las de la actual legislatura, que relatan lo que significó dirigir un ministerio, su labor al frente de ellos, cómo conciliaron familia y trabajo y cómo afrontaron el reto de convertirse en pioneras a la hora de abrir camino en el ámbito político.

Se recogen las impresiones de Soledad Becerril, la que fuera primera ministra de la democracia; Rosa Conde, la primera ministra portavoz con el gobierno del PSOE; Matilde Fernández, Carmen Alborch y Cristina Alberdi, feministas militantes; Ángeles Amador que vivió la segunda huelga más larga de la era socialista; Esperanza Aguirre, Loyola de Palacio, Isabel Tocino y Margarita Mariscal con la primera victoria del PP; Celia Villalobos, Ana Palacio, Anna M. Birules, Ana Pastor, Elvira Rodríguez y Julia García Valdecasas, nombradas con la mayoría absoluta de Aznar.

La autora, Cristina Larraondo, explica que “en una primera investigación comprobé que hasta la llegada del Gobierno paritario de José Luis Rodríguez Zapatero en 2004 tan sólo 17 mujeres había sido ministras durante casi 30 años de democracia. En sus cinco años como presidente del Gobierno, Adolfo Suárez no contó con ninguna mujer en su gabinete. Leolpoldo Calvo Sotelo, que gobernó el país durante apenas dos años, nombró a Soledad Becerril ministra de Cultura en 1981, con lo que pasará a la historia como el primer presidente democrático que apostó de manera real por las mujeres. A lo largo de las tres legislaturas en las que Felipe González estuvo en el poder, cinco mujeres ocuparon puestos de responsabilidad en sus gobiernos. José María Aznar apostó por cuatro mujeres durante su primera legislatura y por siete durante su última legislatura”.

En la presentación del libro hubo un recuerdo, por parte de las ministras del PP, a Loyola de Palacio. Así, Ana Pastor recordó que si Palacio estuviera aquí diría que “en España hay mucho machista”. La rueda de intervenciones la inició Soledad Becerril que dijo que su nombramiento “fue una sorpresa para la opinión pública. Hubo un pequeño revuelo porque llamó la atención mi nombramiento por el hecho de ser mujer”.

Siguió Rosa Conde que manifestó que “el hecho de que hubieran dos mujeres en el primer gobierno de González confirmaba que algo estaba cambiando y el detonante fue que durante su mandato se aprobó en el Congreso la cuota del 25% que sería la antesala de la visibilidad de las mujeres y de la democracia paritaria”.

Carmen Alborch afirmó que han tenido dificultades añadidas por ser mujeres y que “seguimos sin tener igualdad de oportunidades por lo que hay que seguir haciendo acciones positivas como la paridad reconocida en la ley de igualdad. Las reglas del juego son talento, mérito y capacidad para la igualdad de oportunidades”; la ex ministra denunció que “siempre tenemos que repetir nuestro currículum porque algunos se preguntan de cómo hemos llegado a ministras y que hay que romper el techo de cristal porque no se explica cómo teniendo mujeres mejor formadas haya tan pocas en los núcleos duros del poder político”. Finalizó manifestando que las mujeres no son un colectivo sino más de la mitad de la sociedad española.

Isabel Tocino declaró que la conciliación le sirvió para ser ministra: “Mi marido fue el gran apoyo en la sombra. Entendió que tenía que llegar antes a casa porque por aquel entonces teníamos 6 hijos”. Recuerda que “me ayudo a ser ministra el currículum y el demostrar un poquito más que los hombres”. Sí denuncio, la ex ministra que “en las mujeres nos falta todavía esa solidaridad que tienen los hombres entre ellos”.

Para Pilar del Casillo fue “una experiencia extraordinaria y aunque he tenido momentos muy duros, me lo he pasado fenomenal”. Insistió en que no está a favor ni de las cuotas ni de las acciones positivas porque producen distorsiones y que en una sociedad democrática los partidos deben regularse por sí mismos.

Ana Pastor, en la actualidad muy activa políticamente, recordó que intentó ser ministra de todos y que era consciente de que las mujeres “éramos más observadas que los hombres ministros”. Por último, consideró que deben haber más mujeres en la vida pública.


Fotos: AmecoPress


Cultura – Libros – 23 enero, 08 (AmecoPress)